El juez absuelve a El Lute de las agresiones que denunció su ex esposa

  • La sentencia aprecia "móviles espurios" en el testimonio de la mujer por el reparto de bienes conyugales tras el divorcio

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La Justicia ha sentenciado que Eleuterio Sánchez, El Lute, el que fuera uno de los presos más celebres de España y modelo de la reinserción, es inocente de los delitos de malos tratos y amenazas que le imputaba su ex mujer. El titular del juzgado de lo Penal número 3 de Sevilla, Francisco Guerrero, considera que los testimonios de la ex esposa de El Lute y de un amigo suyo "no son creíbles pues se aprecian móviles espurios" y así señala que la denunciante y el acusado "llevan tiempo en situación de crisis matrimonial, antes de estos hechos, y discuten por el reparto de los bienes, imputándose mutuas infidelidades".

Eleuterio Sánchez, a quien inicialmente la Fiscalía llegó a pedir 20 meses de prisión por delitos de malos tratos y amenazas, estaba acusado de agredir a su esposa el 16 de febrero de 2006, en el domicilio que ambos compartían en Tomares. La mujer declaró que El Lute le golpeó y le dejó "las formas de sus manos" marcadas en las piernas, pero la Fiscalía retiró la acusación por este delito antes de que finalizara la vista oral al entender que no había quedado acreditada dicha agresión.

La sentencia considera que "llama poderosamente la atención que no se haya aportado parte alguno de asistencia médica de los hechos" y señala que la ex mujer ha dado diversas versiones para tratar de justificar que no presentara ninguna denuncia. Así, el fallo recuerda que Carmen Cañavate dijo en primer lugar que un abogado amigo de la familia le manifestó que no denunciara por la posible repercusión mediática, que una ATS o un médico le dijeron lo mismo y que, finalmente, ella también manifestó que no quería que realizara ningún parte de lesiones, lo que contradice rotundamente el protocolo de actuación sanitaria en los casos de violencia doméstica.

El segundo hecho que se imputaba a El Lute ocurrió el 28 de febrero de 2006, cuando se desplazó a la localidad onubense de Punta Umbría y descubrió a su mujer con un amigo, iniciándose entonces una discusión entre ambos en la que, según la denunciante, el acusado le dijo "estás condenada a muerte". El juez considera que tampoco ha quedado acreditado que profiriera tales amenazas, ni siquiera a través del testimonio del amigo de la mujer.

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