Un policía local de Almería se suicida tras matar a su mujer

  • El agente, que llevaba 18 meses de baja por depresión, disparó a su pareja con una escopeta

Joaquín Jiménez, un agente de la Policía Local de Albox (Almería) de baja por depresión crónica desde hace un año y medio, mató presuntamente la madrugada de ayer a su mujer, Juana Carmona, a la que disparó en la cabeza, al menos en una ocasión, con una escopeta de caza con la que, posteriormente, se suicidó.

El suceso tuvo lugar sobre las dos de la madrugada de ayer. A las 2.45, la hija de la víctima, a punto de casarse y residente en el domicilio familiar, dio aviso a la Guardia Civil tras encontrar los cadáveres de sus padres tendidos en el suelo del garaje de su casa, ambos con disparos en el cuerpo.

Tras las investigaciones, la Guardia Civil concluyó que la mujer, J. C. L., de 54 años, había sido disparada por su propio marido, J. J. A., de 61 años y policía local de profesión, con una escopeta que posteriormente había utilizado para suicidarse. La mujer murió en el acto, mientras que el agresor fue evacuado al hospital comarcal La Inmaculada de Huércal-Overa (Almería), donde unas horas más tardes perdía la vida.

Fuentes cercanas al caso señalaron que, según el testimonio de algunos vecinos, Joaquín J.A. asestó dos tiros contra su esposa, de los que al menos uno fue en la cabeza, y se disparó después a sí mismo a la altura del pecho, tras lo que murió desangrado.

La Guardia Civil, que remitió las diligencias instruidas al Juzgado de Instrucción número 1 de Huércal-Overa, y el Instituto Andaluz de la Mujer (IAM) confirmaron que Juana C.L. no había interpuesto ninguna denuncia por malos tratos contra su marido, con el que, aparentemente mantenía una relación normal.

La familia del matrimonio veló durante toda la noche en el tanatorio de la localidad los cuerpos de la pareja, que será enterrada hoy, y por el que se celebrará las 16.30 un funeral en la iglesia parroquial de La Concepción, en el barrio de La Loma del municipio almeriense. Se espera que gran parte de los habitantes de Albox acudan a apoyar a sus allegados.

La coordinadora provincial en Almería del Instituto Andaluz de la Mujer (IAM), Adela Segura, declaró ayer que la ley "describe que una mujer que muere a manos de su marido es un caso de violencia de género" y lamentó que "nunca se podrá saber si existían malos tratos o no", al no constar ninguna denuncia de la mujer. La coordinadora del IAM criticó también que el presunto agresor tuviera una escopeta en su domicilio a pesar de su enfermedad. Por ello, instó a los profesionales que atienden a las personas con este tipo de problemas psicológicos a vigilar la "peligrosidad" de los enfermos y su cercanía con armas de fuego.

El alcalde de la localidad, José García Navarro, achacó la muerte de J. C. L. a la depresión crónica aguda que padecía el marido que, según indicó, en las últimas semanas se había agudizado. Por esta razón se le habían retirado sus armas reglamentarias, pero no su escopeta de caza. La Junta de Gobierno de Albox puso a disposición de la famila de los fallecidos "todos los medios necesarios".

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios