Semana Santa

El obispo abre la Cuaresma en la Catedral con la mirada en el Domingo de Resurrección

  • El gesto solidario se destinará al Hogar de Santa María de los Milagros de Cáritas

Imposición de la ceniza ayer en la Santa Iglesia Catedral Imposición de la ceniza ayer en la Santa Iglesia Catedral

Imposición de la ceniza ayer en la Santa Iglesia Catedral / Josué Correa

La Iglesia abrió el tiempo de Cuaresma que lleva a la celebración más importante para los cristianos como es la Semana Santa. Un acto religioso celebrado en todas las parroquias y que en la Santa Iglesia Catedral de Huelva lo presidió el obispo de Huelva, José Vilaplana Blasco.

Una jornada profundamente tradicional y de especial celebración en un día laborable que llena los templos tanto mañana como tarde.

La Soledad estuvo ayer en besamanos. La Soledad estuvo ayer en besamanos.

La Soledad estuvo ayer en besamanos. / Josué Correa

El obispo destacó que la Cuaresma es “un recordatorio de fragilidad, es el antídoto del pecado de la autosuficienca”, “del hombre sin Dios, de la arrogancia, prepotencia... frente a una vida que sabemos siempre pende de un hilo”.

El significado de la ceniza “es para que tengamos sensatez, para buscar el fundamento de la existencia”, señaló. Se mostró contrario a quienes piensan que la imposición de la ceniza es un sentido pesimista de la vida, cuando en verdad afronta un camino en el que “como vasijas de barro nos dejamos modelar por Cristo y cocer con el fuego del Espíritu Santo”.

Resaltó lo importante de la Cuaresma como camino de la resurrección, “hace nacer al hombre nuevo”. Invitó a los fieles a iniciar este tiempo “humildemente, sin la trampa de la autosuficiencia”.

Una Cuaresma en la que, como indica en su carta pastoral, invita a la limosna, la oración y el ayuno. Tendrá al igual que en años anteriores un gesto solidario que irá destinado al Hogar de Santa María de los Milagros.En una mirada a los más necesitados, en el que participan parroquias y hermandades con la coordinación de Cáritas Diocesana. Una carta pastoral en la que hace hincapié en la participación en la misa dominical.

La jornada también tuvo ayer el Besapiés al Cristo de la Misericordia en su templo.

Mientras en la parroquia de la Concepción estuvo en besamanos la imagen de Nuestra Señora en su Soledad, que lucía una nueva corona de plata. Realizada por el orfebre José López Mateo, donada a la cofradía por Tomás Redondo Pérez y Manuel Alanís Martínez, con ocasión del 75 aniversario de la aprobación de las primeras reglas y constitución de la cofradía, tras su escisión de la Hermandad del Nazareno, de la que nació como filial para ocupar la noche del Viernes Santo en las salidas procesionales.

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