Grecia coquetea con el abismo

  • El Gobierno lanzará en enero una nueva emisión de deuda para afrontar su elevado déficit · El FMI enviará auditores para comprobar el estado de las finanzas del país

Malos tiempos para Grecia. Las autoridades del país tienen intención de sacar a los mercados en enero próximo una nueva emisión de deuda pública para hacer frente a su elevado déficit y tratar de recuperar su credibilidad financiera, mientras el FMI enviará a Atenas un grupo de auditores para verificar el estado de sus finanzas. El ministro griego de Finanzas, Giorgos Papakonstantinou, anuncia en una entrevista adelantada ayer por el semanario alemán Der Spiegel la emisión de deuda pública, aunque reconoce que aún no se ha decidido su cuantía.

Tras admitir que el Gobierno griego dispone de pocas semanas para tratar de recuperar su credibilidad en los mercados financieros internacionales, Papakonstantinou reconoce que su país se encuentra en "una situación fiscal grave" y sufre "una dinámica peligrosa". El titular griego de Finanzas afirma que el endeudamiento de su país no es el más elevado en el seno de la UE. "Muchos de nuestros problemas tienen menos que ver con cifras absolutas que con el hecho de que nadie nos cree, porque nuestras estadísticas no cuadran".

Der Spiegel afirma que las autoridades griegas han trabajado en el pasado con datos dudosos, que obligaron a corregir recientemente su déficit al alza de un 6% a un 12,7%. Por ese motivo, Papakonstantinou asegura que el nuevo gobierno piensa crear una oficina independiente de estadística y someter sus presupuestos al control periódico de auditores independientes.

Además de afirmar que Grecia no tiene intención de abandonar la Eurozona, Papakonstantinou reconoce que "el euro ha traído para nosotros tendencias inflacionarias, pero en términos generales nos ha resultado muy ventajoso". Finalmente subraya que "el euro es un gigantesco experimento", que debe también sostenerse en situaciones de crisis, ya que, de lo contrario "habrá fracasado como experimento".

Por otro lado, el mismo semanario revela que el Fondo Monetario Internacional (FMI) enviará en las próximas semanas a Atenas un equipo de auditores para investigar minuciosamente las finanzas estatales de Grecia.

Añade que el FMI duda seriamente de que las últimas cifras oficiales de un déficit del 12,7% para este año sean correctas, temor que comparten el Bundesbank alemán y el Gobierno de la canciller, Angela Merkel. Todos ellos basan sus dudas en las reclamaciones de empresas privadas al Estado griego, que, en el caso de los consorcios alemanes, Der Spiegel cifra en mas de 2.000 millones de euros de facturas impagadas, mientras a nivel de la UE esa cifra aumentaría hasta 10.000 millones de euros.

Tan sólo la Asociación Europea de Industrias y Asociaciones Farmacéuticas (Efpia) reclama del Estado griego el pago de 2.700 millones de euros, mientras las empresas fabricantes de aparatos médicos exigen el pago de otros 5.200 millones de euros. Según datos de la Unión Europea, Grecia tarda en pagar sus facturas una media de 165 días, lo que a nivel de personas particulares equivaldría a la bancarrota, asegura finalmente la revista.

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