Almanzor, el poderoso caudillo árabe

  • Ana María Echevarría, experta en historia medieval, publica en la editorial Sílex un ensayo en el que revisa desde un enfoque amplio la vida de uno de los personajes centrales en la Córdoba de finales del siglo X

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La historiadora Ana María Echevarría Arsuaga analiza la figura de Almanzor, una de la figuras más relevantes de la Córdoba del siglo X, en un ensayo que acaba de ver la luz en la colección de historia medieval de la editorial Sílex. Almanzor. Un califa en la sombra constituye un acercamiento que se pretende equilibrado y riguroso al personaje que, de todos los que protagonizaron la historia de Al-Ándalus, "más ha impactado en el imaginario colectivo de los españoles".

La intención de Echevarría, que es profesora titular del Departamento de Historia Medieval y Ciencias y Técnicas Historiográficas de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), es situar al personaje en una perspectiva más amplia que la de los estudios realizados hasta ahora, un enfoque que desborda los límites geográficos de su papel en el destino de la península ibérica en el siglo X. De esta manera, a través de la reconstrucción histórica del devenir de Al-Ándalus y los reinos cristianos, así como de los imperios mediterráneos de la época -abbasí, fatimí y bizantino-, se comprueba que su posición como todopoderoso chambelán no era única en el islam, "ni su actuación como campeón de la guerra santa constituía algo totalmente nuevo". Y, puesta en contexto, su "genialidad" como político y estratega aumenta en vez de disminuir. Su vida privada, las intrigas de la corte omeya en el periodo final del califato de Córdoba y su cortesía con aquellos que le honraban dibujan una personalidad "compleja y brillante", alejada del mito edificado en torno a él.

Almanzor era descendiente de una familia árabe del Yemen establecida en la península desde los primeros tiempos de la conquista musulmana. Estudió en Córdoba y en el califato de Al-Hakam II ocupó importantes cargos administrativos. En el año 976, la muerte de éste situó al frente del califato de Córdoba a Hisam II, un niño de 11 años, circunstancia que fue aprovechada por Almanzor para hacerse con las riendas del poder. Fue designado tutor del inexperto califa y dos años más tarde se hizo nombrar hayib (una especie de primer ministro), dignidad que le permitió ejercer una autoridad absoluta sobre todo el territorio hispanomusulmán. Tres años más tarde consiguió que el joven Hisam le otorgara públicamente los poderes absolutos del gobierno.

En el plano militar, las crónicas hablan de casi 60 expediciones victoriosas con las que extendió el dominio musulmán a buena parte de la península, imponiendo fuertes tributos a los monarcas de Navarra y León. Llegó hasta Barcelona y Santiago de Compostela y provocó la creación de una alianza cristiana contra Al-Ándalus.

Este verdadero "califa en la sombra", que impulsó la mayor ampliación de la Mezquita y la construcción de la ciudad palatina de Madinat al-Zahira, fue denostado y mitificado en dos procesos paralelos en el mundo cristiano y en el islámico, como constata la profesora Echevarría, que ha desarrollado distintas investigaciones sobre las relaciones entre el islam y el cristianismo. Así, ha tratado aspectos como el estudio de la polémica interreligiosa, los mudéjares castellanos, la conversión o las Cruzadas. Otras dos líneas suyas de investigación son la monarquía Trastámara en Castilla, con especial atención a la reina Catalina de Lancaster, y la minería medieval. Entre sus publicaciones figuran Catalina de Lancaster, reina regente de Castilla, La minoría islámica de los reinos cristianos medievales. Moros, sarracenos, mudéjares y Caballeros en la frontera. La guardia morisca de los reyes de Castilla.

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