Casariego habla de los jóvenes de hoy en 'El juego sigue sin mí'

Con la pretensión o el "sueño" de crear una novela en el territorio de la literatura de adultos que pudieran compartir jóvenes de 16 o 17 años, Martín Casariego escribió El juego sigue sin mí, una obra de aprendizaje vital que fue galardonada con el Premio de Novela Café Gijón 2014.

Martín Casariego (Madrid, 1962) presentó ayer en Madrid esta obra, editada por Siruela, en la que el autor reflexiona sobre la línea entre la vida y la muerte, las decisiones que se toman entre aceptar o no "la vida que se nos ha dado". Y también sobre "la prisa por vivir y lo poco que dura la infancia", indicó el autor, que señaló que su libro habla de los jóvenes de la actualidad, que tienen "las mismas preocupaciones, las mismas heridas y la misma capacidad de crecer".

Una historia narrada por Ismael, que recuerda un año en el que sus padres le buscan un profesor para que le dé clases particulares. Este profesor, que se llama Rai y es cuatro año mayor que él, es un personaje atormentado pero admirado que establece un pacto muy particular con el alumno. Se trata de que el joven estudie por su cuenta a cambio de que, cuándo estén juntos, puedan hablar de libros, películas, música y de la vida. Sombras, dudas y secretos pueblan esta novela, que uno de los miembros del jurado que otorgó el premio, Mercedes Monmany, ha calificado de "thriller existencial". Rai es un personaje fascinante, "que rompe los cánones del profesor particular de matemáticas para enseñar a Ismael las zonas ambigüas de la existencia", explicó Monmany.

Cargada de referencias culturales y artísticas, así como del papel de las redes sociales en la juventud, Martín Casariego cita en su novela muchos de los libros que le marcaron en su juventud y que no eran "sólo para jóvenes. Hay una época en la que estás descubriendo el mundo y buscas en todo", apuntó el autor.

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