Recuperar La Ribera de Cartaya

  • Los mayores del municipio intentan poner en valor este rico patrimonio culturall talleres El Ayuntamiento ha puesto en marcha una iniciativa para revivir de la memoria histórica este espacio natural.

Si hay un lugar en Cartaya capaz de aunar una marcada conciencia identitaria colectiva entre la gran mayoría de los vecinos o de otra forma, un entorno con el que todos los ciudadanos se sientan identificados ejerciendo como denominador común de la conciencia histórica y colectiva de toda la comunidad, ese se llama La Ribera. Sólo su nombre: La Ribera, ya resulta tremendamente evocador para muchos cartayeros, especialmente para los más viejos de la localidad, para los cuales, desde tiempo inmemorial, este brazo del río Piedras que se clava como una lanza en la zona más castiza y antigua de la población ejerció como epicentro de toda la actividad del municipio.

En primer lugar, fue durante mucho tiempo el principal canalizador de su actividad comercial, siendo un importante puerto comercial por el que entraban las mercancías del mundo exterior y por el que al mismo tiempo salían los más preciados productos agrícolas como los higos, las almendras o las hojas de palma, entre otros. Del mismo modo, cuando aún no contábamos con las actuales vías de comunicación terrestre, también fue para muchas generaciones de cartayeros casi el único nexo de unión entre ellos y el resto del mundo. Para otros muchos fue un importante centro de trabajo merced a la actividad portuaria y a los importantes astilleros que allí prosperaron. Y también se constituyó en el más importante centro lúdico y social de los cartayeros, a los que sirvió como lugar de esparcimiento y ocio, de baño, y de fomento de las relaciones sociales en todos los sentidos.

En este sentido, el área de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Cartaya, en colaboración con el colectivo de mayores, emprendió el pasado mes de octubre una bonita iniciativa encaminada a la recuperación de la memoria de este rico patrimonio cultural e histórico del municipio al objeto de transmitirla a las nuevas generaciones. Una memoria que se está literalmente extrayendo a partir de los recuerdos que de dicho lugar conservan aún aquellos que vivieron en La Ribera sus tiempos de mayor gloria. Para ello, se está realizando un taller en el que los protagonistas son los mayores, los cuales mediante distintos planos y fotografías antiguas, están localizando sobre el terreno tanto los elementos físicos que configuraron este antiguo espacio eminentemente marinero, como los elementos emocionales y humanos que le dieron vida a cada uno de los microespacios en los que estaba dividido.

De esta forma, los mayores recuerdan, por ejemplo, las zonas de baño exclusivas para los hombres y para las mujeres, y cómo ellos se escondían para observarlas a ellas, pese a que los bañadores de gruesos tejidos de la época tapaban los cuerpos de ambos desde los tobillos hasta el cuello. También recuerdan con nostalgia cómo en las calurosas noches de verano, en determinados espacios destinados a ligar a escondidas, asistían los grupos de amigos con la excusa de comer sandías. Asimismo, también recuerdan la importante actividad comercial de los astilleros y el puerto, y como grandes barcos de carga -ahora impensable su acceso al lugar por el escaso calado-, embarcaban productos que posteriormente eran transportados a países como Portugal o Marruecos.

Finalmente, destacar que mediante dicho taller, y gracias a la colaboración de una joven experta en arquitectura, que además está aprovechando su realización para realizar un estudio a nivel personal sobre la zona, se está realizando un completo trabajo de investigación y acción participativa aplicada a la arquitectura, mediante el que, a través de un amplio espacio de reflexión, se está poniendo en común la opinión de la sociedad civil, los técnicos y los políticos a la hora de recuperar la memoria de tan entrañable lugar. Para ello, es la propia sociedad la que ha aportado tanto sus testimonios orales como gráficos -mediante distintas fotografías- para la realización de un audiovisual que ha sido presentado estos días en el Spacio Joven de Cartaya, al objeto de transmitir a los jóvenes la memoria histórica de La Ribera. Para ello, el taller también incluye distintas visitas de los mayores a la zona para, sobre el terreno, reconstruir todo lo que ellos recuerdan sobre dicho lugar y sus microespacios.

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