Ni 2012, ni 2013

  • Fomento constata el "escaso nivel de avance" del segundo puente de Cádiz · Algunas voces en el PP reconocen que la fecha "más realista" de terminación sería en 2014

Es un secreto a voces que el segundo puente sobre la Bahía de Cádiz, bautizado como La Pepa, no estará terminado para la XXII Cumbre Iberoamericana, que se celebrará en la capital gaditana el 16 y el 17 de noviembre de este año. Los recortes y la prórroga de los Presupuestos Generales del Estado para 2011 han hecho inviable el calendario del Bicentenario. Mientras una comisión técnica revisa el estado del proyecto, el Ministerio de Fomento constata el "escaso nivel de avance" que se encontró en la obra y se compromete "a hacer lo posible para agilizar los tiempos". Con todo, en el propio PP, algunas voces fijan su terminación no para 2012 ni para 2013, sino para 2014, una "fecha mucho más realista" en el actual escenario de recortes por el imperativo de cumplir con los objetivos de déficit impuestos por la Comisión Europea (CE).

Enfrascado en el nuevo ajuste de los Presupuestos Generales del Estado para 2012 y pendiente de la auditoría encargada a una comisión técnica propia, el Ministerio de Fomento se limita a constatar el "escaso nivel de avance" que se encontró en la obra y se compromete a hacer "lo posible para agilizar los tiempos".

A la espera de dicha auditoría, la alcaldesa de Cádiz, Teófila Martínez, destaca que "el puente ha sufrido dos importantes retrasos y todo el que sepa de construcción puede constatar que lo que falta de la obra, que es el 25%, va concatenado". "No se avanza en la colocación de las estructuras que van a soportar el tráfico entre pilar y pilar; se avanza una tras otra, no se colocan todas a la vez", explicó la alcaldesa.

Por ello, mantiene que "no es una cuestión de recursos económicos, sino de tiempos técnicos", e insiste en que está esperando a la comisión técnica para que "nos diga la verdad" y, sobre todo, para que "nos diga desde cuándo se sabía la fecha (exacta) de la terminación del puente".

Fuentes del Grupo Parlamentario Popular coinciden que existen problemas técnicos que hacen "imposible" que el segundo puente de Cádiz esté terminado para la XXII Cumbre Iberoamericana que se celebrará en la capital gaditana el 16 y 17 de noviembre, y culpan directamente a los gobiernos de Rodríguez Zapatero por los dos parones que sufrió la obra. Pero reconocen que, además, existen problemas presupuestarios derivados de los importantes recortes que el Gobierno de Mariano Rajoy ha acometido y tendrá que acometer para cumplir con las exigencias de déficit de la Comisión Europea (CE).

Por eso, estas mismas fuentes sitúan la terminación del segundo puente de Cádiz no ya en 2013 sino en 2014, una fecha que califican como "mucho más realista". "Hasta entonces, no habrá dinero", sentencian.

Por su parte, el PSOE, urgido por unas malas perspectivas electorales en las próximas elecciones andaluzas -algunas encuestas señalan que el PP le podría sacar hasta 14 puntos en la provincia- y consciente del compromiso que el vicepresidente, Manuel Chaves, asumió ante los electores gaditanos antes de los comicios del 20-N de que el puente se terminaría en 2012, ha presentado esta misma semana, a través del diputado y secretario provincial del PSOE, Francisco González Cabaña, una proposición no de ley en la Cámara Baja para instar al Ministerio de Fomento a "dar prioridad" a esta obra, "cumpliendo los plazos previstos", y a "consignar" en los Presupuestos Generales del Estado de 2012 la partida necesaria para su finalización.

Es verdad que el Gobierno de Rodríguez Zapatero dotó en 2011 a esta obra con una partida presupuestaria de 61,5 millones de euros, y llegó a prever en la programación plurianual otros 61 millones para su terminación en 2012. La presión política del entonces vicepresidente, Manuel Chaves, y del diputado por Cádiz y ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, forzó al titular de Fomento, José Blanco, a "indultar" una obra que los técnicos del Ministerio de Fomento aconsejaron paralizar. Ante unos recortes de 6.400 millones de euros -finalmente fueron 3.700 millones- en este departamento ministerial para dichos ejercicios por las medidas antidéficit adoptadas por el Ejecutivo socialista en mayo de 2010, los expertos insistieron en que el puente de La Pepa podía formar parte del paquete de obras susceptibles de sufrir un retraso de hasta cuatro años.

Con todo, Blanco cedió y, en una comparecencia en la Comisión de Fomento de la Cámara Baja, llegó a calificar de "prioritaria" la terminación del segundo puente de Cádiz. De hecho, se comprometió a "buscar una solución" para "tratar de responder al compromiso adquirido".

Para el ministro gallego, esta obra era "no sólo un acceso a Cádiz, como algunas señorías, pueden pensar. Es una infraestructura de una importancia para todo el área metropolitana de la Bahía". Y anunció una "solución ad hoc" sin dar más detalles. Estas manifestaciones "a palos" que protagonizó entonces Blanco carecían del entusiasmo y el compromiso presupuestario firme que le puso su antecesora, Magdalena Álvarez, a esta obra.

Con todo, después del parón de mediados de 2010 llegó el compromiso presupuestario que reactivó de nuevo la obra, pero los retrasos en el pago de las certificaciones a la empresas constructora, Dragados -se le adeudan unos 40 de los 62 millones de euros de 2011-, y la prórroga de los Presupuestos hicieron imposible el objetivo del 12, según reconocen fuentes socialistas consultadas por este periódico. "Blanco aceptó dotar presupuestariamente el puente, pero los sucesivos recortes impuestos por la vicepresidenta de Economía y Hacienda, Elena Salgado, dejaron al Ministerio de Fomento sin liquidez, y la prórroga de los Presupuestos le dio la puntilla definitiva al calendario de terminación", explican.

Estas mismas fuentes admiten que, si acaso, la Administración de Rodríguez Zapatero pecó de "voluntarista" en su afán de cumplir con una obra que "si en 2010 no hubiera estado empezada, nunca se hubiera iniciado". Desde hace dos meses, la pelota del segundo puente de Cádiz está de nuevo en el tejado del PP, que, con José María Aznar como presidente, se comprometió a que el puente comenzaría a construirse en 2003 y estaría terminado en 2005 (ver Diario de Cádiz del 2 de abril de 2000).

Ahora, con la auditoría la comisión técnica en la mano, al Ejecutivo de Rajoy le tocará informar del grado real de ejecución y el nuevo calendario de terminación. Todo ello, posiblemente tras las elecciones andaluzas del próximo 25 de marzo, aunque sin descartar la mismísima campaña electoral, un territorio muy propicio para que el segundo puente de Cádiz supere oficialmente en incumplimientos y retrasos a la autovía Jerez-Los Barrios (A-381), que iba a estar para el 92 y se acabó en 2005.

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