Una Cruz de Mayo de 500 flores de papel

  • El Centro de Mayores de Cartaya celebra la fiesta con una merienda y actuaciones musicales

Los casi setenta usuarios del Centro de Mayores y Dependientes de Cartaya han participado en su elaboración, y ahora tocaba presumir del trabajo bien hecho. Es por ello por lo que un año más la dirección del centro invitó a familiares y amigos de los mayores usuarios de las instalaciones a una fiesta con la que celebrar su particular Cruz de Mayo. Una festividad que en solo cuatro años se ha convertido aquí en tradición y que los encargados del centro aprovechan para fomentar y desarrollar la psicomotricidad fina de los mayores.

Y es que son los propios mayores y dependientes usuarios del centro los encargados, cada uno dentro de sus posibilidades, de diseñar y elaborar una cruz de más de dos metros de alto que colocan en el patio del centro, y en torno a la cual merendaron, al tiempo que disfrutaron con las actuaciones de varios grupos y artistas flamencos locales.

Para su elaboración han necesitado casi 300 metros de papel de seda, de los colores blanco, azul turquesa y rosa fuerte, con los que han hecho de forma totalmente manual y una a una las más de 500 flores que recubren toda su estructura y que le dan vistosidad. Para ello han trabajado durante casi tres meses recortando el papel, pegándolo, dándole forma y finalmente abriendo todas y cada una de las flores antes de pegarlas a la cruz para darle su aspecto exterior.

Según las responsables del centro, en el que trabajan unas cuarenta personas, se trata de una actividad de la que los mayores disfrutan muchísimo porque al final pueden ver y mostrar el resultado de un trabajo conjunto y coordinado entre todos.

Con el mismo fin, durante la celebración de la festividad de la Cruz de Mayo, los mayores y dependientes del centro cartayero expusieron igualmente todos los trabajos manuales que han ido realizando a lo largo del año en el taller de manualidades de la residencia. Verdaderas obras de arte de las que sobre todo destaca el cariño y la ilusión que sus expertas manos ponen en cada una de ellas durante su elaboración.

Para amenizar la tarde, actuaron sobre el escenario instalado en el patio central de la residencia el coro flamenco Santa María de la Bella, de Lepe, y las alumnas de la Academia de Baile Nuestra Señora de Consolación, de Cartaya, que dirige Nani Pedraza, los cuales ofrecieron a todos la mejor música y baile de nuestra tierra.

Según destacó la directora del centro, Rocío Andivia, "los mayores han vivido sin duda una bonita tarde de convivencia y fiesta en la que han disfrutado muchísimo, que es nuestro principal objetivo".

En la merienda no faltó una degustación de pasteles típicos y artesanales aportados por los propios familiares de los mayores.

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