• Ante una realidad convertida en deseo

Tribuna de María Eugenia Limón Bayo, presidenta de la Diputación Provincial de Huelva

Huelva y su provincia

María Eurgenia Limón Bayo. María Eurgenia Limón Bayo.

María Eurgenia Limón Bayo.

Corren tiempos tan sumamente excepcionales que realidades cotidianas como la de planificar un viaje y adentrarse en la experiencia de disfrutar otros territorios y culturas, se han convertido en el deseo que muchos añoramos.

Las restricciones a la movilidad, impuestas por los distintos gobiernos para evitar que la pandemia que azota el mundo arrasara aún con más vidas, inevitablemente han tenido efectos devastadores sobre la economía y los sectores productivos. Entre los más afectados, por cuestiones obvias, está el turístico.

Superados los momentos más duros, toca arrimar el hombro y apoyar a una actividad que hasta la llegada de la crisis sanitaria aportaba el 15% del PIB del país. En torno a un 9,8% en la provincia de Huelva, si tenemos en cuenta su impacto indirecto.

Pocos serán los esfuerzos que se consigan destinar a la recuperación de esta actividad económica y su incorporación a una nueva realidad que comporta un cambio de modelo global.

La reciente edición de FITUR 2021 ha sido un ejemplo de la gran apuesta institucional y política que convoca el sector. Ha sido también un auténtico despliegue de energía por parte de un tejido empresarial que demuestra una gran capacidad de transformación y una creatividad sin límites.

Para la provincia de Huelva ha sido un FITUR especial, hemos concentrado todo nuestro esfuerzo en trasmitir el potencial de una tierra capaz de aprovechar todas las herramientas a su alcance para situarse a la cabeza de la innovación.

La oferta de los municipios onubenses es diversa como su paisaje. Huelva combina, bajo una misma luz, el maravilloso verde de la Sierra y el Andévalo, el azul de un mar testigo de gestas, de grandes hitos históricos y el rojo que mana de la profunda tierra y otorga a la zona minera una espectacular mirada. A su vez, su gente, los onubenses, somos fruto de la actitud generosa del ser humano, la de acoger y compartir. La identidad del pueblo onubense es la de sus raíces propias, pero también la de aquellos que arribaron en el territorio, desde las antiguas civilizaciones hasta los valiosos lazos que nos unen a Iberoamérica, pasando por la presencia anglosajona.

Cada manifestación cultural y patrimonial de nuestra provincia es Doñana, es el sabor de la gastronomía, el sentir de su fandango, las grandes competiciones deportivas, el insólito paisaje de su cuenca minera, la historia y su huella patrimonial. Todas ellas caminan con paso firme hacia un nuevo reto, un futuro que ya es presente y que conecta con la digitalización, la tecnología más puntera, la economía circular y un turismo amable con las personas y sostenible con el entorno.