Tan flamenca como hace 35 años

  • La peña Cultural Flamenca de Punta Umbría celebra su aniversario con una emotiva y concurrida gala

La peña Cultural Flamenca de Punta Umbría acaba de celebrar su 35 aniversario. Y lo ha hecho con una gala por todo lo alto que demuestra el buen momento que vive el flamenco en la localidad. Han sido 35 años de esfuerzo, tesón, trabajo y hasta sinsabores pero también de alegrías, de buenos momentos y de encuentros con los grandes del flamenco.

La peña cultural comenzó su andadura con una serie de personas que a lo largo de estos años han permanecido, otros se han retirado y muchos han quedado en el camino pero aún queda la esencia y su principal fin, la defensa a ultranza y a capa y espada del flamenco.

Cientos de socios acudieron a la llamada del aniversario y demostraron sus ganas de flamenco, de pasarlo bien y de poner de manifiesto que hay mucho por hacer y por escuchar. La peña hizo un acto sencillo, concreto y emotivo con una memoria explicativa de lo realizado en el último año. En este sentido, destacó los viajes realizados a otras peñas como a Sanlúcar la Mayor o los actos con los jóvenes. Precisamente en este apartado representantes de la peña insisten en que se han hecho iniciativas en colaboración con el Instituto de Educación Secundaria Saltés para que el alumnado conozca más esta peña y se acerque al flamenco.

El acto también sirvió para realizar un homenaje, como cada año, a un socio destacado. En esta ocasión, el reconocimiento fue para Sebastián Pedraza, investigador y gran aficionado. Pedraza (valiéndose de otro portavoz porque él no pudo hablar) dejó a los asistentes unas preciosas palabras, en las que dijo que el flamenco es, entre muchas otras cosas, "el sentimiento de un pueblo, el sentir de la gente que no se puede explicar y algunos le llaman duende".

Tras la entrega de una placa conmemorativa al homenajeado, el acto siguió con la actuación del cuadro de cante de la peña. En este cuadro Juan Martín (Pecho Lobo, Chiqui, Luis María Cruz y la sorprendente Pepita Hernández (hermana de Perlita de Huelva), con la guitarra de Rafael Martínez de Nerva, dejaron más que alto el pabellón de los aficionados locales. Pepi cantó una milonga que le salió del corazón y el resto supo estar a la altura y abrir una noche fría para convertirla en un acto cálido y entrañable. Después le tocó el turno al baile con el cuadro de María José Jerónimo que deleitó al respetable con una gran actuación.

El plato fuerte lo puso Plácido González con su cante de fandangos. El cantaor arrancó con su poderío de voz con el fandango de Paco el Canea con el fin de ponerse al público de su parte. El artista hizo un recorrido por los dejes alosneros que quitó el sentío a los asistentes.

Fue una noche mágica que hizo que la junta directiva de la peña, con su presidente Carmelo Macías al frente, disfrutara de lo lindo, viendo que tanto esfuerzo merece la pena, que el flamenco tiene su sitio bien merecido en la sociedad de Punta Umbría y que no hay pena porque dado el seguimiento de los jóvenes por este arte no se va a perder.

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