Rociana despide a Amalia Migues, viuda del poeta local Odón Betanzos

  • La presidenta de la fundación del literato impulsó la institución en los últimos años y realizó el traslado de su biblioteca personal al pueblo · Dejó en un segundo plano su gran carrera personal y profesional

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La presidenta de la Fundación Odón Betanzos Palacios y viuda del poeta homónimo, Amalia Victoria Migues, recibió el sábado en Rociana del Condado su último y sentido adiós.

A pesar de fallecer en un día tan señalado como la víspera de Nochevieja, personalidades del mundo de la cultura, representantes de la política local y amigos acudieron a brindarle el último adiós. La capilla ardiente instalada en la mañana del sábado en la sede de la fundación recibió las muestras de condolencias del municipio, mientras que en la capilla del campo santo se ofició el funeral, si bien el cuerpo no recibirá cristiana sepultura hasta su incineración.

Será el mausoleo que mandó erigir el escritor en el cementerio de Rociana cuando falleció su hijo, el que acoja en los próximos días las cenizas de Migues, cumpliendo así su última voluntad y descansando al lado de su familia bajo el epitafio que reza: "Sirvió a los pobres con alegría y amor".

A pesar de su fortaleza de espíritu, Migues no pudo superar los problemas de esófago que arrastraba y que durante los últimos años la habían mermado su salud y facultades físicas. Un derrame cerebral y la edad terminaron por hacer mella en una mujer a la que la pérdida del escritor, en 2007, le supuso un duro golpe moral, cuyas secuelas físicas fueron evidentes durante el resto de sus días.

De padre pontevedrés y madre puertorriqueña, en su juventud se licenció en Citología para más tarde ejercer como profesora en la universidad privada de Nueva York. Sin embargo, su verdadera vocación le llegaría cuando pasó a ejercer en los servicios sociales del Ayuntamiento de la citada ciudad estadounidense, liderando proyectos de ayuda a personas desfavorecidas y jóvenes a los que ayudaba en su reinserción.

Su compromiso con este colectivo le valió ser nombrada presidenta de la Comisión de Mujer por el alcalde neoyorquino Rudolph Giuliani en mayo de 1995. De esta forma se convirtió en la primera hispana que desempeñaba este cargo, desde el que combatió la violencia familiar y llevó a cabo el peso de la coordinación y puesta en marcha de un sinfín de programas sociales.

En 2007, y tras la muerte del escritor, su viuda se hizo con las riendas de la fundación para insuflarle su fuerza y raza, sobre todo abriendo la entidad cultural a la sociedad y aparcando el aura elitista que hasta entonces la había caracterizado.

Dentro de esta nueva estrategia de trabajo se propuso inculcar a los pequeños y jóvenes los valores humanos y sociales del poeta, todo ello a través del vehículo de su obra. Fruto de este particular sueño se adaptaron con éxito al público infantil las obras literarias Chispa y Luisillo.

Asimismo, desde su cargo de presidenta ideó las Jornadas Culturales en honor a Odón Betanzos, que se ha consolidado como una de las iniciativas culturales más importantes del municipio y que en septiembre de 2011 celebraron su cuarta edición.

De otro lado, Migues cumplió la última voluntad del que fuese presidente de la Academia Norteamericana de la Lengua Española: completar el traslado de su biblioteca a la fundación homónima de Rociana en la calle Las Huertas. Fue ella quien en febrero de 2009 trajo el último contingente de libros hasta completar el desembarco de la biblioteca personal del escritor, compuesta por más de 13.000 volúmenes que a día de hoy están al servicio de la ciudanía y de sus paisanos.

Durante esta última etapa de su vida se dedicó en cuerpo y alma a la entidad cultural. Su compromiso fue tal que sin subvención ninguna financió de su propio bolsillo el premio en metálico de las dos últimas ediciones del Certamen Internacional de Poesía, que en 2008 duplicó su dotación hasta alcanzar los 6.000 euros.

13.000

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