La página del elector

"En casa nadie tiene empleo y en dos meses se acaba el paro"

  • Ciudadanos de Valverde meditan su voto con un común deseo: atajar los fraudes

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LOS ciudadanos son los mayores protagonistas del proceso electoral. No sólo vamos a escucharles en el anonimato de las papeletas en la urna. Les damos la palabra durante toda la campaña, en municipios de las ocho provincias andaluzas, con catas que toman el pulso a su variedad sociológica. Comenzamos en Valverde del Camino, localidad onubense de 12.000 habitantes en el Andévalo, donde el PP se hizo en 2011 con la Alcaldía. El ex alcalde, el socialista Miguel Ángel Domínguez, fue repescado en la Junta como delegado provincial de Obras Públicas. Pero tuvo que dimitir cinco meses después al descubrirse un gasto anterior de 3.685 euros en prostíbulo de Sevilla con cargo a la tarjeta de crédito del Ayuntamiento. 

Oficina de desempleo

Silencio espeso. Minutos de trámite para el cobro del subsidio de desempleo. Todo lo que se habla por los codos en Andalucía en cualquier centro de salud es el extremo opuesto al ambiente cabizbajo y pesaroso en una oficina del Servicio Público de Empleo.

José Luis Rivera, de 32 años y vecino de Valverde, aguarda su turno. Lleva una semana en paro. Su ocupación habitual en los últimos tiempos es cubrir las bajas y vacaciones de los carteros. La suma de días trabajados es de unos seis meses al año. "Antes, trabajé en una zapatería, conducía maquinaria agrícola, etc. No tengo ilusión por las elecciones. Lo que preocupa es el paro. Muchos jóvenes se han ido para trabajar lejos, y otros muchos se lo están planteando. Políticamente hay tendencia de cambio, pero los incondicionales del PSOE lo seguirán votando".

Mucho más lacónico y huidizo es Rafael Gómez, de 23 años, es de La Zarza, pequeño pueblo cercano a Valverde. "Estoy en paro desde diciembre. Hasta ahora, sólo he trabajado en la agricultura, en el mantenimiento de cultivos y terrenos. Toda mi familia está en el paro. Mi padre, mi madre (ama de casa), mi hermana y yo. Sólo mi padre y yo percibimos ayudas al desempleo. 400 euros el mes cada uno. Con eso vivimos los cuatro. Dentro de dos meses dejaré de percibir la prestación, y no sé qué voy a hacer. No hay trabajo por ningún lado. ¿Emigrar? Si está igual de mal por todas partes... ¿Elecciones? Yo de eso no sé... ¿Una propuesta? No sé qué decir... Yo de política no entiendo...

Cerca está la Plaza del Ayuntamiento, muy concurrida a media mañana. Ahí sí se habla bastante en corrillos y veladores. Reposo Vizcaíno es de Valverde y trabaja en el Hospital Juan Ramón Jiménez, de Huelva. A bote pronto, comenta que "hace falta un cambio, pero no solo de gobernantes, sino un cambio de actitudes y mentalidades en la sociedad. Hay un exceso de libertinaje en la población para aprovecharse. Falta control, falta severidad. Mientras los funcionarios como yo hemos perdido mucho poder adquisitivo, me parece muy injusto que haya personas que cobren subsidios de modo indebido. Por otro lado, como profesional de la sanidad, soy consciente de todo lo que se ha avanzado en salud, y en eso no debemos retroceder".

El peso de los fantasmas

Dori Castelló es una alicantina que lleva 33 años en Valverde. Sobre el desenlace electoral, cree que habrá un trasvase de votos del PSOE hacia el PP. "Por dinero baila el perro, y muchos votos están en función de por dónde sopla el viento. En la adhesión a un partido o a otro, en Andalucía todavía hay un peso excesivo de los fantasmas del pasado, de la guerra civil. De un concepto de derechas e izquierdas que ya no se corresponde con la realidad. Y se echa en falta que las personas que acceden a la responsabilidad política tengan una buena preparación, sean estudiosos. Parece que cualquiera vale, y así nos va".

Manuel Ponce es empresario del castigado sector inmobiliario. A su juicio, "los políticos se han olvidado de la gente, gobiernan a sus espaldas. Al menos, el cambio en el Ayuntamiento es positivo. Los concejales del PP están haciendo bien las cosas para reflotarlo".

  Carmen Murillo, de 50 años, está en el paro desde hace un año. Nació en Santa Olalla del Cala. Tiene dos hijos, la mayor estudia Filología y hace ahora una estancia de beca Erasmus en Wroclaw (Polonia). Intuye que "la recuperación económica va a ser muy lenta. Se ha dilapidado mucho dinero, como si fuera pólvora de rey".

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