Toros

Ángela, la primera torera de España, muere en Madrid a los 71 años tras ser operada

  • Nacida en Alicante y criada en Algeciras, debutó con picadores en 1975 tras hacer carrera en América

Ángela, en sus años de esplendor. Ángela, en sus años de esplendor.

Ángela, en sus años de esplendor. / efe

La primera mujer que logró el carné que la acreditaba como torera en España, la alicantina María de los Ángeles Hernández Gómez, Ángela, falleció la noche del miércoles en un centro hospitalario de Madrid, a los 71 años.

Según informó la revista Aplausos, la diestra se sometió el mismo miércoles a una operación en el hombro, pero al despertar de la anestesia se empezó "a sentir mal; la situación se complicó, intentaron reanimarla y finalmente falleció".

Ángela (Alicante, 1946) será recordada, además de por ser la primera mujer en conseguir el carné de torera en España, por ser precisamente la que provocó la anulación del artículo 49 del Reglamento Taurino, por el que se prohibía a las mujeres torear a pie.

Aquel hito en la historia del toreo moderno tuvo lugar en agosto de 1974, gracias a la lucha que la alicantina llevó a cabo durante más de tres años en los que no cesó de reclamar a las autoridades el derecho de las féminas a poder desarrollar el torero de a pie, de ahí que todas las toreras de la actualidad le deban mucho a Ángela.

Pero antes de poder enfundarse el traje de luces y enfrentarse a los toros con muleta y espada en España, donde había probado suerte como rejoneadora, Ángela ya era todo un referente taurino al otro lado del Atlántico, especialmente en México, Guatemala, Panamá y Venezuela.

María de los Ángeles Hernández Gómez nació el 2 de agosto de 1946 en Alicante, aunque siendo muy pequeña fue a vivir a Algeciras, donde su padre, guardia civil de profesión, fue destinado. Allí fue donde nació también su afición a los toros y acudió a numerosas plazas de la provincia de Cádiz junto a su padre y sus cinco hermanos. Conoció al novillero Francisco Esplá, padre de los matadores Luis Francisco y Juan Antonio Esplá, que fue quien le inculcó las primeras enseñanzas en el arte de torear, además de a Enrique Beltrán y a José María Manzanares padre.

A los 15 años quedó huérfana de padre y madre y empezó a trabajar en el campo, hasta que, un año después, decidió viajar a Madrid, donde haría sus pinitos en el mundo del cine como doble de Marisol en algunas de sus películas.

Sin embargo, nunca cesó en su empeño de ejercer la profesión taurina y el 18 de noviembre de 1959 se tiró de espontánea en Alicante en una corrida benéfica e incluso aprendió a hacer equitación para poder actuar como rejoneadora, una especialidad que compartió en numerosas plazas con Amelia Gabor, con la que formó pareja artística.

Como la legislación de aquella época en España impedía a las mujeres ser toreras de a pie decidió emprender rumbo a Hispanoamérica, donde toreó en México, Guatemala, Panamá y Venezuela, para regresar nuevamente a España en 1970. Ahí comenzó su lucha para lograr que las féminas pudieran también torear en España, algo que consiguió en 1974.

Se presentó como torera el 15 de septiembre de ese mismo en un festival en Jerez de los Caballeros (Badajoz) y debutó con picadores al año siguiente en Palma de Mallorca apoderada por Manuel Benítez, El Cordobés, y Paco Ruiz.

Durante 1977 continuó su actividad en las plazas españolas, pero las continuas lesiones la obligaron a retirarse. Reapareció en América en 1986 y en España toreó en Elche (Alicante) en 1990.

Aunque se cortó la coleta, nunca se desligó del mundo taurino al trabajar como representante de las ganaderías de María Palma y Aguadulce, además de hacer sus pinitos como apoderada llevando la carrera de diestros como Luis Rubias, Ignacio Ríos y Conchi Ríos.

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