Sociedad

Comienza el luto con un exceso de muertes por encima de las 43.000

  • El MoMo ha actualizado los datos del exceso de mortalidad desde marzo, sobre todo desde los registros civiles

  • Simón insiste en que no se ha detectado “ninguna señal” de rebrote, salvo “casos particulares” como Lérida

El director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón, en rueda de prensa este miércoles. El director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón, en rueda de prensa este miércoles.

El director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón, en rueda de prensa este miércoles. / EP / Moncloa

La desescalada sigue adelante con los contagios bajo control, pese a algunos pequeños repuntes, mientras las comunidades ultiman sus peticiones de cambio de fase o de flexibilización de las medidas generales, pero el centro de gravedad de la crisis sanitaria no se mueve de la disputa política con un tono cada vez más abrupto como el utilizado este miércoles para pedir la dimisión del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska.

La pugna política, con pleno en el Congreso de por medio, ha vuelto a subir de tono en la jornada en la que han comenzado los diez días de luto por los fallecidos durante la epidemia, bastantes más de los 27.118 confirmados por pruebas diagnósticas, después de que la actualización del Sistema de Monitorización de la Mortalidad (MoMo) haya elevado a 43.000 el exceso de defunciones desde el pasado mes de marzo.

El director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias, Fernando Simón, ha insistido en que no se ha detectado “ninguna señal” de rebrote, sino “algunos casos asociados a situaciones particulares”, como en Lérida, donde se ha pasado de 45 a 142 en pocos días.

Lérida será, precisamente, una de las demarcaciones catalanas para las que la Generalitat no pedirá el avance a la fase 2, a la que esperan incorporarse en pleno la Comunidad Valenciana, Castilla-La Mancha, Andalucía, con las rezagadas Málaga y Granada, y la comarca del Bierzo en Castilla y León. Baleares y buena parte de Canarias aspiran a llegar a la fase 3.

231 nuevos contagios

El Ministerio de Sanidad ha notificado este miércoles 231 nuevos contagios diarios y 39 muertes en los últimos siete días, aunque con el nuevo sistema de recopilación de datos puesto en marcha esta semana prosiguen las revisiones de las series estadísticas, de tal modo que si se compara el total de fallecidos del martes con el del miércoles, la cifra global se incrementa en una persona.

El número real de muertes por el Covid-19 es bastante más elevado que el que muestran las estadísticas sobre la evolución de la epidemia, pero tampoco es fácil de cuantificar, si bien el dato de defunciones de los registros civiles permite hacerse una idea.

Unos 12.000 certificados acumulados en los registros civiles se han incorporado ahora al MoMo del Instituto de Salud Carlos III, lo que eleva el exceso de fallecimientos entre marzo y mayo en España a 43.000.

Buena parte de los 16.000 óbitos de más en el periodo señalado (6.655 en Madrid y 5.495 en Cataluña) podrían corresponder a víctimas del coronavirus que murieron sin que se les hiciera un test, fuera de los hospitales, en domicilios y residencias, pero también pacientes con otras patologías que no acudieron a los centros hospitalarios por temor a contraer la enfermedad.

Las residencias han sido uno de los lugares más azotados por la epidemia donde las defunciones no han pasado a formar parte de las estadísticas oficiales, aunque diversas autonomías hacen un recuento de muertes con coronavirus o con síntomas compatibles, como la Comunidad de Madrid, que cifró ayer en 5.972 los fallecidos en los centros de servicios sociales de carácter residencial desde el pasado 8 de marzo.

Uno de cada tres pacientes hospitalizados por Covid-19 en España desarrolló dificultad respiratoria y uno de cada cinco falleció, según los resultados preliminares del primer gran registro clínico nacional multicéntrico sobre esta enfermedad que lleva a cabo la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI).

Se trata de un informe todavía preliminar que contiene datos de 12.213 pacientes hospitalizados con SARS-CoV-2 confirmado, dados de alta o fallecidos, y en el que participan, actualmente, 604 investigadores de 146 centros hospitalarios de todas las comunidades

El estudio confirma, como ya se había puesto de manifiesto, que la gravedad de la enfermedad está relacionada con la edad: más de la mitad de fallecimientos entre personas de más de 90 años; un 42,5% entre los mayores de 80 y un 25% entre el grupo de edad situado entre 50 y 59 años.

La mayoría de estos pacientes recibió tratamiento con diversos antivirales, principalmente con hidroxicloroquina (85,7%), fármaco prescrito para la malaria que, tras diversos ensayos promovidos por la OMS, se ha determinado que su uso no es aconsejable tras detectarse un aumento de la mortalidad.

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