cómo afrontar el síndrome posvacacional

La complicada vuelta a la realidad

  • Muchos municipios costeros disminuyen considerablemente su población al finalizar la temporada estival

  • La mayoría de las familias deben enfrentarse ahora a la popularmente conocida como cuesta de septiembre

Un grupo de onubenses transita por una de las calles del centro de Huelva. Un grupo de onubenses transita por una de las calles del centro de Huelva.

Un grupo de onubenses transita por una de las calles del centro de Huelva. / canterla

Las vacaciones de verano nos ayudan a liberar el estrés, reunirnos con nuestros seres queridos, recuperar la energía o mejorar la sensación de bienestar. Es un periodo necesario para todos pero que, desgraciadamente, llega a su fin en la mayoría de los casos con la llegada del mes de septiembre.

Un año más toca enfrentarse a la vuelta a la rutina o, lo que es aun más duro, al final del verano. Aceptar que la época más esperada por muchos durante el resto del año se acaba y apenas ha dado tiempo a saborearla es difícil. Muchos han llenado ya sus maletas para abandonar los municipios costeros de nuestra provincia, que reciben a decenas de miles de visitantes, lo que supone un fuerte impulso para la economía de estos municipios.

Islantilla, que cuenta con una población de aproximadamente 1.261 habitantes en invierno, alcanza los 100.000 durante esta calurosa época del año. Es sólo un ejemplo entre tantos en la costa onubense, que empezaron a despoblarse ayer domingo.

Al llegar septiembre, las aulas de los centros de educación vuelven a llenarse y las oficinas dejan de quedar desiertas por el periodo vacacional. Este hecho puede llegar a suponer problemas de adaptación, tales como los trastornos de sueño o la irritabilidad, por lo que los especialistas recomiendan empezar la rutina unos 15 días antes de que inicien el colegio los niños de la casa para que el cambio no sea tan violento.

Un informe de Adecco señala que uno de cada tres trabajadores en España sufre o sufrirá el síndrome posvacacional, que se caracteriza por la sensación de falta de energía, desgana y tristeza, aunque, por otro lado, parte del colectivo médico reniega de la existencia de esta patología.

Entre las recomendaciones más comunes están las de no excederse de trabajo en los primeros días, aunque para muchos esto pueda resultar una tarea imposible. Llenarse de optimismo y asumir el fin de las vacaciones es, sin duda, el mejor remedio para suavizar la amarga vuelta a la rutina en la residencia habitual.

Por si fuera poco, las familias también deben de enfrentarse al gran reto económico de la vuelta al cole, en lo que se llama también cuesta de septiembre, debido a los gastos que supone la compra del nuevo material escolar, libros o uniformes, entre otros, que se calcula este año supondrá un gasto medio por encima de 400 euros.

Por ello se aconseja comparar entre diferentes opciones los precios de los libros para poder escoger la mejor opción, además de aprovechar las ofertas y descuentos, y decantarse por productos de marca blanca, que pueden suponer un ahorro de hasta el 40%. A todo esto hay que añadir los gastos por las actividades extraescolares, el comedor escolar o las academias de idiomas.

"La vuelta al cole supone un gasto adicional con el que nos cuesta cuadrar el resto de gastos de la casa, entre los libros de texto necesarios, los materiales que se renuevan casi todos los años, la ropa para los días de gimnasia y zapatos nuevos se nos va buena parte del sueldo en los niños", comenta Cinta, madre de dos niños. Esta onubense explica, además, que debe destinar parte del salario en una academia de inglés para sus hijos: "Los idiomas hoy en día son muy importantes en el mercado laboral y que lo aprendan desde pequeños es fundamental".

El mes de septiembre supone grandes esfuerzos para todos, por lo que existen una serie de pautas que podrían facilitar la vuelta a la rutina. Uno de los más efectivos es el de inventar hábitos paralelos como pueden ser llevar a cabo una alimentación saludable y retomar o comenzar a practicar ejercicio físico, lo que aumentará la sensación de bienestar debido a la generación de endorfinas. También es necesario combinar el trabajo con el ocio y buscar actividades que nos motiven e ilusionen en las horas de descanso, así como disfrutar de los familiares o plantear nuevos proyectos. Iniciar planes de ahorro para las próximas vacaciones puede ser una buena motivación para volver al trabajo.

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