La cabalgata celebra los 25 años

  • Un total de 15 carrozas y 3 charangas llenaron de alegría, color y fantasía las calles de la capital. La celebración de las bodas de plata del Carnaval Colombino estuvo presente en el espectáculo

Comentarios 3

Con más antelación en las fechas que otros años, Huelva vive ya plenamente su carnaval de calle y lo demostró de sobra, con la celebración de la cabalgata que llenó de luz y alegría la tarde del sábado. La verdad es que los caprichos de la astronomía han provocado que en este 2008 no se hubiera cumplido aún un mes de que las calles de la ciudad se llenaran con las carrozas de los Reyes Magos, cuando las del Carnaval Colombino hacían acto de presencia, estrechando los márgenes del calendario festivo de este año. Ya, por la mañana, las agrupaciones habían realizado un pasacalles por las calles del centro, pero el punto de arranque de la cabalgata fue la calle San Sebastián.

Aunque en algunos momentos de la jornada se temía lo peor por lo que respecta a la situación meteorológica y la amenaza de lluvia, la verdad es que con el paso del tiempo la tarde se fue haciendo más plácida lo que, sin duda, contribuyó a la afluencia de público. Sin embargo sería más adelante cuando un pequeño chaparrón hizo temblar los ánimos, aunque este incidente no hizo que la cabalgata se suspendiera, acelerándo, eso sí, un poco la marcha. Así, el cortejo acabó sin más problemas su itinerario.

Alrededor de un millar de personas participaron en la comitiva festiva y miles los que lo seguían desde las aceras. Había un total de 15 carrozas y tres charangas, un número superior al de ediciones precedentes. Este incremento, según se señaló desde la Fopac, en concreto a través de su responsable de Relaciones Públicas, Ángeles Domínguez, tenía como objetivo acentuar el carácter de espectáculo de la cabalgata, en un año tan señalado como éste para el mundo carnavalero de la capital. No en balde, el Carnaval Colombino celebra en este 2008 su 25º aniversario y esta efemérides planeó durante el recorrido, dando a la comitiva un bello punto de nostalgia. El cortejo de la alegría, lo abrían los miembros de la junta directiva de la Fopac, luciendo espectaculares disfraces de fantasía que hacían especial alusión a los 25 años cumplidos. Seguidamente, la primera de las tres charangas. Se trataba de una procedente de la localidad granadina de Alhendín cuyos jóvenes componentes no se arrugaron a la hora de interpretar, al paso por el monumento a los Litri, Mi Huelva tiene una ría.

Todas las carrozas han sido obra de la inagotable creatividad de Juan Manuel Seisdedos y su equipo. Algunos de los motivos le fueron señalados, pero otros han surgido de su prolífica imaginación. La primera carroza del cortejo era precisamente de los 'carrozas' del festival. Se trataba de una muy bella iniciativa por la que se han sumado a la fiesta de este 2008 muchos carnavaleros que participaron incluso en las primeras ediciones. Algunos de ellos figuraban en esta primera carroza, en la que dominaba un arlequín, prototipo inequívoco de las carnestolendas. Los tripulantes de esta carroza lucían disfraces de otras ediciones, algunos de ellos auténticas reliquias que yacían en los trasteros y que suponen todo un patrimonio carnavalero de esta ciudad, que puede llegar a ser nada desdeñable. A ritmo de pachanga, pasodoble, batuca o samba, la cabalgata se fue adentrando hasta el puro centro de la capital.

En las carrozas había mucha presencia infantil, lo que supone toda una cantera para que el Carnaval Colombino no tenga la menor duda de que también cumplirá sus bodas de oro. En estas carrozas había lugar preferente a todas las agrupaciones de la capital que han participado en el concurso. En otros casos, son peñas o grupos de peñas que tienen a bien sumarse a la fiesta, siguiendo el ejemplo de los veteranos antes mencionados que prácticamente abrían la comitiva. Como no podía ser de otra manera, los ojos se centraban de manera preferente en las dos carrozas que portaban a las choqueras mayor e infantil -Luisa Cordero y Raquel Gutiérrez-, con sus respectivas cortes de damas de honor. La que portaba a la choquera mayor cerraba el desfile. Llenas de belleza e ilusión, estas carrozas avanzaban junto al resto, dejando un rastro de confeti, serpentinas y caramelos.

A las 18 horas, es decir tres cuartos de hora después del inicio, la cabalgata llegaba hasta las puertas del Ayuntamiento. Allí la esperaba el alcalde de la capital, Pedro Rodríguez y un buen número de los integrantes del equipo de gobierno municipal. Una vez dejada la Gran Vía, la comitiva siguió rumbo, a través de la alameda Sundheim, a la Isla Chica, donde le esperaba otro gran número de personas anhelantes de sumarse a la fiesta, como hizo un buen número de ellas que se fue añadiendo a la comitiva conforme ésta desarrollaba su itinerario. De este modo se iba enriqueciendo un variopinto cortejo de Peter Pan, brujas, charlots, mafiosos, corsarios, coches de Torrente, estrafalarias enfermeras... todo lo que la imaginación y la creatividad han vertido en este Carnaval Colombino tan especial.

Esta primera jornada de carnaval de calle concluyó con un baile que tuvo lugar en la carpa de la avenida de Andalucía, en donde no escasearon los disfraces como mandan estas fechas.

Lo que sí se ha vuelto a demostrar es que la cabalgata es una de las citas señaladas para los onubenses, en lo que respecta al calendario carnavalero y que la respuesta en la calle es importante. Junto a las actividades previstas para hoy, y que se especifican en el apartado que se encuentra justo a la izquierda, el carnaval de calle tiene aún programados otros encuentros como el pasacalles infantil que tendrá lugar mañana, el esperado entierro del choco que se celebrará el próximo miércoles y finalmente, para el día 9 se deja el gran baile de fin de carnaval y la entrega de premios.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios