Sueña con el sol de Andalucía

  • Sociologa y demógrafa

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Una trotamundos que no olvida sus raices. Leonor Ruiz Martínez (Pamplona, 28-2-73), hija de un onubense y una navarra, se crió junto a sus padres y su hermana pequeña en la capital pamplonica. Su curiosidad y admiración por las relaciones humanas y por la ideología le llevaron a estudiar sociología y demografía. Acto seguido, y fiel a su espíritu aventurero y con sed por conocer, cogió su maleta y viajó hasta Santiago de Cali (Colombia), donde pasó dos meses que hicieron mella en su corazón y en su mente. Después, de eso hace ya nueve años, comenzó a 'vagar' por ciudades holandesas como Amsterdam, La Haya, Utretch y Hilversum, donde reside actualmente. Pese a su ajetreado ir y venir por el mundo, Leonor siempre ha encontrado el momento, unos días, para pasarlos en Higuera de la Sierra, al que le une un vínculo afectivo muy estrecho. Precisamente sus mejores recuerdos de infancia tienen que ver con "entrañables" veranos en este pueblecito de Huelva. Y es más, el gran sueño de esta joven es volver... aunque no sabe cómo ni cuando, y formar su hogar en un lugar "cálido" de Huelva o Sevilla.

Mientras tanto, Leonor afronta un día a día muy intenso, volcada en sus dos pequeños, Hugo y Yelko, que sienten verdadera pasión por ella, y su trabajo. Y es que esta preparada profesional, que domina a la perfección el español, inglés y holandés, es profesora de lengua castellana en una escuela internacional de secundaria, donde caben todas las culturas, nacionalidades y gentes. Todo ello contribuye a que Leonor se sienta muy realizada y plena al frente de su alumnado.

El poco tiempo libre que le queda lo dedica a disfrutar de sus aficiones, que no son pocas. "Me encanta leer, soñar, cultivar la sensibilidad, salir de casa sin planes, conocer a gente que me inspire, permitirme el lujo de ser lenta, estar sola cuando lo necesito...", afirma.

Esta impresionante mujer nunca pasa desapercibida. Sus bellos rasgos físicos y su generoso interior se convierten en seductores encantos a los que obligatoriamente hay que rendirse. Es inteligente, sensible, íntegra, pasional, dulce, soñadora y despierta, de espíritu vivaracho y manos confortantes, muy humana y a la vez divina, en definitiva, irresistible. Detesta la arrogancia, la intransigencia, la violencia y la discriminación.

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