Schwarzenegger piensa en verde

  • El actor y exgobernador defiende en San Sebastián un documental sobre "la belleza de los océanos" dirigido por el hijo de Cousteau

Arnold Schwarzenegger, ayer en San Sebastián. Arnold Schwarzenegger, ayer en San Sebastián.

Arnold Schwarzenegger, ayer en San Sebastián. / Javier Etxezarreta / efe

"El medio ambiente no es una cuestión política, es una cuestión de la gente", defendió ayer en el Festival de San Sebastián el actor y ex gobernador de California Arnold Schwarzenegger. "El aire o el agua no son republicanos ni demócratas", añadió el protagonista de la saga Terminator, que acudió al certamen a presentar (fuera de concurso) el documental en 3D Wonders of the Sea (Las maravillas del mar), en el que participa como productor y narrador.

Sorteando, en efecto, todo discurso político -"no se trata de acusar a nadie, sino de que la gente vea la belleza de los océanos y se enamore porque, cuando te enamoras de algo, quieres protegerlo", sostuvo-, el documental pretende, grosso modo, eso: mostrar la belleza del mundo submarino y sus especies, y lo hace bajo la dirección de Jean-Jacques Mantello y Jean-Michel Cousteau, hijo del emblemático explorador marino Jacques-Yves Cousteau.

Durante su intervención -en la que habló de una "cruzada"- Schwarzenegger aprovechó para sacar pecho por su gestión como gobernator entre 2003 y 2011: "Si Trump fuera listo, copiaría lo que hicimos en Californa al pie de la letra. Demostramos que se puede proteger el medio ambiente, reducir los gases de efecto invernadero y apostar por las las energías renovables. Todo el mundo nos dijo que las leyes que aprobamos eran suicidas, pero diez años después el PIB de California crece al 5%, más del doble que la media de Estados Unidos".

A sus 70 años, musculado como siempre y enfundado en un traje azul que resaltaba su intenso bronceado, Schwarzenegger explicó que el compromiso con el medio ambiente le viene de siempre, pues ya lo vivió en su Austria natal, "que cuida mucho de sus bosques y ríos". No obstante, cuando se convirtió en gobernador se volvió "más apasionado aún". Durante aquellos años -contó- se dio cuenta de que estaba "en una posición en la que podía hacer cambios, ayudar a la gente, salvar vidas". "La polución mata a siete millones de personas al año, más muertes que las provocadas por las guerras, los accidentes de tráfico o los suicidios, y eso está ocurriendo ahora, ya".

Schwarzenegger, en su salsa, se puso incluso a dirigir la rueda de prensa y a hacer preguntas a sus compañeros de mesa. Pero no se mostró tan activo cuando le preguntaron por los resultados de las elecciones en Alemania, que han vuelto a poner de manifiesto la salud de la extrema derecha en estos tiempos. "Prefiero no meterme en temas políticos de otros países, porque diga lo que diga ese va a ser el titular. Y lo que yo quiero es que el titular diga que The Wonders of the Sea es una fiesta visual y que todo el mundo debe verla".

Mientras tanto, en la Sección Oficial se presentaron dos títulos, Una especie de familia, del artentino Diego Lerman, una especie de "thriller moral sobre el poder de las emociones" que protagoniza la española Bárbara Lennie (suena ya en las quinielas para el premio a la mejor actriz); y Licht, un aplaudido drama de época en la Viena de finales del siglo XVIII dirigido por la austriaca Barbara Albert, que narra la vida de la niña prodigio Maria Theresia Paradis, que se sobrepuso a su ceguera y fue una virtuosa del piano.

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