Estreno en abierto

La antipática lluvia que empapa 'Patria'

  • Telecinco programa hoy el primer capítulo de la serie sobre la novela de Fernando Aramburu, pero será a las once de la noche, tras el debate de 'La isla de las tentaciones

Ane Gabarain en una sobrecogedora escena cuando visita a su hijo, preso etarra, a la prisión de El Puerto Ane Gabarain en una sobrecogedora escena cuando visita a su hijo, preso etarra, a la prisión de El Puerto

Ane Gabarain en una sobrecogedora escena cuando visita a su hijo, preso etarra, a la prisión de El Puerto / HBO

La antesala de la serie Patria este martes en Telecinco, y si hoy nadie observa otro parecer, será el debate de La isla de las tentaciones, que a las once, cuando empiece entonces la ficción sobre la novela de Fernando Aramburu, proseguirá en Cuatro.

Un acontecimiento puntual como este estreno (producción para HBOque no se programará en abierto al completo en principio hasta dentro de unos meses) se merece un preámbulo más acorde con su sobrecogedor relato.

Fue Mediaset, con un importante accionariado vasco, la primera compañía que se hizo con los derechos de un proyecto a cargo de Aitor Gabilondo que parecía que nunca iba a ver la luz. A continuación, tras un resumen documental, a la una y media de la madrugada se emite El padre de Caín, sobre la vida en el cuartel de Intxaurrondo, obra de Rafael Vera.

Se echa de menos que la presentación ante la audiencia generalista de una serie tan crucial como necesaria (Patria es de esas ficciones que son “necesarias” en nuestro contexto) no venga precedida de algún especial, de algún pequeño coloquio al menos, que haga de introductor al espectador de unos crímenes recientes y de un fenómeno violento que determinadas formaciones políticas quieren ubicar en la línea del tiempo de otro planeta.

Las sutilidades narrativas

El espectador de Telecinco tendrá que conformarse con ese arranque en frío de una historia de tintes documentales que arranca en medio de un aguacero antipático, con los resultados ligueros de una lluviosa tarde aburrida dominical.

“Real Madrid 7, Castellón 0;Málaga-Logroñés, aplazado. Atlético Madrileño 0, Xerez 0”. La historia de Patria nos ubica así en el 28 de enero de 1990, hace sólo 30 años, cuando se produce el asesinato a sangre fría de un desdichado empresario, el Txato, cuya muerte se convierte en asunto tabú en su pueblo donostiarra y en el motivo de desprecio a sus familiares pasados los años, cuando en 2011 ETA anuncia su renuncia a las armas y su implícita derrota.

Ante la fortaleza de sus herederos de Bildu, insuflada por PSOE y Podemos, Patria se convierte en una historia de visionado necesario, conveniente.

Entre los votantes socialistas, tras el asesinato y persecución de tantos dirigentes del PSOE, se hace recomentable la visión de esta historia sin duda incómoda y que de manera inevitable enerva los sentimientos.

Al contemplar la cicatería de un cura jesuita o la intransigencia de la familia andaluza de un etarra el espectador de este primer episodio tiene dosis de debate para intentar comprender por qué llovió tan dramáticamente durante cuatro decenios en el País Vasco y en el resto de España. La lluvia persistente, de desasosiego, que deja abandonadas a las víctimas: el paisaje de una sociedad que se niega a la concordia.

Tráiler de 'Patria'

Ya se ha hablado mucho de las dos matriarcas enfrentadas, ambas de asombrosas interpretaciones: Bittori, Elena Irureta, la viuda del Txato, que regresa de su exilio en la capital para saber qué pasó; y Miren, Ane Gabarain, la madre del terrorista Joxe Mari (Jon Olivares). Con sólo una frase del funcionario de prisiones, de evidente acento gaditano, reconocemos que está preso en El Puerto de Santa María.

Todas esas sutilidades narrativas llevan a Patria a otra posición respecto a las típicas ficciones de hoy, donde prevalece la tendencia a lo fantasioso y a tantos recursos prefabricados.

Esta creación de HBO Europa, tan necesaria como decíamos, no necesita entrar en discusiones de su calidad, de si es la mejor serie que se ha hecho en España (su producción no ha entrado nunca en el juego comercial habitual) y si va a acumular tal o cual premio.

Patria, que se verá en todo el mundo, es un monumento audiovisual, por tratamiento narrativo y por interpretaciones. Loreto Mauleón es la hemipléjica Arantxa, otra interpretación escalofriante de esas que hay que tener en cuenta.

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