Entrevista a Loreto Mauleón

"Hay días de grabación que me los paso llorando"

  • 'El secreto de Puente Viejo' es la primera serie española a nivel nacional que alcanza los 2.000 capítulos, con la entrega de esta tarde. Loreto es María, hija de doña Francisca

La actriz donostiarra Loreto Mauleón, María en 'El secreto de Puente Viejo' La actriz donostiarra Loreto Mauleón, María en 'El secreto de Puente Viejo'

La actriz donostiarra Loreto Mauleón, María en 'El secreto de Puente Viejo' / Atresmedia

Loreto Mauleón participó en su tierra natal, el País Vasco, en Goenkale, la serie española más veterana de la historia y que se extendió de 1994 hasta 2015 a lo largo de 3.707 capítulos. Hoy alcanza los 2.000 con El secreto de Puente Viejo, la serie más longeva a nivel nacional. El serial vespertino producido por Boomerang para Antena 3 se estrenó hace ocho años y es un éxito no sólo en nuestro país, sino en Italia, México o Serbia y ha llegado hasta rincones como Vietnam. Loreto Mauleón es en Puente Viejo María Castañeda, hija de doña Francisca.

–Ha estado en las dos series con más años en la televisión en España, a nivel autonómico y a nivel nacional ¿Cuánto tiempo en su caso ?

–En El secreto comencé en 2011, estuve dos años, y mi personaje ha regresado hace cuatro meses. Comencé con 23 años y ya llegaba de Goenkale. Aparecí en Antena 3 cuando ya había hecho cientos de capítulos. Guardo la taza que me dieron cuando hicimos 3.00 capñitulos.

–¿Qué diferencia a El secreto de Puente Viejo de otras series?

–No sabemos si es precisamente por la acumulación de secretos... es raro poder estar tantos años y mantenerse con tanta fidelidad. Sólo tengo una explicación: el trabajo que hay delante y detrás de las cámaras. Hay veces que no luce igual.

–¿Y qué le aporta a usted en concreto un trabajo así?

–Más allá de la popularidad un trabajo así te permite muchas tablas, agilizar las dotes de la memoria, que es algo fundamental en este trabajo, y muchos amigos.

–¿Cambió el ritmo de Goenkale a El secreto?

–En Goenkale trabajábamos hasta las tres de la tarde porque eran dos capítulos por semana. En este caso son grabaciones hasta las siete de la tarde, desde las siete de la mañana. Terminas y sólo deseas meterte en la ducha.

–Un ritmo que le obliga a llegar todos los días con la tarea lista.

–Es importante traer los textos trabajados desde casa. Yo suelo preparar todo en los fines de semana. Cuando termino a veces no sé dónde tengo la cabeza. Aprovecho los días de descanso para el estudio.

–A veces hará como hacíamos cuando éramos estudiantes, echar un vistazo a última hora.

–Lo que me funciona es meter caña los sábados y domingos, pero siempre tienes que estar repasando para no fallar. Lo que hacemos al llegar a primera hora es la lectura de los textos. Empezamos en la mesa y de ahí pasamos a las cámaras.

–¿Hay mucha diferencia en este equipo respecto a otras producciones.?

–Muchos de los técnicos trabajan aquí desde el primer día. Es un equipo compacto que funciona como una familia. No es lo mismo empezar en un proyecto donde la gente comienza a conocerse. Todo eso facilita el trabajo para ir con más velocidad, pero no se pierde el nervio por la calidad.

–¿Qué le dicen por ser la hija de la gran villana de la serie?

–La gente me ofrece su ayuda pero como personaje no pueden hacer nada por mí. María tiene un amor-odio por su madre que la lleva a estar siempre en la disyuntiva.

–Doña Francisca no ha perdido el tono.

–Siempre está tramando algo.

–¿Le apetecía regresar con el papel de María?

–Sí, aunque es un trabajo muy sacrificado, también tiene sus satisfacciones. La trama de María y Gonzalo comenzó siendo la principal en los dos primeros años. Entraron nuevos personajes y se ha retomado ahora.

–Gonzalo es ese amor por obligación que asfixia a su personaje.

–María sufre mucho delante de las cámaras. Pero su sufrimiento no me lo llevo a casa, menos mal. Pero es necesario destensar de esas penurias de María. Hay días de grabación que me los paso llorando. En la serie, claro.

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