Una nariz contra la estética

  • La obligación de rebajar el morro genera controversias hasta en los patrocinadores

Famosos y ricos que buscan ver y ser vistos en la Fórmula 1 se mezclarán en 2012 con unos coches que por culpa del nuevo reglamento han perdido belleza. Estética, velocidad y rendimiento confluían en la máxima categoría del motor. Hasta ahora, porque para 2012 la nariz discontinua se impuso a las líneas uniformes.

"Es un poco feíto", admitió el jefe del equipo Ferrari, Stefano Domenicali, el día de la presentación del F2012 para la nueva temporada. El responsable del diseño, el griego Nikolas Tombazis, le restó trascendencia y asumió que ha tenido un gran impacto por la "sensación estética". Pero esa sensación no es menor en un país como Italia ni en un deporte como la Fórmula 1.

"Todo afecta: hacer un coche bonito es importante. Ninguno lo diseña pensando en la estética, sino en el rendimiento, pero sí es verdad que un reglamento que pensara un poco en la estética sería bueno para los aficionados", afirmó a la agencia dpa el piloto español del equipo HRT Pedro de la Rosa.

La nueva reglamentación para 2012 establece que el morro debe ser rebajado para evitar que en una colisión impacte directamente contra el habitáculo de otro auto y dañe al piloto. Pero cuanto más alto está el chasis más apoyo aerodinámico se logra. ¿Cómo solventar entonces esa diferencia de altura? La mayoría de equipos, como Ferrari y Red Bull, se ha decantado por el escalón, mientras que McLaren ha dado con la solución más equilibrada: no hay discontinuidad porque su chasis no es tan alto.

"El McLaren es más bonito, más plano, porque ellos dan más prioridad al centro de gravedad, son filosofías diferentes", agrega De la Rosa, que conoce bien al equipo británico, donde fue probador. "McLaren busca equilibrio mecánico y aerodinámico. Red Bull es principalmente aerodinámica y Ferrari se está convirtiendo también en pura aerodinámica, por eso es tan brutalmente feo", añade el español.

El piloto británico Jenson Button, campeón del mundo en 2009, es un hedonista y considera acertada la solución estética de su equipo: "El McLaren es un coche bonito. Otros no lo son y para mí, eso es importante".

Las narices feas podrían incluso tener implicaciones en el marketing si los patrocinadores encuentran problemas para vender sus productos a través de unos coches que son mal vistos.

Así lo cree Paul Hembery, director deportivo de Pirelli, proveedor único de neumáticos. "Son condenadamente feas", dijo sobre las narices de los autos. "Desde el punto de vista de los aficionados será extraño. Un buen barómetro de esto sería mi hijo, que al verlos me dijo: 'Papá, son muy feos'", reveló. "Él no sabe nada de reglamentos. Tiene 16 años. Él habla desde la perspectiva de alguien a quien le gustan los coches y el automovilismo. Eso es lo que la gente que no está tan metida pensará", agregó Hembery.

Entre los directores de equipo también hay cierta preocupación, pese a que admiten que la prohibición de los escapes sopladores, la gran ventaja de Red Bull el año pasado, será mucho más determinante en el rendimiento.

Adrian Newey, el gurú del diseño y cerebro de los Red Bull aseguró: "Es una pena tener que llegar a una solución que no es atractiva. Pero al final el resultado está antes que la estética". "La Fórmula 1 es rendimiento e imagen", dice De la Rosa.

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