Baloncesto | eurobásket 2017

A por un bronce para despedir a Navarro

  • España busca el tercer lugar del podio en la despedida del capitán

Navarro y Pau Gasol se saludan durante el último entrenamiento de la selección en Estambul. Navarro y Pau Gasol se saludan durante el último entrenamiento de la selección en Estambul.

Navarro y Pau Gasol se saludan durante el último entrenamiento de la selección en Estambul. / juan carlos hidalgo / efe

La selección española buscará despedir a su capitán, Juan Carlos Navarro, subida en el podio y con una medalla de bronce en el cuello, para lo que debe vencer a una Rusia (16:00) en la que sobresale la calidad de Shved, máximo anotador del torneo (25,1 puntos por partido).

El partido por el tercer puesto del Eurobásket quizá sea el más complicado de un campeonato, casi más que la final. La calidad de los participantes es tanta como la de los que se disputarán subir a lo más alto del podio y, además, hay que añadir el aspecto psicológico de tratar de superar en pocas horas la decepción de no poder luchar por el título.

Shved es el máximo anotador del torneo con un promedio de 25,1 puntos por partido

El equipo de Sergio Scariolo tiene otro ítem más. Será el último partido de su gran capitán, de Navarro, y todos sus compañeros quieren despedirlo, como dijo Ricky Rubio, "como Dios manda, desde el podio".

Conseguir un bronce es ya un objetivo por sí mismo y de una dificultad que quizás se minusvalore entre algunos aficionados por la excepcional trayectoria del combinado nacional en los últimos once años. España, que llegó con una trayectoria inmaculada, sin perder un partido hasta semifinales, se encontró con una Eslovenia en estado de gracia en el lanzamiento de tres puntos, lo que unido a su inhabitual falta de puntería dio con su suerte en la lucha por la tercera plaza.

Enfrente estará Rusia, desaparecida del podio desde 2011 (Lituania), cuando fue, precisamente, bronce. Shved es su gran líder. El máximo anotador, el que más tira y el que decide casi todo. La selección rusa tiene un triángulo básico de jugadores que completan Mozgov, el pívot de los Brooklyn Nets en la NBA, y Vorontsevich, el alero del CSKA Moscú. Otros cuatro jugadores se reparten minutos en el perímetro: Kurbanov, Dimitrii Kulagin, Fridzon y Zubkov.

Estos siete jugadores disputan más del 90% de los minutos y el cansancio puede ser otro de los aspectos que acaben por decantar un partido que se presenta muy igualado. También, y en esta ocasión a favor de España, está que los rusos tuvieron un día menos de descanso y recuperación. El ritmo ruso no es especialmente rápido, pero Shved rompe esta norma en cualquier momento y el encuentro puede tener fases de sube y baja capaz de descentrar al rival.

Rusia se ha reinventado para colarse en la lucha por las medallas con un torneo en el que sólo perdió un encuentro en la fase de grupos y después se deshizo de Croacia y de Grecia en dos grandes partidos, antes de caer frente a Serbia.

El equipo español, pese al tropiezo ante Eslovenia, sigue teniendo una de las mejores defensas del campeonato y sabe correr y jugar en transición como nadie. El control del tempo de juego debe ser, por tanto, fundamental, tanto como cortar de raíz los arreones de Shved. Navarro jugará su último partido con la selección y todos quieren que se despida desde el podio, desde donde se merece estar un jugador excepcional. Esa motivación será clave para que España recupere su habitual intensidad y acierto cara al aro. Y los jugadores ya saben cómo reponerse de una derrota en semifinales. Como ejemplo está lo ocurrido en los Juegos de Río 2016 y el Eurobásket de 2013, cuando se perdió la semifinal contra Francia y luego se impuso a Croacia para lograr la medalla. "Todos tenemos claro que el objetivo era ganar el oro, pero llegados a este punto tenemos mucha confianza e ilusión", comentó Sergio Rodríguez.

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