CiU mantendrá su poder de influencia en Madrid

  • La federación nacionalista repite resultado aunque no logra recortar distancias con el PSC pese al caos del AVE

Lejos de su glorioso pasado (1986-1989, 18 diputados) pero cerca, cerquísima de los resultados de 2004. CiU pierde un puñado de votos y gana otra pizca de porcentaje en estos comicios para mantener intactas sus fuerzas en el Congreso: repite cosecha, 10 escaños, y poder de influencia. Lo dijo anoche quien será de nuevo su voz cantante en Madrid, Josep Antoni Duran Lleida. "Somos centrales para la gobernabilidad" de España. Cierto. Lo serán. Y tendrán que pensar rápido, muy rápido, para saber qué carta les interesa jugar. Duran aún puede cumplir su sueño de obtener un ministerio. El PSOE necesita apoyos. Y la federación nacionalista está en disposición de ofrecerlos a cambio de un considerable peaje.

El objetivo era obtener una llave maestra y lo han logrado. Es un buen resultado, aunque no debe olvidarse la interpretación territorial. Pese a la alegría, el PSC no ha sucumbido, más bien al revés, y eso que el AVE y el caos de Cercanías flotaban en el ambiente. Desde el tradicional feudo convergente, el Hotel Majestic de Barcelona, Duran -bien escoltado por Artur Mas y Jordi Pujol- felicitó a José Luis Rodríguez Zapatero y le tarareó un viejo estribillo. "Somos la tercera fuerza política española [por votos es IU]. Quien quiera hacer algo en la política española deberá contar con CiU y con Cataluña. Administraremos el resultado por el bien de nuestro país".

Aunque no hayan logrado imponerse en ninguna de las cuatro circunscripciones catalanas, los nacionalistas son un valor seguro. Se sienten fuertes en la Carrera de San Jerónimo. Es una forma de recuperar parte del protagonismo que el tripartito les niega en el Parlament. Duran logra tierra afuera lo que Mas no consigue en casa, con la ventaja de que es un hombre de talante constructivo que representa la versión más moderada del centrifuguismo. "CiU sigue siendo fuerte", sentenció el líder democristiano. Y tiene razón.

El único compromiso asumido ayer por Duran fue "no dar apoyo a la lista que ha perdido". La frase, obviamente dirigida al PP, no implica, según la federación, un abrazo incondicional a Zapatero, que deberá decidirse entre el mecanismo de los pactos puntuales -es lo que ha hecho estos cuatro años- o una alianza estable con quien más la quiere para recuperar el trono de la Generalitat.

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