Animación a la vasca

Lo que pudiéramos llamar el cine vasco, por lo que se refiere a su origen en la producción y la realización por parte de artífices de esta región, ha tenido una cierta incidencia en el género de animación. Dibujos animados muy conocidos son los que nos depararon Los balunis (2004) y Olentzero y el tronco mágico (2005), ésta más conocida en el conjunto de realizaciones de aquella procedencia, ambos dirigidos por Juanjo Elordi.

Recordemos que el primer referente de este género nos lleva a 1977 cuando Juanba Berasategui, era el primer cineasta vasco que filmaba una película de animación, un cortometraje, Ekialdeko izarra, al que seguirían después Fernando Amezkarreta (1981), ganador del Primer Premio de Cine Vasco del XXI Certamen de Cine Corto y Documental de Bilbao y Kukubitxo (1983), Gran Premio al Cine Vasco en este mismo Festival. Su primer largometraje llegaría en 1985 con Kalabaza tripontzia. Fiel a sus tradiciones vascas el cine de dibujos animados de esta procedencia ha seguido unos pasos muy positivos.

Podríamos citar otros ejemplos posteriores que han continuado esa feliz ejecutoria en esta especialidad, donde se aprecia una aproximación al dibujo animado de carácter, pudiéramos decir, tradicional, el estilo de Walt Disney, que al ejemplo del cine de este género a la japonesa con tan diversas variedades. En compañía en esta ocasión de Asisko Urmeneta, Juanjo Elordi, aborda esta historia inspirada en la famosa novela de Jules Verne, La vuelta al mundo en ochenta días, de tanta trascendencia en el cine y en los propios dibujos animados en aquella famosa serie televisiva de producción británico-española, La vuelta al mundo de Willy Fog (1983)

Ahora nos cuentan como Loveja y sus amigos Kebab hacen una apuesta por la que el primero quiere emular al famoso protagonista de la novela de Verne, Phileas Fogg. Asegura que es capaz de dar la vuelta al mundo gratis. Loveja y su pandilla tendrán que ingeniárselas para conseguir su ambicioso y complicado propósito. Así será su paso por los diversos lugares que recorre con los consiguientes problemas aduaneros, las empresas de transportes, las organizaciones benefactores, los ejércitos y los guerrilleros de distintas tendencias, la prensa internacional y sus causales encuentros con personajes de toda laya, política, social, artística y otras. Me parece un planteamiento original dentro de la adaptación de la famosa historia del literato francés, con esta versión tan particular y a la vez pintoresca que, en cierto modo es instructiva y entretenida para los más pequeños (curiosamente no es autorizada para menores de siete años), a los que algunas veces se les escaparán ciertas alusiones a aspectos de la actualidad y a la intencionalidad de los personajes, donde destacan el añadido al relato original El lobo Loveja, voluntariamente transformado en cordero; el hipócrita Morroide, Anatardía, que es un rebelde antisistema y el propietario de un ciberkebab, el llamado Kebab, centro de reunión del grupo. Muy entretenido.

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