El Senado checo aprueba el Tratado de Lisboa pero el presidente se niega a ratificarlo

  • El presidente de la Comisión Europea considera muy buena noticia la decisión parlamentaria

El Senado de la República Checa aprobó ayer en Praga el tratado de reforma de la Unión Europea, con lo que queda como último escollo para su ratificación la firma del presidente, Vaclav Klaus.

Por su parte, Klaus anunció que no va a firmar por ahora el Tratado de Lisboa por la negativa de los irlandeses en el referéndum de 2008 y ante la posibilidad de un nuevo recurso que podría presentar un grupo de políticos ante el Tribunal Constitucional.

"El Tratado de Lisboa está muerto por el momento. Está muerto porque fue rechazado en un referéndum en un Estado miembro. Por lo tanto, una decisión sobre la ratificación de este Tratado no está en la agenda", declaró a los medios.

La Cámara Alta de República Checa aprobó el texto por 54 votos a favor, 20 en contra y siete abstenciones. De ratificarlo, sería el vigesimosexto Estado miembro en hacerlo. Sólo quedaría Irlanda, que tiene previsto celebrar otro referéndum a finales de año.

Por otro lado, el presidente de la Comisión Europea, Jose Manuel Durao Barroso, calificó de "muy buenas noticias" el visto bueno del Senado checo al Tratado y subrayó su deseo de que tanto República Checa como el resto de países pendientes de completar el proceso de ratificación del texto lo hagan "lo antes posible".

El presidente de la Comisión subrayó su deseo de que "los requisitos constitucionales pendientes en República Checa y en los otros Estados miembros sean completados lo antes posible" para terminar el proceso de ratificación del Tratado, que necesita el visto bueno de los 27 Estados miembros para poder entrar en vigor.

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