juan gil zamora

Un mundo mejor gracias a su dedicación y solidaridad

La suya es una vida plagada de buenas obras, pero Juan Gil Zamora se siente muy incómodo cuando escucha hablar de homenajes, premios y recompensas. Se quita todo mérito posible y se desprende del halago. Y es que su cabeza y su corazón están en ayudar a los demás. Fundador de la Hermandad de Emigrantes en la localidad alemana de Bocholt en 1963 e incansable trabajador por los intereses de Huelva, Gil fue un soporte esencial para la labor del Padre Laraña en favor de los más desfavorecidos en los años 50. Fundó la Sociedad Protectora de Animales y Plantas en 1969, que en apenas dos años celebrará el 50 aniversario. "Ya estoy proyectando hacer cosas para que se conozca esa labor de medio siglo y me han dado permiso en parroquias para poner unos azulejos", indica. Así, Juan trabaja para concienciar a la sociedad onubense sobre la importancia de respetar la vida de todos los seres.

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