La Eurocámara refuerza las ambiciones de la UE sobre energías renovables

  • Los europarlamentarios consensuaron defender que la cuota de renovables de la UE sea del 35% en 2030, muy por encima del 27% que piden los Estados miembros y también superior al 30% propuesto por la CE

El pleno del Parlamento Europeo (PE) acordó una posición común ambiciosa para afrontar la negociación con los países de la Unión Europea (UE) en materia de gobernanza energética, renovables y eficiencia, un paquete legislativo clave contra el cambio climático.

En sesión plenaria celebrada en Estrasburgo (Francia), los europarlamentarios consensuaron defender que la cuota de renovables de la UE sea del 35% en 2030, muy por encima del 27% que piden los Estados miembros y también superior al 30% que propone la Comisión Europea (CE).

El PE propone conseguir estos objetivos en tres tramos, de forma que para 2022 se haya alcanzado el 20% del objetivo final, en 2027 el 70% y en 2030 el 100%, y contempla ciertas flexibilidades para que el recorrido no sea estrictamente lineal.

El eurodiputado socialista español José Blanco, ponente del texto en el PE, señaló tras la votación que la posición del Parlamento es un "mandato claro e inequívoco a favor de la energía limpia". "Hemos trabajado para fortalecer la propuesta de la Comisión Europea, para alinear al Parlamento en objetivos de descarbonización del Acuerdo de París", dijo Blanco a Efe antes del voto, a la vez que consideró que a la propuesta inicial de la CE "le faltaba ambición".

El voto en el PE abre la puerta a las negociaciones definitivas para hacer oficial la que será la nueva normativa conocida como "paquete de energía limpia", después de que el Consejo, que representa a los Estados miembros, fijase su propia posición el pasado diciembre. Ese arsenal legislativo se revela esencial para que la UE cumpla con su compromiso de reducir sus emisiones contaminantes al 40% para 2030 respecto a los niveles de 1990.

También en clave de energías limpias, los europarlamentarios, sin embargo, no retuvieron la obligación de fijar objetivos vinculantes en renovables para cada país de la UE y no solo para la Unión en su conjunto, postura que defienden Comisión y Consejo.

Los diputados europeos, con el respaldo de los socialdemócratas del S&D, los conservadores del PPE y los liberales de ALDE, quieren que los Estados miembros presenten sus planes y estrategias y exigen que, agregadas, alcancen ese objetivo del 35%.

La parlamentaria de Izquierda Unida Paloma López, cuyo partido se abstuvo en las votaciones, criticó que la posición de la Eurocámara no contemple el objetivo del 45% de cuota de renovables para 2030, mientras que el diputado de Podemos Xabier Benito señaló que "se podría haber hecho más" pero los conservadores redujeron "al máximo" los objetivos y socialistas y liberales se sumaron a la "rebaja".

El amplio paquete de regulación comunitaria incluye otros aspectos más allá de las renovables, como el derecho de los ciudadanos al autoconsumo energético que la Comisión Europea defiende y pide que se fomente, y que también ha respaldado la Eurocámara. De salir adelante esa iniciativa se harían imposible gravámenes como el llamado "impuesto al sol" vigente en España.

En materia de eficiencia energética en mejoras en la calefacción y refrigeración de los edificios, los europarlamentarios quieren que la UE se exija una mejora del 35% a partir de 2021, frente al objetivo del 30% retenido por la los Estados miembros.

Organizaciones ecologistas como WWF o BirdLife aplaudieron el impulso de la Eurocámara al texto respecto a la propuesta de los Estados miembros, pero lamentaron, por ejemplo, que el hemiciclo haya convalidado el uso de hasta un 12% de biocombustibles en el sector del transporte, la misma cuota que en la actualidad.

Parte de la comunidad científica cuestiona la generación de biocarburantes como herramienta para luchar contra el calentamiento global pues sustituyen en los campos de cultivo a la producción de alimentos y contribuyen a la deforestación.

El eurocomisario de Energía y Acción Climática, Miguel Arias Cañete, por su parte, celebró la adopción de una posición negociadora en el PE y advirtió de que "la siguiente negociación no será fácil", aunque su gabinete hará todo lo posible por "facilitar un acuerdo ambicioso".

Se espera que a lo largo de 2018 los negociadores del Parlamento Europeo y del Consejo, asistidos por la Comisión, cierren el texto que engrosará el acervo comunitario en un ámbito crucial para alcanzar los objetivos del Acuerdo de París en la lucha contra el cambio climático.

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