Claude Debussy, alma del festival que despide a Gámez

  • El certamen contará con la presencia este año de Josep Pons al frente de la ONE, la Royal Philharmonic Orchestra, Carmen Linares, Javier Perianes y el 'Requiem' de Ligeti.

La 61ª edición del Festival Internacional de Música y Danza de Granada, la última que dirige Enrique Gámez, responsable del certamen durante los últimos once años, estará centrada en la figura del compositor francés Claude Debussy en el 150º aniversario de su nacimiento. El festival será inaugurado por la Orquesta Nacional de España bajo la dirección de su titular, Josep Pons, y con la presencia de la soprano granadina Mariola Cantarero y la cantaora Estrella Morente. Entre los grandes nombres que estarán presentes en Granada entre el 22 de junio y el 8 de julio se encuentran la Orchestre National du Capitole de Toulouse, bajo la dirección de Tugan Sokhien, la Royal Philharmonic Orchestra, con Charles Dutiot como director, o la presencia, como pianista residente, de Javier Perianes.

El certamen, que este año cuenta con un presupuesto de 3.300.000 euros ofrecerá, asimismo, las actuaciones de Carmen Linares y María Pagés en el apartado flamenco o de la Orquesta Barroca de Friburgo dirigida por el granadino Pablo Heras-Casado, uno de los grandes nombres de la música internacional ahora mismo. Entre los programas más destacados se encuentran el que ofrece la Orquesta Nacional de España el día 24 de junio con el Requiem de György Ligeti y la Novena sinfonía, de Ludwig van Beethoven.

Enrique Gámez, emocionado al final de la presentación en su despedida como director del Festival Internacional de Música y Danza, se refirió a su experiencia en el certamen y señaló que "no hay pena que valga la pena entre tanta belleza" como se respira en la Alhambra. El director, como si de una estrella se tratase, fue despedido con una ovación de casi cinco minutos por el numeroso público que asistió al acto y en el que estuvieron presentes el consejero de Cultura de la Junta de Andalucía, Paulino Plata, y el alcalde de Granada, José Torres Hurtado.

El certamen de este año es una especie de compendio filosófico de lo que ha sido la labor de Gámez al frente del festival: gran apuesta por el sinfonismo orquestal, espectacularidad en los ballets que pasarán por el Generalife, y entre los que están la compañía de Roland Petite y el Bayerisches Staatsballet München (que pondrá en escena El lago de los cisnes, de Tchaikovsky), y la intención de dar al flamenco su propia identidad con los montajes de Carmen Linares y María Pagés. También una especial atención al público infantil con la creación de montajes como el estreno de La casa flotante, de La Maquiné, o Yo soy la locura.

La programación sinfónica permitirá escuchar composiciones como Iberia o Preludio a la siesta del fauno, de Debussy, La vida breve, de Manuel de Falla, La Valse, de Maurice Ravel, El sueño de una noche de verano, Sheherezade, de Rimsky-Korsakov o Aleksandr Nevskiy, de Serguéi Prokofiev.

El festival prestará también especial atención a lo que Enrique Gámez calificó ayer como "maestros ascendentes", es decir, jóvenes valores que están teniendo cada vez una mayor repercusión internacional, como es el caso del granadino Pablo Heras-Casado, Juanjo Mena, Tugan Sokhiev o el pianista Javier Perianes.

El consejero de Cultura de la Junta de Andalucía, Paulino Plata, que ayer habló en nombre de todas las instituciones implicadas, dijo que el festival "es un magnífico escaparate para Granada" y resaltó la labor de Enrique Gámez al frente del certamen.

Plata se refirió también a la no presencia, este año, de la Staatskapelle de Berlín, dirigida por Daniel Barenboim, después de haber completado un gran ciclo Bruckner a lo largo de los últimos años. El consejero resaltó que el dinero que costaba Barenboim ha pasado ahora a otros apartados del festival.

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