Semana Santa

La salida procesional más esperada

  • La Hermandad de la Salud hizo ayer su primera estación de penitencia tras tres intentos fallidos

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ESTE año sí. Por fín. Después de tres años de desazón por la lluvia, los hermanos de la cofradía de Nuestro Padre Jesús de la Sentencia, Nuestra Señora de la Salud y San Francisco de Asís pudieron completar ayer su primera estación de penitencia en la Semana Santa de Huelva. El mejor regalo para todos ellos vino del cielo, en forma de sol radiante para acompañar su salida procesional, una de las más esperadas y motivo de ilusión desbordada entre los vecinos de la barriada de Pérez Cubillas. Un día histórico que fue enmarcado por los aplausos espontáneos del público, puesto en pie, a la entrada del Cristo en la carrera oficial.

Hubo sentimiento. Mucho y sincero. El propio cortejo de 180 penitentes, vuelto hacia atrás en la calle Plus Ultra, no quiso perderse el momento más deseado, con ese paso del Señor de la Sentencia girando en La Placeta. Fue mecido con armonía por unos costaleros entregados en esos primeros pasos ante el palco oficial. La imagen quedará grabada en la memoria de los cofrades de Huelva. El más cálido aplauso desde los palcos fue un sincero reconocimiento a los esfuerzos de los hermanos de Pérez Cubillas por hacer realidad su sueño de salir un Martes Santo. Fue concedido en 2010, frustrado los tres años siguientes por la lluvia, con amago el pasado, del refugio improvisado en la Concepción, y materializado por fin ayer tarde para alegría de todos.

Las calles de este rincón humilde de la capital vivieron con intensidad la jornada. El sábado pasado creció la esperanza de ver al Señor de los ojos verdes -como lo llaman sus vecinos- recorriendo la ciudad gracias a los partes meteorológicos favorables. Y la emoción se palpó en su salida de la parroquia de San Francisco de Asís, con muchísimo público a sus puertas. Expectación por ver en la calle ese majestuoso paso de nueve palos pulido y tallado por el maestro sevillano Francisco Verdugo, estrenando sus seis candelabros y las cuatro maniguetas en una primera fase.

"Son cuatro años de espera y vamos a acordarnos de la gente que ha estado aquí antes y hoy no pueden acompañarnos, y de quienes nos ven desde el cielo. Vamos a echarle toda la casta que tenéis. Disfrutadlo minuto a minuto", dijo el capataz, Juan Vicente Rivas, a sus costaleros antes de la primera levantá. Y la Agrupación del Santísimo Cristo del Amor marcó el camino con la marcha Gitano de Sevilla en una primera gran chicotá para salir al barrio.

Tras la primera parada, emocionada saeta de un vecino en las calles de la barriada. Porque, como explicó a este diario el hermano mayor, Cipriano Vázquez, "éste es un barrio muy humilde y sencillo, con gente con dificultades que se acoge a lo divino, a la religión, para pedir que salgamos de estos tiempos difíciles".

La Sentencia llega a este Martes Santo de Huelva como muestra "de la periferia existencial, como la llama el Santo Padre", apuntó Vázquez, "para que los cofrades estén muy orgullosos de este barrio". Porque "para nosotros es importantísimo salir hoy, animando a los vecinos, llevando el Señor a la calle, a los más necesitados".

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