La Ampa del José Oliva teme que recepcionen las obras sin terminar

  • Los trabajos del colegio Juan Ramón Jiménez siguen parados por falta de pagos

Las obras en los colegios de Huelva continúan crispando la tranquilidad docente y la de los padres. Es el caso de los colegios José Oliva y Juan Ramón Jiménez.

En el primero, los padres continúan denunciando la situación de los trabajos de reforma. La novedad es que, según Inmaculada Gutiérrez, vicepresidenta de la Ampa del centro, "van a recepcionar la obra sin terminarla y lo que quede lo quieren terminar en el año que tenemos de garantía, cuando este tiempo es para arreglar cualquier desperfecto que se produzca, no para terminar la obra". Y es que Inmaculada asegura que quieren que la obra termine antes del 15 de febrero "porque llegan las elecciones y tiene que transmitirse una buena imagen". Pero según la representante de los padres, "aún queda mucho trabajo por hacer". Las pistas del patio no están arregladas, los baños continúan con cables sueltos "que dan calambres", el edifico nuevo aún necesita de muchos detalles finales, lo que impide que pueda empezar a utilizarse y los pasillos y el comedor están sin alicatar. Pero lo importante, según declara, "son las construcciones que necesita el colegio y que el proyecto actual no contempla": las aulas de Informática, de Música y de apoyo "que exige la ley" y sendas salas para el conserje y la Ampa. Por todo ello, los padres exigen que "las obras se terminen bien y que la delegada se responsabilice de esta situación y no desaparezca como lo está haciendo".

Por su parte, la titular de Educación a nivel provincial, Antonia Cascales, asegura que "los técnicos de la Junta irán al colegio el 15 de febrero y determinarán si la obra se recepciona o no, tenemos que dejar que hagan su trabajo". Además, afirma que "todo lo que exige la ley que no se haya hecho en el José Oliva, se incluirá en un segundo proyecto".

De forma paralela, los ánimos en el colegio Juan Ramón Jiménez, en Pérez Cubillas, no están más animados. Jorge Mena, el representante de los padres del centro, denuncia que después de medio año de retraso para terminar las obras "los trabajos siguen parados porque según asegura el constructor, el Ayuntamiento debe a la empresa 200.000 euros y ésta se niega a seguir trabajando sin cobrar". Mientras tanto, los escolares continúan sin gimnasio y sin un patio adecuado, además de no poder dar clases de informática porque el centro no tiene puertas y, según Mena, "sufriendo los peligros de una gran obra como es la del colegio".

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