El PSOE onubense se reivindica pese a la pérdida de 38.000 votos

  • Los apoyos caen respecto a 2008 y 2011 · No obstante, los socialistas de Huelva se refuerzan por su victoria frente al PP.

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DÍA después en la sede del Conquero. El PSOE reivindica su gesta local, haber recuperado el cetro de Huelva en las elecciones autonómicas después de haberlo perdido en las generales. Todo son sonrisas, satisfacción por unos datos que le dan la victoria en Huelva a pesar de las encuestas, pero que también reflejan una nueva caída en el número de votos que deja a los socialistas onubenses en su peor posición desde 1994, con cinco escaños tras ceder uno a los populares. Al PSOE le ha salvado la fuerte abstención que, a pesar de que ha dejado a su electorado en casa, también lo ha hecho con aquella parte de sus votantes que el 20-N se pasó al PP en forma de castigo. Hicieron el resto la reforma laboral (y el resto de medidas del Gobierno central) y el ascenso del bollullero Diego Valderas, el líder de IU que tiene la llave del Gobierno andaluz en la mano y se perfila como aspirante a puestos más altos que el de simple portavoz de la coalición.

El resultado final, con la pérdida de 9 puntos en el porcentaje de voto respecto a las anteriores elecciones autonómicas (sí recupera peso respecto a las generales de noviembre) no hubiera generado tanta alegría en cualquier otra circunstancia. Pero con un sondeo tras otro anunciando la victoria popular en la provincia y tras las encuestas reales que fueron las municipales (donde el PP se quedó a 1.600 votos del PSOE) y las generales, donde la gaviota adelantó por primera vez a los del puño y la rosa, los socialistas afirmaban ayer sentirse contentos con el resultado. Vienen de las lágrimas del 20-N, cuando las medidas adoptadas por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero pesaban en el ánimo de los electores onubenses, que no sólo abandonaron a los socialistas (perdieron 42.000 votos) sino que se trasvasaron en gran medida al PP, a IU y a otros partidos. El PSOE ha vuelto a caer en esta ocasión (hasta 38.000 votos menos que en 2008 y 5.100 menos que en 2011) pero no ha habido ese trasvase al PP, que también cae: casi 4.000 votos menos que en 2008 y 25.000 menos que a finales de 2011. Se ha registrado en cambio un importante aumento de votos de Izquierda Unida, que sigue convocatoria tras convocatoria capitalizando el descontento del votante socialista: en estos comicios ha aumentado en casi 7.000 votos respecto a las generales.

Con esos datos sobre la mesa y a pesar de situarse lejos de resultados de elecciones anteriores, con una importante caída, los socialistas onubenses han conseguido mantener su bastión defendido de las acusaciones de corrupción y promesas de Huelva-Cádiz del PP, contraatacando con la amenaza de recortes sociales. Las primeras medidas impopulares del Gobierno de Mariano Rajoy han calado en el electorado y la fórmula ha funcionado, situando al PSOE onubense en una posición de fuerza.

Huelva ha sido una de las tres provincias andaluzas que han mantenido a flote el puño y la rosa. Ha caído, sí, pero menos que otras provincias andaluzas y escala posiciones hasta situarse como la segunda en apoyos al PSOE en las autonómicas. Y respecto a las elecciones generales, los socialistas han recuperado algo del voto perdido en municipios clave de la provincia, contrarrestando el crecimiento popular desde las municipales (han tenido 3 puntos más de apoyo que el 20-N). Con esos avales llegarán a un congreso regional que se adivina mucho menos polémico de lo augurado hace sólo unos días, y en el que espera hacer valer su victoria, escasa (el escaño se fue), pero victoria al fin y al cabo.

"Cuando llegue el momento de poner los datos encima de la mesa habrá que hacerlo", aseguraba ayer el secretario de Organización del PSOE onubense, Jesús Ferrera, "igual no hay ni que hacerlo". El mantenimiento del feudo onubense sitúa al secretario general de Huelva y portavoz parlamentario socialista, Mario Jiménez, en una mejor posición relativa que la que tenía hace unas semanas, cuando salía derrotado del congreso nacional del partido en el que Alfredo Pérez Rubalcaba se hacía con la Secretaría General. Jiménez había apoyado de forma explícita a su rival, Carme Chacón. De haber quedado José Antonio Griñán fuera del Gobierno andaluz la situación hubiera sido difícil no sólo para el secretario andaluz, sino también para uno de sus más cercanos colaboradores.

El panorama ahora es completamente distinto. Jiménez es incluso una de las personas designadas para las negociaciones con Izquierda Unida de cara a la conformación del Gobierno andaluz o a su apoyo al PSOE para que se haga con la Presidencia. Unas conversaciones en las que podrían salir a relucir algunas cuestiones pendientes de la relación entre socialistas e izquierdistas, como es el caso del Ayuntamiento de Almonte, en el que el PP accedió al poder gracias al voto de los concejales de IU (en otros dos ayuntamientos, Riotinto y Gibraleón, el PP accedió al poder con la abstención de los izquierdistas). O también el modelo de Gobierno de la Diputación, en la que IU tiene el voto que decanta la mayoría y que según el coordinador provincial de la coalición, Pedro Jiménez, sirve de ejemplo a lo que quieren hacer en el Parlamento andaluz.

Pero el peso del PSOE onubense "no es algo que nos ocupe ni nos preocupe ahora", aseguraba ayer Ferrera. "Hablamos de poner en marcha una salida de la crisis", especificó el socialista, quien también reconoció que aún queda trabajo por hacer respecto al avance electoral del PSOE. Aunque la palabra no sería "autocrítica" aseveró Ferrera, sino "trabajo". Traducción del que fue diputado de Deportes: "Esto es igual que cuando uno hace una carrera después de haber engordado 4 o 5 kilos y todavía cubre su marca. Es algo que te alienta", explicó. El socialista insistió en lo positivo del resultado, que a su juicio demuestra que el partido ha recuperado "parte de la confianza" de los ciudadanos que en los últimos comicios generales "le dieron la espalda", agradeciendo a la población que "ha hecho un ejercicio de democracia". El PSOE ha demostrado que sigue siendo "el referente que defiende a los trabajadores".

También se felicitaba por ello el sindicato hermano, UGT, quien en un comunicado mostraba su "satisfacción por los resultados obtenidos, ya que son una respuesta clara y alta a las medidas austeras del Gobierno central". Con estos resultados, aseveró el sindicato, "se pone de manifiesto el aumento de las políticas de izquierda y que Huelva en concreto apuesta por una Andalucía de derechos, justa y social. Una política totalmente diferente a la de los recortes impuesta por el PP". Y el mejor ejemplo sería a juicio de UGT la victoria del PSOE en San Juan del Puerto, localidad natal de la ministra de Empleo, Fátima Báñez.

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