Roma está de moda

La cita de la Alta Moda en Roma cerró ayer sus puertas, con sus tintes de polémica como han caracterizado al encuentro romano en los últimos tiempos. El primer bombazo estalló con la colección inaugural a cargo de Fausto Sarli, a la que no acudieron ninguno de los políticos invitados. "La política arrogante nos ignora", se indignó el modisto napolitano Sarli. Ni la ministra de Igualdad, Mara Carfagna, ni el presidente de la Cámara de Diputados, Gianfranco Fini, ni el alcalde de Roma, Gianni Alemanno, estuvieron presentes, lo que hubiera dado respaldo al encuentro. Eso sólo era el principio. Desde que se eliminó el desfile en las escalinatas de la Plaza de España, el evento barrunta un ocaso imparable.

La Alta Moda, que adelanta las tendencias del próximo otoño-invierno, se celebró en el complejo Santo Spirito in Sassia, pero con fallos en el aire acondicionado. El sofocante calor hizo desmayar a una de las modelos de Gattinoni, envuelta en un vestido poco apropiado para las temperaturas de julio. También el público sudó de lo lindo y ni siquiera el reparto abundante de abanicos amortiguó el efecto sauna.

La mala organización de estos días forzó al principal nombre de Milán, Raffaella Curiel, que esta sería su última pasarela italiana, pese a que ya llevaba un cuarto de siglo acudiendo a esta cita estival. El enfado de Curiel fue de aúpa, por lo que el descontrol eclipsó a la moda en sí.

Sobre las tendencias, según Roma en la próxima temporada dominarán el rojo y el negro. En el caso Renato Balestra propuso un rosa pálido para toda su colección. Frida Giannini, la directora creativa de Gucci, que también despotricó contra la organización, presentaba en esta semana l nueva colección de la línea Cruise, con túnicas y caftanes con adornos recargados, propuestas "hippy-chic" de los años 70.

En esta página aparecen varios de los modelos de Lorenzo Riva, uno de los nombre fundamentales de cada encuentro italiano. Sus propuestas para el próximo otoño están inspiradas en el París de los años 20 y su icono del espectáculo, Josephine Baker. Con la música de Edith Piaf e Yves Montand se presentaron estos diseños de noche, con contrastes de negro y blanco. Riva también añade ideas en colores rosa pálido y gris claro, con peinados a lo Art Decó y flecos que evocan la época del charleston. "Un modista tiene que saber mezclar los diferentes ingredientes al igual que un cocinero", fueron algunas de las conclusiones ante los modelos de esta página.

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