De la mano de un niño

OLE, ole y ole! Gracias Fernando, gracias de corazón y mi más sincera y sentida enhorabuena. Tengo la suerte además de contar con tu amistad, ser hermano tuyo por tres partes diferentes, La Purísima, El Rocío y Nuestro Padre Jesús Nazareno, por eso ayer en el teatro me sentía muy orgulloso de verte delante de ese atril. Estaba convencido, y te lo he dicho en mil y una ocasiones, que ayer saldrías por la puerta grande, y así fue. No has podido escribir un pregón más tuyo y a la vez más de todos, de los que llenábamos el Gran Teatro, ese que pusiste en pie, y de todos lo cofrades y onubenses.

Tu amor por esta tierra y sus cofradías ha sido la clave de tu éxito en la mañana del Domingo de Pasión, has abierto tu corazón choquero y lo has ofrecido a la ciudad. Además eres un hombre de Iglesia y así lo demostraste con tus palabras al inicio del pregón, ya que tu entiendes muy bien aquella gran verdad de que primero se es cristiano y después cofrade.

Gracias Fernando por haber realizado un auténtico anuncio de nuestra Semana Santa de tal forma que todos nos hemos traslado a cada rincón y casa instante que ibas describiendo. Gracias por que todos hemos llevado de la mano contigo al Pastorcito Divino en tu tarea de mostrarle nuestras cofradías, el magnífico hilo conductor de todo el pregón, todos hemos paseado por la ciudad en el itinerario de iglesias, capillas y parroquias que has realizado.

Y ahora toca lo que toca, ahora parece que sí, que sí, de verdad, que ya es Lunes de Pasión, que ya estamos en plena faena. A la salida del pregón las caras tenían un brillo especial por la emoción que ha levantado en nosotros el pregonero y su mensaje, y por estábamos a tan solo siete días de un nuevo Domingo de Ramos.

Va siendo hora que le empecemos a poner fin a nuestros sueños, esos que hemos tenido durante toda la Cuaresma, esos que hemos imaginado al pasar por una esquina y vernos por un momento delante de un paso de palio, esa sensación que hemos tenido de venir de una recogida cuando finalizaba un vía crucis y volvíamos a casa, o esas tardes que nos hemos imaginado cuando la primavera ya ha empezado a estallar.

Dejemos los sueños, imaginaciones y sentimientos de un lado, ya no hace falta recurrir a la mente para disfrutar, ya no es necesario quemar incienso en casa y poner un DVD, ahora ha llegado el momento de vivirlo realmente. Y hagamos caso al pregonero, salgamos a la calle como si de la mano del Pastorcito fuéramos y enseñémosle que bajo el maravilloso cielo azul de Huelva, que entre sus naranjos rebosantes de azahar, que por sus calles de ensueño, que por sus barrios con solera, vamos a acompañarle a Él y a su Bendita Madre con el cariño y la dulzura que sólo la gente de esta tierra es capaz de hacer.

Porque así va a ser, porque ya ha llegado el momento en que Huelva lucirá con el mayor de los esplendores, por que han llegado los días santos y grandes de una ciudad que va a vivir intensamente la Pasión, Muerte y Resurrección de su Señor Dios.

Buena estación de penitencia a todos.

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