Diversión para grandes y pequeños

Pasión navideña en Valverde

  • La Plaza Ramón y Cajal es centro de actividades culturales, gastronómicas, deportivas y sociales con gran respuesta ciudadana

Las lucernas suben al cielo con los deseos de los valverdeños. Las lucernas suben al cielo con los deseos de los valverdeños.

Las lucernas suben al cielo con los deseos de los valverdeños. / Javier Monterroso (Valverde)

Es tiempo de Navidad y en Valverde del Camino se vive intensamente. Actividades gastronómicas, culturales, sociales o deportivas y todas ellas en un mismo escenario: la Plaza Ramón y Cajal. El programa municipal navideño ha logrado reunir en torno a la Plaza del Ayuntamiento a familiares y amigos. Algunos de ellos hacía mucho que no se miraban a los ojos. Pero es tiempo de Navidad; es hora de reencontrarse.

La música ha sido el hilo conductor. Por el tablado provisional han pasado numerosos grupos de todos los estilos: Rock, pop o flamenco, ya sea rememorando los 80 o al ritmo de zambomba. Notas armoniosas que supieron acompañar la fiesta de hogareños y turistas. Ya saben, es tiempo de Navidad; es tiempo de divertirse.

Sobre Valverde, esta Navidad ha nevado. Lo ha hecho por segundo año consecutivo. Un sucedáneo de copos que ya se ha convertido en tradición. Bajo esta lluvia de nieve se aglutinan muchísimos pequeños, a los que ningún artificio les niega soñar. Y como soñar es gratis, mandaron al cielo lucernas y globos de colores con sus deseos para el año recién estrenado.

El buen clima que ha acompañado estos días, también ha dejado la oportunidad de oler y saborear algún plato típico de la gastronomía valverdeña. Sirvan los buñuelos de ejemplo. Nadie los hace como la Hermandad de la Santa Cruz de Raboconejo. Acompañados de chocolate, no hay merienda mejor. Es tiempo de Navidad; es tiempo de saborear. Y si el motivo es una causa solidaria, de rechupete.

No es la San Silvestre vallecana, pero Valverde también disfruta su Carrera de Navidad. Decenas de atletas disfrutando de su pasión, virando las esquinas del centro y despidiendo el año colaborando con las Hermanas de la Cruz. La competición queda al margen. La convivencia con el deporte como excusa es el origen.

No sólo la Plaza Ramón y Cajal se ha vestido de luces y aguinaldos. La nueva sala de exposiciones ha colgado una exposición biográfica del pintor Pepe Bonaño a beneficio contra el cáncer. En la parroquia, han retumbado los villancicos de grupos locales y artistas de renombre, como Marta Quintero o Álvaro Díaz. Y en el Teatro Puerta del Andévalo se ha formado la marimorena con una pista de hielo que traía el Ballet de Moscú.

Pasada la Nochevieja, todas las miradas se centran ya en la llegada de los Reyes Magos. Ahí está un Paje Real para recoger las cartas de los niños más dubitativos. Estará hasta el viernes, oyendo a los pequeños que se hayan portado bien. Para el resto, carbón.

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