Los niveles de morosidad y endeudamiento de los onubenses se disparan

  • El año se cierra con un incremento del 90 por ciento de los recibos devueltos por impago · El importe de los créditos en los bancos duplica a la cantidad ahorrada

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Los onubenses dejan atrás un año marcado por el endeudamiento, a pesar de la contención en el consumo, y por unos niveles de morosidad superiores a los del resto de andaluces y españoles, que los ha situado a la cola del ahorro en el país (con menos de cien euros al mes) y con deudas en los bancos por un importe que ha llegado a duplicar al capital disponible. El año termina con cifras escalofriantes: la morosidad aumenta un 90 por ciento en Huelva mientras que en el resto del país lo hace una tercera parte menos. Los onubenses por término medio no son capaces de ahorrar ni siquiera 1.200 euros al año y por primera vez la cantidad media por la que un onubense se hipoteca disminuye, lo que es una señal clara de las dificultades para poder comprometerse a los mismos pagos que hace un año. Y eso, a pesar de que el consumo ha disminuido. Para demostrarlo dos datos: la recaudación del Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) baja, mientras que en el resto de Andalucía y el país sigue subiendo y la matriculación de vehículos.

Los efectos de la subida de los tipos de interés se comenzaron a apreciar en la provincia a principios de año, cuando ya se alcanzaron niveles de morosidad un 16,3 por ciento superiores a los del año anterior. A partir de ahí, el ritmo de crecimiento ha sido frenético. En febrero ese porcentaje subía hasta un 36,3 por ciento (seis puntos por encima de la media andaluza y casi diez por encima de la nacional). En verano, más números rojos, hasta el punto de que los onubenses dejaron de poder hacer frente a recibos por un valor un 57 por ciento mayor que doce meses antes, mientras que la media andaluza se mantenía casi veinte puntos por debajo y la nacional hasta casi cuarenta puntos menos. El año termina peor aún de lo que empezó, con un 90 por ciento más de recibos que no son atendidos por falta de liquidez en los bancos.

Está claro que en las cuentas de los onubenses 2007 lo que ha dejado es falta de liquidez y números rojos. La subida del precio del dinero tiñó los números corrientes hasta el punto de que la deuda con los bancos supone más del doble de lo que la provincia tiene ahorrado, según los últimos datos oficiales del año, que sitúan en 4.724 millones los depósitos de los onubenses, frente a unos créditos globales por valor de 10.419 millones; es decir, que en las cuentas se deja un desfase de un 121 por ciento, uno de los más altos del país. Y eso que los onubenses se apretaron el cinturón: bajaron las matriculaciones (porque descendieron las ventas de vehículos) y algo que hasta ahora no se había detectado, la recaudación del IVA en la provincia bajó este año un 6 por ciento, mientras en Andalucía fue aumentando hasta un 17 por ciento y en el resto de España también creció, aunque de forma más moderada, con un 6 por ciento. No cabe duda, por tanto, de que el gasto no sólo se ha contenido entre los onubenses sino que además comenzó un período de receso (más acentuado a partir del verano) que los comercios comenzaron a notar incluso en épocas donde tradicionalmente siempre se dispara el consumo: las rebajas. Así, en 2007, en todos los sectores los balances arrojaron cifras inferiores a las de años anteriores.

De la mano del endeudamiento y la contención en el gasto ante la falta de liquidez llegaba a Huelva un descenso en la tasa de ahorro, inferior incluso a la de hace cinco años. Cada onubense, como media tan sólo fue capaz de mantener en sus cuentas una reserva testimonial de 98 euros al mes, lo que llevó a que el ahorro familiar por persona se situase en la provincia en los 1.171 euros anuales, una de las cifras más bajas del país (Huelva se convirtió en la sexta, por la cola, de las 52 provincias). Así, las familias onubenses sólo ahorraron el 9,13 por ciento de la renta bruta que perciben al año, una tasa que empeora casi en seis décimas a la registrada en el año 2000 y que nuevamente llevó a Huelva a convertirse en la cuarta provincia española con la tasa familiar más baja del país.

A pesar del panorama, la propia evolución de la provincia, donde cada vez ha sido más habitual adquirir una vivienda en el extrarradio (sólo en el último año, dos mil vecinos de la capital se fueron a vivir al Área Metropolitana), convertía la compra de un vehículo prácticamente en una necesidad, pero la imposibilidad de hacer frente a los pagos empujó a los onubenses a financiar durante el último año este tipo de bienes por un plazo de hasta diez años (lo normal hasta ahora era hacerlo por cinco).

Así, han sido doce meses en los que claramente se ha ido resquebrajando la economía familiar de la provincia, donde además (por si fuera poco) la presencia de los mileuristas es abrumadora: más de dos terceras partes de los asalariados cobran menos de 1.100 euros brutos al mes.

Si la situación ya era complicada, la cesta de la compra puso la puntilla a la economía doméstica de los onubenses. Los alimentos básicos comenzaron tras el verano una auténtica escalada de precios. Desde septiembre y teniendo únicamente en cuenta los alimentos más imprescindibles en cualquier compra mensual (leche y derivados, carne y huevos) experimentaron una subida de un 21 por ciento, lo que al final se traducía en 50 euros más en la compra mensual de una familia media.

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