Vicente Toti. Pintor

"Picasso siempre es nuevo para el arte"

  • Una exposición que se inscribe dentro de la mirada polifacética que llama 'Ensayo sobre las cosas que merecen la pena" · Hay mucho de nuevo en este trabajo que se enmarca en nuevas técnicas digitales.

Vicente Toti le dedica un particular homenaje a Pablo Ruiz Picasso con ocasión de su 130 aniversario, en una exposición que se encuentra abierta en las instalaciones del periódico Huelva Información. Se trata de u n homenaje en el que reinterpreta a este genio de la pintura.

¿Con qué intención esta exposición tan especial dedicada a Picasso?

-Con la intención de siempre, la de seguir practicando algo tan hermoso como el arte, humor, mijita de fantasía y mis ganas de seguir en eso que yo llamo Ensayo sobre las cosas que merecen la pena. ¿Merece la pena la obra picassiana? ¿Merece la pena la búsqueda de nuevas rutas de la comunicación al margen de modas y modismos? Cien por cien puro de oliva, nos atrevemos a decir: Padre Picasso… que estás en lo más alto del Olimpo de los Dioses de la genialidad, va por ti. Esa es lo principal: recordar los 130 años de su nacimiento con algo diferente. Como era él.

-¿Cuántas obras cuelga?

-Pues son 20, y en ellas coloco una serie de estampas en forma de collage en las que mezclo fragmentos de la obra de Picasso con mis dibujos. Picasso pintando, sobre fondo negro donde el esteticismo, el manierismo, la vitalidad y la predilección de Picasso por los saltimbanquis es evidente… Como evidente es entre tanta obra picassiana mezcle yo a la Venus de Velázquez o a las torres de Zalamea o Nerva. Esta es una expo cultural-deportiva, o sea, un lugar donde unir la cultura -es este caso la pintura de Picasso- con el sano deporte de tomarse la cosa con humor. Picasso destripó a las Meninas, yo reinterpreto a Picasso, hasta que el cuerpo y el mundo aguante.

-¿Qué proceso sigue para aglutinar tantas y diversas imágenes como estamos viendo?

-En una exposición en Cantero Cuadrado el rector de la Universidad y un paisano mío que es profesor titular en la UHU me hablaron de donar un cuadro para la misma, pinté uno bastante grande con el que estoy retratado con un enorme tatuaje en el pecho y en la que el rostro de don Pablo se muestra tal como el retrato. De esa obra al óleo que mide casi dos metros de alta surgió la idea de esta serie. Por cierto, que todavía no lo he entregado.

-Pero ¿tanto significa Picasso en la vida de Vicente Toti?

-Por supuesto, aunque no solo Picasso, muchos otros, entre ellos también Miguel Hernández, del que ya el año pasado hice una exposición-homenaje en la Casa Colón de Huelva y en media docena de pueblos de la provincia. Uno de los cuadros está especialmente dedicado a estas dos personas a las que no conocí (ni creo que se conocieran entre ellos) pero que han dado pruebas de que se puede ser uno mismo si se tienen convicciones y fortaleza mental para no rendirse al miedo o a lo impuesto por la fuerza. En uno de los cuadros está todo esto: la Paloma de la Paz y el Guernica, junto a dos dibujos a lápiz míos, uno de Miguel Hernández escribiendo, y otro que le hice a mi amigo el pintor y escritor Juan Manuel Bendala para el libro que acaba de editar, y en la que el dramatismo de la masacre de Vietnam se mezcla con la vivida por Bendala en su niñez, aquí, en Huelva.

-¿Por qué este giro? ¿una muestra distinta en la forma y el soporte?

-Porque Picasso merece estrujarse la cabeza y hacer lo que él hacía: coger lo que más le gustaba y metabolizarlo de tal forma que surgiera algo distinto pero identificable con el autor. Mi diario trabajo con la cosa digital, la viñeta siempre la pulo en el ordenador, la maquetación de periódicos, carteles o libros desde que se inventaron los ordenadores… le hace a uno manejar con cierta soltura esas herramientas que Picasso no pudo utilizar pero que hoy día, seguro, le metería mano. En otro de los cuadrados (75 x 75 cm miden las veinte obras) mezclo una foto suya, un cuadro de su hijo cuando chico y una viñeta que hice para el día en que yo mismo participaba en un concurso de pintura al aire libre en Huelva, como días antes hubo huelgas en España pues hice algo alusivo; a Picasso lo pongo pintando a su niño y, en medio, una señorita con los pechos… al aire libre también.

-¿En qué estilo se podría incluir estas obras?

-En lo que es obra gráfica puesta al día, ya se sabe que hoy todo vale… si vale de verdad, si tiene algo que decir, algo que aportar. Pienso que una mezcla de fotos, de óleos y acrílicos, de dibujos serios, con una gotas de humor o, en su caso, de dramatismo entra dentro de mi línea artística de siempre. Pintar por pintar no lo hice nunca salvo para aprender, después, cuando quiero plasmar una obra, si no tiene eso que llaman pellizco que yo siento ante obras de Picasso, Velázquez, El Greco o Francis Bacon, pues no sigo adelante con ella.

-En una obra aparece Juan Ramón Jiménez, su periódico de Zalamea y otros símbolos de Huelva.

-Una vez, allá por 1985 en Moscú, concretamente en el Museo Pushkin vi El Joven Acróbata y el Equilibrista. En el primer plano aparece un hombre de espaldas, de fuerte musculatura, serio y pensativo mientras un niño o niña hace equilibrios sobre una gran bola. Yo siempre hice equilibrios para pintar y expresarme a mi modo: en esa obra pongo a Picasso de espaldas realizando un dibujo que he pintado previamente sobre el monumento de la Punta del Sebo, en la parte superior izquierda pongo al matrimonio Jiménez mirando al maestro como esperando a que les dibuje y, como uno siempre está en esa mezcla magnífica del periodismo, actualidad, arte, humor y fantasía, pues pongo a mi Voz de Zalamea que cumple 25 años.

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