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Por qué invertir en vivienda usada: rentabilidad, alquiler y activos de ocasión

Por qué invertir en vivienda usada: rentabilidad, alquiler y activos de ocasión Por qué invertir en vivienda usada: rentabilidad, alquiler y activos de ocasión

Por qué invertir en vivienda usada: rentabilidad, alquiler y activos de ocasión

El incremento de la compraventa se antoja uno de los síntomas más destacados de la recuperación del mercado inmobiliario de nuestro país. En este sentido, según recientes datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), las transacciones de inmuebles se dispararon un 14,6% durante 2017: un total de 464.423 operaciones, la mayor cifra desde 2008. Por supuesto, este aumento no es generalizado, sino que varía por regiones y tipos de activos, y responde a causas distintas. De esta manera, el peso de la vivienda usada es innegable (supuso el 82% de las ventas del pasado curso). Asimismo, una de las principales razones de su adquisición la representa la inversión a través del alquiler.

Alta rentabilidad a largo plazo

Que un piso ofrezca una buena rentabilidad significa que en pocos años recuperaremos la inversión a través del arrendamiento. A partir de entonces, todo ingreso que esta actividad nos depare se traducirá en ahorro. Por lo tanto, la alta rentabilidad del sector inmobiliario español tiene como consecuencia directa el incremento del número de inversores. Así lo afirma el ‘XXVI Informe sobre el mercado de la vivienda’, elaborado por Tecnocasa y la Universidad Pompeu Fabra: durante 2017 la rentabilidad bruta alcanzó el 7% y el porcentaje de inversores rozó el 29%. Más optimistas son las cifras del Banco de España, que sitúan la rentabilidad de larga temporada en el 10,9% anual.

Encarecimiento del alquiler

Como es lógico, mientras mayor sea la mensualidad que obtengamos al arrendar nuestra vivienda, mayor será la rentabilidad de ésta. En este sentido, los inversores están de enhorabuena: durante 2017 el coste del metro cuadrado para el alquiler aumentó un 12,7%, situándose en los 10 euros/m2, tal y como afirma el estudio antes citado. Se trata de un valor que aumenta considerablemente en las grandes capitales: 12,53 euros/m2 en Madrid y 13,57 euros/m2 en Barcelona.

Abundancia de ofertas en el sector de segunda mano

Por su parte, los inmuebles de ocasión también favorecen la rentabilidad al tener gastos de compra menores. Así, las casas y pisos de segunda mano representan la opción más atractiva para los inversores. Pensemos que su coste ha crecido por debajo del alquiler en 2017: un 11,1%, según Tecnocasa y la Universidad Pompeu Fabra. Asimismo, son muchos los gestores de activos inmobiliarios que apuestan por lanzar campañas promocionales de viviendas de segunda mano, a precios muy competitivos y situadas en zonas céntricas de los municipios. Es el caso de las viviendas de segunda mano de Haya, consultables en su portal online (Haya.es) gracias a un útil buscador por criterios (precio, ubicación, número de habitaciones, etc.).

De esta manera, haciendo uso del buscador de Haya, damos con un piso de tres habitaciones en Balaguer (Lérida), a la venta por 28.331 euros (cuando antes costaba 75.354 euros). Ref. 5959059. También encontramos otro piso, esta vez ubicado en la población toledana de Ocaña, con dos habitaciones y un precio de 22.800 euros (antes, 56.294 euros). Ref. 5932807. Y una última oportunidad: un chalet independiente, situado en Gandía (Valencia) y que cuesta 118.200 euros (un ahorro de 35.900 euros). Ref. 6028542