Chaves ve una animación inusual en esta campaña y vaticina la derrota del PP

  • El candidato del PSOE lamenta que los populares quieran fomentar la abstención · El presidente da un mitin en Almería en el que no alude ni a la política de agua ni a la inmigración

Pocas propuestas nuevas, escaso contacto con la gente de la calle y mucha presencia en los medios de comunicación. Así se ha desarrollado hasta ahora la agenda del candidato del PSOE, Manuel Chaves, en esta campaña electoral, totalmente marcada por el desarrollo de dos debates televisivos que han descafeinado su agenda en la primera semana de tal modo que en esta recta final las convocatorias están metidas con calzador -unos 1.800 kilómetros en cinco días-. Sin embargo, el cabeza de cartel tiene una percepción muy positiva de estas jornadas previas a la cita con las urnas. A su juicio, esta campaña ha alcanzado "unos niveles de animación que no había conocido antes", un ambiente que atribuye, precisamente, a la celebración de los debates. A su entender, la mayor bondad de estos encuentros es que incentivan la participación y sostiene que son el mejor mecanismo para que los ciudadanos "tengan más juicio con el que decidir su voto", si bien reconoció que no suelen servir para cambiar el sentido de la papeleta.

En esta línea, el también presidente de la Junta de Andalucía reiteró un llamamiento siempre presente en esta campaña, y es que los ciudadanos voten "con fuerza" el 9 de marzo, un objetivo que, a su entender, no comparte el PP. Es más, Chaves acusó a los populares de tener "la intención manifiesta de que una parte del electorado socialista se quede en casa", una estrategia que, anotó, propician "sembrando dudas sobre la economía, el terrorismo o la inmigración". Para las jornadas que restan hasta la cita con las urnas, Chaves pidió lo mismo que el día del arranque de la campaña: "Espero que haya juego limpio".

El aspirante socialista pronunció anoche un mitin en Almería, provincia por la que se presenta Arenas, e, inevitablemente, las alusiones a su contrincante estuvieron presentes en una intervención interrumpida por una asistente ebria que tuvo que ser desalojada. Chaves auguró que los ciudadanos "no van a confiar tampoco ahora" en alguien que ha perdido dos veces y apuntó que los políticos "no estamos para pedir oportunidades, sino para darlas". En un mitin en el que no hubo alusión alguna a la política de agua ni a la inmigración, el candidato invitó al PP a aceptar lo resultados del 9-M.

El aspirante socialista visitó Granada por la mañana, una provincia a la que aún no había viajado en esta campaña. Asistió a un acto con personal universitario organizado en la Escuela de Ingeniería, cuyo salón de actos se engalanó con la cartelería del PSOE como escenario para un candidato que repasó las inversiones de la Junta durante esta legislatura en asuntos como la I+D+I y que destacó las ventajas del nuevo sistema financiero para las universidades, además de esbozar algunas de sus propuestas para los próximos cuatro años. En esta línea, y después de que en la puerta asegurara a unos jóvenes investigadores que "voy a anunciar algo para vosotros", Chaves habló de su compromiso laboral con este colectivo, si bien no les contentó. Ataviados con camisetas naranjas, aseguraron no conformarse con la oferta de un contrato por tres años nada más acabar su formación y un año más para actividades de posgrado. Los interesados criticaron que esta medida ya se recoge en una orden de la Consejería de Innovación de diciembre de 2007. Chaves, que aseguró que "nunca pierdo la esperanza de volver a la universidad a dar clase" -su plaza está en la Facultad de Derecho de Córdoba-, se comprometió a reducir a 50 alumnos la ratio del 80 por ciento de las actividades universitarias.

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