La dirección del partido interviene al grupo popular en el Ayuntamiento

  • González fiscaliza el reparto de tareas del Pleno

  • Tanto el líder provincial como la portavoz municipal evitan valorar las palabras de Moreno Bonilla sobre el "machacado" equipo onubense

Manuel Andrés González, durante la rueda de prensa ofrecida esta mañana en la sede del PP. Manuel Andrés González, durante la rueda de prensa ofrecida esta mañana en la sede del PP.

Manuel Andrés González, durante la rueda de prensa ofrecida esta mañana en la sede del PP. / Josué Correa (Huelva)

El aparato toma el control tras un tira y afloja permanente en el que ni la dirección ha actuado a tiempo ni la portavoz del grupo municipal ha clarificado las discrepancias llegado el momento oportuno. Pierden los votantes y pierde la capital. El principal grupo de la oposición en el Ayuntamiento de Huelva es hoy un fracturado equipo de ocho de ediles que está fiscalizado por su dirección provincial.

Aunque su presidente -y también líder de los populares de Huelva, Manuel Andrés González- siempre ha hecho gala de la autonomía de los grupos municipales, y muy especialmente de éste, la intervención acometida por el aparato en el reparto de tareas del pasado Pleno constata precisamente todo lo contrario.

Según pudo saber Huelva Información, antes de aquella sesión plenaria ordinaria, el propio presidente solicitó a la portavoz municipal, Pilar Miranda, el orden previsto para el día, al objeto de designar a los concejales que defenderían cada tema que iba a debatirse. Es más, advirtió de que, en caso de estar ya asignados los asuntos, podrían llevarse a cabo los cambios que considerase necesarios.

Esta intervención o golpe en la mesa por parte de la dirección del partido es una rara avis que no se ha visto en ninguna capital de provincia. González toma así ahora el control de un equipo municipal que ha dado muestras externas de su quiebra desde el verano de 2016, aunque el origen de la fractura está en la marcha de Pedro Rodríguez tras perder la Alcaldía.

El mismo día de aquel Pleno -el 27 del mes pasado- el presidente aseguró de forma pública haberse reunido con la portavoz para "valorar el funcionamiento" del grupo en el Consistorio. Sobre esta supuesta reunión que parte de los ediles desconocían e incluso han puesto en duda, la portavoz no ha querido pronunciarse ni ofrecer valoración alguna. Y eso que ésta había reprochado con anterioridad a González en numerosas ocasiones que no se reuniese con los ediles pese a las reiteradas peticiones que había recibido en ese sentido. "Estará muy ocupado", llegó a decir Miranda.

Por separado, la portavoz se reunió con los siete ediles de su equipo, a quienes trasladó aspectos relativos a la participación y llamó a la paz social. Pero, tras este contacto entre Miranda y González, no sólo ha cambiado el reparto de los asuntos (en el Pleno intervino la viceportavoz, Berta Centeno, tras meses de silencio), sino también la foto de familia de los ediles. Así, a los últimos actos ya no han acudido Carmen Sacristán y Juana Carillo junto a Miranda, como ha sido habitual en los últimos meses. De este modo, en las últimas estampas aparecen ahora la portavoz junto a Centeno.

Los ánimos están caldeados en el grupo, donde se cuestiona la actitud de Miranda, a quien reclaman apoyo. La diplomacia ya no les vale a estas alturas y después de todo lo ocurrido en los últimos meses, en los que Centeno ha gozado del beneplácito del aparato mientras que el resto, que parecía contar con el sostén de la portavoz, se sentía ninguneado por la dirección. Quieren que Miranda hable, que intervenga y dé la cara. Se sienten defraudados.

Pero en el día de ayer, la portavoz volvió a ponerse de perfil tras ser preguntada sobre las palabras que el líder regional de su partido, Juan Manuel Moreno Bonilla, vertió el lunes en una conversación con los ediles del grupo municipal sevillano, al acudir al Ayuntamiento de la capital hispalense para pedirles que planten cara al alcalde, el socialista Espadas.

El presidente del PP andaluz repasó la situación de los grupos en cada provincia y se refirió al equipo municipal en el Ayuntamiento de Huelva como un "grupo machacado". Así lo expresó Moreno Bonilla durante una conversación a puerta cerrada.

Pero Miranda, una vez más, no quiso hacer declaraciones. Se limitó a señalar que se trata de una conversación privada en la que ella no estaba. Tampoco quiso valorar la situación de su equipo. "Yo sigo trabajando por Huelva y es lo que tengo que hacer. Tengo una buena sintonía con el presidente y una buenísima relación con mis compañeros, son todos personas estupendas", manifestó.

A juzgar por esta respuesta, ofrecida en bucle en los últimos días, a Miranda se le ha olvidado que hace unas semanas las cosas no eran así. No en vano, el 13 de septiembre, cuando públicamente reclamó una reunión a su presidente, reconoció que no estaba contenta con todos los ediles. Lo dijo acompañada por Carrillo y por Sacristán. Y es que a la pregunta de si estaba satisfecha con el trabajo de sus siete compañeros, su respuesta fue clarificadora: "Bueno, sí, (con) casi todos. En fin... Son cosas internas que no me gustaría... Creo que públicamente lo importante es el trabajo que haga el grupo. Y el funcionamiento interno lo tratamos en el propio partido y, de hecho, tenemos solicitada la reunión con el presidente para tratar los temas del funcionamiento", manifestó durante una rueda de prensa.

Tampoco se salió ayer del guión el presidente de los populares. Pero a González le cambió la cara al abordar el asunto. "Yo no he oído esas declaraciones del presidente del PP y, por supuesto, no voy a hacer valoración alguna a ninguna conversación interna y privada". Así contestó al ser preguntado sobre las palabras de Moreno Bonilla. González insistió en que "la situación del grupo es la misma que hace dos semanas", al tiempo que valoró la "magnífica relación con la portavoz". No le consta, en sus propias palabras, que haya malestar entre el grupo municipal ni por parte de ediles con el aparato del partido.

Sin embargo, aunque hace unas semanas sí que reconoció que existen discrepancias en el equipo municipal, hoy matizó sus palabras: "Dije que posiblemente pudiera haber discrepancias, como podría haberlas entre los ediles de cualquier grupo municipal de cualquier municipio de Huelva. Es normal y ahí está la grandeza de todas las formaciones políticas, en que haya discrepancias y opiniones distintas. Aburridos estaríamos si todos pensáramos lo mismo en todos sitios".

A juzgar por las palabras del líder de los populares, la diversión está servida. Y eso que el espectáculo, en cualquier caso, no ha hecho más que comenzar. Su título podría ser sálvese quien pueda, ese lugar común tan trillado y manifiesto.

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