Liga Santander

Messi al rescate (1-2)

  • El Sevilla pierde una gran ocasión de meterle mano al Barcelona, al que tuvo bajo control hasta que la superestrella azulgrana permitió a su equipo llegar vivo al descanso para decidir despuése Suárez.

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El Sevilla sucumbió ante el Barcelona después de haberlo tenido todo a favor en la primera parte y verse claramente superado en la segundo tras un gol de Messi muy poco antes del descanso que permitió sobrevivir al poderoso y penalizó sobremanera al pujante Sevilla de Sampaoli. El intento final ya fue baldío y el Barça acumuló ocasiones para haber sentenciado, rompiendo la imbatibilidad sevillista en el Sánchez-Pizjuán.Un fantástico primer tiempo del Sevilla careció de una mayor capacidad para marcar, aunque eso no resta mérito al hecho de que el dominio sufrido por el Barcelona es ciertamente difícil de ver. Eso sí, Messi acudió al rescate en el momento justo y en el segundo tiempo se jugó al ritmo que marcó la superestrella azulgrana, muy difícil de contestar para la zaga local.

Sampaoli apostó todo lo que tenía y, pese a la derrota, no habrá sevillista que no se fuera conforme con su equipo. Perdió, sí, pero puso un precio altísimo a su cabeza y su prestación inicial bien pudo valer parte o todo el premio. De entrada, Nasri, recuperado, vuelve a centrarlo todo con la complicidad de un N'Zonzi omnipresente. Pero Sampaoli tiene una trampa preparada y Vitolo actúa casi como un delantero más, abierto eso sí a la izquierda, buscando constantemente la espalda de un Sergi Roberto quizás no tan rápido como Digne y desde luego muy poco respaldado por el resto, puesto que las ayudas por ahí escasean y no tardaría el Sevilla en encontrar por dónde hacer daño.Sarabia es la otra novedad de Sampaoli, entrando por el centro y por la derecha para también dar más movilidad a un Franco Vázquez cuya potencia, esta vez, es una apreciable virtud. Vietto se mueve para evitar ser blanco fácil y la defensa azulgrana, con la línea muy fija, no termina de estar cómoda nunca.

Además, el Sevilla es capaz de circular el balón con gran eficacia en cualquier zona del campo. Así, por mucho que el Barça apriete la salida sevillista, los locales tocan y tocan en zonas de riesgo sin que parezcan tales, hasta conseguir avanzar con un buen puñado de barcelonistas por detrás del balón y a cierta distancia.El partido prometía tanto que sorprendió relativamente que en menos de un minuto el Sevilla tirase dos veces, una Vietto y otra Franco Vázquez, y apenas 30 segundos después Neymar obligara a Sergio Rico a una notable intervención.

Pero es el Sevilla el que golpea primero, la segunda vez que Vitolo le busca las cosquillas a Sergi Roberto hasta plantarse solo ante Ter Stegen en la jugada posterior a un acercamiento francamente delicado de Neymar hacia Luis Suárez.El Sevilla amenaza seriamente al Barcelona y no hubiera sorprendido mucho que lograse ampliar el marcador. N'Zonzi parecía inabordable, Vietto tuvo una opción muy escorada, Sarabia quizás se creyó en orsay y Vitolo remató cruzado algo flojo en gran situación.

No hubo segundo golpe y ocurrió lo que cualquier temería. Messi lanzó un ataque desde el centro del campo prolongando a Neymar, y éste consiguió progresar y recortar hasta servir a la estrella azulgrana, que llegaba con la defensa reculando y pendiente del balón, y por tanto sin tapar su llegada. Messi la puso junto al palo para empatar y para que el Barcelona llegara sin desperfectos al descanso.Lejos de ser un descanso para el Sevilla, la pausa fue una losa. Un día más de descanso debió notarse y el Barça pasó a dominar con mucha claridad. Se fue a por el partido con todo el descaro que Messi es capaz de mostrar y durante muchos minutos al Sevilla no le quedó mayor opción que defender el empate y, luego, intentar no salirse del partido. Pudo salirse antes incluso del 1-2, cuando una ley de la ventaja salvó a Rami de ver la segunda amarilla...

El segundo tanto azulgrana parecía cuestión de tiempo y tardó 16 minutos. Varias intervenciones de mérito de Sergio Rico, apuros en defensa y, ahora sí, una ausencia casi total para mantener la pelota y hacerla circular como en el primer tiempo dieron paso a una contra nacida en un error de Carriço que dejó metros a Messi para que sorteara la ayuda de N'Zonzi y dejara a Luis Suárez en disposición de fusilar a Rico, como así hizo.Marcador a favor del Barcelona y corriente en contra del Sevilla bien podría dejar el partido sentenciado muy en breve, y de hecho las ocasiones visitantes se sucedieron. La entrada de Ganso no terminó de surtir el efecto esperado hasta que la entrada de Iborra por un exhausto Nasri dio todos los galones al brasileño, muy capaz de mover el balón a su antojo.

En ese tramo final sí despertó algo el Sevilla y N'Zonzi tuvo el empate en su cabeza al superar de manera asombrosa a Ter Stegen. Pero el balón salió medio metro junto al palo y con él las esperanzas de una afición local que, aunque nunca se disfruta en la derrota, se fue con la sensación de que su equipo compite al mil por mil y será capaz de aguantar el pulso a quien sea, y de hacerlo además jugando de salón, con la camisa remangada y como sea necesario.

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