césar negredo. entrenador del recreativo

"El Recre es el Recre, con una exigencia máxima que hay que asumir"

  • El técnico albiazul reconoce que la temporada ha sido negativa y considera "un orgullo" su primera experiencia personal en el banquillo del Decano del fútbol español

César Negredo aprieta a sus hombres durante el último encuentro en Huelva de la temporada. César Negredo aprieta a sus hombres durante el último encuentro en Huelva de la temporada.

César Negredo aprieta a sus hombres durante el último encuentro en Huelva de la temporada. / alberto domínguez

Hace apenas unos días que completó su misión. César Negredo tomó el timón del equipo tras la destitución de Ángel López. Lo hizo ante la negativa de todos los colegas a los que el Recre llamó. Una realidad que reivindica. No fue fácil. Ninguno de los que tuvo la propuesta sobre la mesa se atrevió a coger los mandos de un equipo cuya permanencia no tendría nada que celebrar y planteaba escasas opciones de alcanzar algo más. Lo asumió como primera experiencia en el banquillo después de verse aupado por las circunstancias tras dos destituciones. Un debut con miuras. El desgaste acumulado de la temporada acompañó a un equipo marcado por la inestabilidad deportiva, el sufrimiento y un rendimiento inferior al esperado por todos. Los ingredientes de una temporada para olvidar sobre el césped que terminó con la permanencia en diferido tras empatar con Las Palmas.

-¿Qué balance hace de la campaña?

La incertidumbre es nuestro gran problema. No podemos llegar de nuevo al 30 de junio con todo por hacer"

-No puede ser un balance bueno. Debemos ser realistas. Había muchas expectativas al comienzo de la temporada por la gente que vino, por las declaraciones que se hicieron y porque todos lo veíamos. Eso hizo que todo el mundo se enganchase al equipo con mucha ilusión, pero luego no fuimos capaces de responder, las cosas no salieron bien desde el inicio y todo eso mismo nos fue pesando mucho. De hecho, salvo una fase del campeonato nunca estuvimos a la altura que de las expectativas creadas. Al final esa burbuja de ilusión explotó y se convirtió en una ola negativa que nos afectó a todos.

-¿Satisfecho con el resultado?

-A nivel personal ha sido una gran experiencia, por todo lo que he aprendido y el orgullo que supone dirigir al Decano del fútbol español. En cuanto a resultados creo que cumplí con mi deber. Se me asignó salvar al equipo, que es lo mismo que se le pedía a los entrenadores que rechazaron venir, y cumplimos. No ha sido fácil, pero me quedo con lo positivo de la experiencia.

-No debía ser así, pero al final fue su primera experiencia como entrenador en un banquillo. ¿Como la califica?

-No la puedo considerar positiva por las dificultades y el sufrimiento colectivo, pero sí buena por la experiencia. Era una situación muy complicada después de tantos cambios. Había que salvar al club entre todos porque un descenso podía ser la muerte. No había margen para cambiar mucho ni aplicar un modelo nuevo de juego así que decidimos emplear una política de supervivencia, buscando lo bueno de Javi (Casquero) y Ángel (López) para encontrar un equilibrio, para que el equipo fuese competitivo, que cometiese los menos errores posibles y los jugadores se sintiesen cómodos en una situación muy complicada. Lo basamos en la consistencia física por la debilidad mental que habíamos sufrido durante la temporada.

-¿Era el Recre que le hubiese gustado a Negredo?

-Mi idea es una, pero tocaba adaptarse a la realidad que teníamos. Estábamos en unas circunstancias de supervivencia, en la que importaba más el resultado que cualquier otra cuestión porque tampoco había margen para mucho más. Me hubiese gustado buscar un Recre más protagonista con balón desde un modelo propio desde pretemporada con una plantilla acorde a ese modelo, pero había mucha ansiedad acumulada y la urgencia de lograr la salvación.

-¿Se siente satisfecho con lo logrado?

-Conseguimos competir en la mayoría de los partidos, quizá con el mayor punto negro de ese último gol con Las Palmas que deslució mucho el final. Nos ha pasado en demasiadas ocasiones esta temporada. A un equipo con la cabeza limpia es difícil que le pase tanto.

-¿Fue el momento más duro de su estancia en el banquillo?

-Lo fue por la sensación que nos dejó. Salí del estadio convencido que estábamos salvados con esos 47 puntos, pero después de un año tan duro nos merecíamos un final diferente. No teníamos nada que celebrar, aunque tampoco merecíamos un final ante nuestra afición tan cruel que nos dejó a todos un sabor muy amargo. Fue el resumen de toda la temporada.

-¿Se había imaginado que sería así de dura su primera experiencia?

-La había pensado muy diferente, porque no es lo mismo empezar de cero y con una pretemporada que tener que asumir una situación tan complicada como la que tuvimos. Además, estábamos solos David (Torrejón), Miguel (Rosa) y yo. Cuando empezamos en verano estaba Javi (Casquero) con Ángel (López) y conmigo como técnicos más ellos. David y Miguel se han volcado haciendo más de los que les correspondía y si empezara de cero contaba con ellos sin pensarlo, pero al final tenían sus funciones y en ocasiones eché en falta más ayuda. Ha sido duro para todos.

-Ha sido debutar con miuras.

-Una experiencia fabulosa. Empezar de cero y que te den la responsabilidad de salvar a todo un Recreativo curte mucho. Jugártela por estar arriba es más fácil porque cumples o no y siempre tienes otra posibilidad la siguiente temporada, pero cuando te juegas la vida si fallas puede ser la muerte y en nuestro caso la viabilidad del club estaba en nuestras manos.

-¿Hubo conciencia del riesgo que se corría?

-Nadie esperaba vernos así y quizá por eso no valoramos lo que nos jugábamos cuando nos vimos ahí. Con todo lo que ha sufrido este club, con todo lo que ha luchado esta afición y después de superar tantos problemas institucionales no podíamos caer por lo deportivo, no lo íbamos a consentir y estoy convencido que si incluso no nos salvamos aquella tarde y vamos a Jumilla hubiésemos conseguido el objetivo.

-¿Ha sentido la soledad del banquillo?

-Cuando te metes en este mundo la asumes. Incluso como jugador sabes que el entrenador está solo, que cuando las cosas van mal la responsabilidad será suya. La derrota siempre será tuya y la victoria de todos. Tienes que ser mentalmente fuerte para ser entrenador.

-¿Había equipo para luchar por más?

-La clasificación no engaña. Teníamos jugadores que individualmente eran para otros retos, pero como conjunto la plantilla, el cuerpo técnico y el club somos el 15 del grupo IV de Segunda B. También podemos decir que con dos o tres partidos más hubiésemos luchado por algo más, pero la realidad es que hemos regalado mucho, no hemos competido bien en muchos momentos y generado demasiado poco fútbol para merecer más.

-¿Volvería a trabajar con Ángel López o Casquero?

-Estoy muy agradecido a ambos y muy orgulloso de haber trabajado con ellos, aunque tendría que analizar el contexto y el tipo de club. Hay muchas cuestiones que mirar siempre en el fútbol.

-El club trabaja ya en el próximo proyecto sin descartar ninguna posibilidad. ¿Se ve con opciones de renovar?

-Sería muy ilusionante y una alegría enorme poder comenzar de cero, aunque también tendríamos que hablar muchas cosas y ver muchas condiciones para preparar un nuevo proyecto.

-¿Y como segundo entrenador?

-Bastante más difícil. Habría que ver quién es el entrenador. No lo haría con cualquiera ni estaría en un cuerpo técnico donde no me sintiese importante. No sería un segundo de relleno porque lo decida el club, sino porque me sienta valora en un equipo de trabajo como entrenador.

-¿Qué tiene que cambiar para que el club despegue?

-Ahora mismo tenemos un problema grande que es la incertidumbre que sin ser determinante no es positiva y como tal al final afecta. Es la circunstancia que al final repercute en muchas facetas del club. Todos los equipos ya se mueven mientras nosotros tenemos todavía muchas cosas en el aire. A pesar de ello, estoy convencido que la próxima temporada será mejor porque se ha avanzado mucho, aunque mantenemos todavía esa incertidumbre. No podemos llegar al 30 de junio con todo por hacer porque volveremos a ir con retraso con respecto a los demás. Nadie te garantiza el éxito si comienzas ya, pero si vas tarde, comienzas la pretemporada tarde y vas al mercado más tarde tus opciones son menores.

-Si le llama un amigo y le pide consejo, ¿le recomendaría fichar por el Recre?

-Le diría la realidad sin engañarle, que es un club muy apetecible con unas posibilidades de crecimiento enormes, en línea ascendente y con mucho margen de mejora, pero debe asumir la exigencia que supone formar parte del Decano del fútbol español por su peso social e institucional por mucho que su situación no sea todavía la mejor o haya otros clubes más potentes a nivel económico en la categoría. Es el Recre y el Recre tiene una exigencia máxima que hay que asumir. No es cualquier banquillo.

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