La sala (no está) de vacaciones

  • Tres magistrados de la Audiencia Provincial de Huelva resuelven los asuntos más urgentes en este mes inhábil, básicamente los referidos a causas con presos

Quien da por hecho que la maquinaria de la Justicia se paraliza en el mes de agosto se equivoca. Y, para muestra, un botón. La Audiencia Provincial de Huelva mantiene activa en este supuesto mes inhábil la llamada Sala de Vacaciones. Curioso nombre para los que se quedan trabajando para resolver los temas urgentes en pleno estío.

Hasta hoy permanecerá activa ésta, conformada por los magistrados Antonio Pontón (presidente de la Sección Primera y de la propia Audiencia Provincial de Huelva), Francisco Martín Mazuelos (que preside la Sección Segunda, especializada en asuntos civiles) y Santiago García (miembro de la terna de la Sección Tercera). Les tomarán el relevo la semana que viene el presidente de la Sección Tercera, José María Méndez Burguillo, el magistrado de la Primera Luis García Valdecasas, y el magistrado de la Tercera Florentino Ruiz.

La sala dirime sobre la petición de libertad del cartayero que agredió a otro con una alcantarilla

En este caso estamos presentes en una inusualmente presencial solicitud de libertad de un preso, a petición de su abogado defensor, el isleño Fidel Columé. Su cliente, el cartayero M.J.B.M., está procesado por un delito de homicidio en grado de tentativa y permanece recluido en la penitenciaría de La Ribera desde el pasado 7 de abril.

Los hechos delictivos se remontan al pasado 4 de abril. Se produjeron en la barriada Reina Sofía en torno a las 18:00. La hermana del encausado, C.B.M., también procesada por lesiones leves, vive allí. Tenía que entregar a su hijo de cuatro años a su expareja, quien decidió grabar el encuentro con una cámara de vídeo. El menor estuvo presente en el altercado, en el que intervinieron miembros de las dos familias.

M.J.B.M. le pegó un manotazo al padre de su sobrino en la mano y le tiró la cámara al suelo. Y se desató la furia, según reza en el auto dictado por la juez del órgano mixto 4 de Ayamonte, encargada de la instrucción del caso, documento al que ha tenido acceso Huelva Información. La madre del menor y una familiar del padre se enzarzaron en una pelea.

En medio de la riña, otro familiar del padre del chiquillo recibió un contundente golpe que casi lo mata. M.J.B.M. fue el autor del ataque, según se refiere en el auto judicial. Mientras su víctima estaba de espaldas, la golpeó con la tapa de una alcantarilla en la zona derecha del cráneo. En una grabación del momento del incidente los testigos gritan: "¡Lo ha matado! ¡Le han pegado un majazo con la alcantarilla en la cabeza! Está sangrando mi cuñado. ¡Voy a llamar a la ambulancia que le han rajado la cabeza!".

La víctima requirió una intervención quirúrgica de calado y las lesiones, "sin asistencia médica, hubieran implicado grave riesgo para su vida", como se evidencia en el auto.

Regresamos a la Sala de Vacaciones. El letrado recuerda al tribunal que inicialmente el delito atribuido a su cliente fue de lesiones y que el homicidio en grado de tentativa "tiene que ver con el ánimo de matar, lo que no se desprende de las actuaciones". Columé destaca que en el enfrentamiento entre las dos familias "hay versiones contradictorias, ningún testigo imparcial". Es más, añade que "uno de los testigos dice que a M.J.B.M. se le fue ese día la cabeza y que con la rejilla en la mano parecía dirigirse a P., pero se dio la vuelta y agredió" al herido.

Columé defiende que su cliente tiene un retraso mental leve del 45%, carece de antecedentes penales o policiales y su familia vive en Cartaya, "por lo que no hay riesgo de fuga".

La teniente fiscal Isidora Solís, en su turno, es tajante: "Ratificamos la petición de incoación de sumario y que debe mantenerse la situación de prisión provisional". A su entender, más allá de la intencionalidad, lo cierto es que el agresor asestó el golpe a su víctima en un órgano vital, "con un ataque por la espalda que le impidió defenderse". Destaca la trascendencia de las lesiones sufridas por el perjudicado y que "debe mantenerse la situación de prisión por la necesidad de asegurar la protección de la víctima".

En apenas 15 minutos acaba todo y los magistrados se retiran a deliberar sobre éste y otros asuntos en los que hay presos. La Justicia, como ven, no se va de vacaciones en agosto.

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