Recreativo

El Recre regularizará sus cuentas el 9 de marzo tras cinco años de bloqueo

  • El club generó en los últimos ejercicios con Comas un agujero de unos 9 millones. Los auditores aseguran que el club “cumplirá por el apoyo del máximo accionista y su declaración como BIC”

El Recre regularizará sus cuentas el 9 de marzo tras cinco años de bloqueo. El Recre regularizará sus cuentas el 9 de marzo tras cinco años de bloqueo.

El Recre regularizará sus cuentas el 9 de marzo tras cinco años de bloqueo. / Alberto Domínguez (Huelva)

El Recre da un paso más hacia la normalización. El Decano ha convocado una Junta Extraordinaria de Accionistas para el próximo 9 de marzo a las 11:00 en la que regularizar las cuentas de las temporadas 14/15 (rechazadas por los auditores en su día), 15/16, 16/17 y 17/18. Pondrá así fin a un bloqueo contable de casi cinco años que debe concluir con la actualización de su situación económica antes de que finalice la temporada deportiva, según desveló Huelva Información en su edición digital.

Los dos primeros ejercicios analizados por los auditores son con diferencia los más complejos. El primero de ellos corresponde por completo a la etapa de Pablo Comas como accionista mayoritario, mientras que el segundo corresponde a la temporada de expropiación y el desembarco del actual consejo. A partir del tercero la gestión es completa del actual consejo.

La entidad presentó en la Junta de Accionistas del 25 de mayo de 2016 las cuentas correspondientes al ejercicio anterior (14/15) que fueron invalidadas ya que los auditores se negaron a refrendarlas al carecer, según expusieron en su día, de la información necesaria para emitir un juicio. Fueron las últimas de Comas al completo antes del proceso de expropiación y la intervención del Ayuntamiento apenas 9 días después para evitar el colapso del club. Aquella temporada, según la documentación a la que ha tenido acceso Huelva Información, fue con mucho la peor de las cuentas analizadas por el caos interno de la entidad y el descontrol en la gestión de un club entonces a la deriva. Las cuentas muestran la dificultad añadida por la suma de deudas, reclamaciones, ejecuciones de embargos y movimientos cruzados. Entre ellos, de múltiples cuantías, aparece el proceso de expropiación abierto y que, según los auditores, tendría reflejo sobre el propietario (Ayuntamiento) y no sobre el propio club.

La auditoría de la 18/19 y el avance de la 19/20 llegarán en una nueva junta en el mes de abril

En octubre de ese año entró el consejo de administración presidido por Manolo Zambrano –con las salidas de varios de sus miembros iniciales a finales de año–. El ejercicio 15/16 presenta igualmente enormes dificultades para los auditores. A los problemas añadidos del desembarco, el deterioro evidente del club y el daño generado en el día a día por la falta de ingresos sumó de forma determinante el embargo que sobre todas las cuentas bloqueaba financieramente a la entidad y la “confusión existente” en la contabilidad del club, como reconocen fuentes de la entidad. “La situación financiera de la entidad ha estado agravándose a lo largo de las temporadas siguientes de manera que ha estado vigente el embargo tanto de Hacienda como de la Seguridad Social”, reconocen en el informe correspondiente a la 15/16 los auditores. No fue hasta el pago del crédito contra la masa del Ayuntamiento como accionista mayoritario de 7.515.180,78 euros de febrero de 2018 y la derivación patrimonial de 1.731.339 euros de la Seguridad que pudo levantar el club sus embargos para poder “gestionar los ingresos y gastos corrientes de la sociedad afrontando las obligaciones de la misma con sus recursos o mediante financiación externa a través de préstamos firmados el 29 de junio de 2017 y el 29 de junio de 2018 (pagos a la AFE). El ejercicio 15/16 terminó con 2,3 millones de euros de pérdidas, que sumadas pérdidas de la 14/15 dejaron un club en bancarrota, con un embargo sobre la totalidad de sus cuentas, sin posibilidad de ingresos y con una deuda financiera que generó 600 euros diarios de intereses durante los cuatro años del bloqueo. Fue un momento crítico, con una sangría incontrolada. Los dos ejercicios habían supuesto un agujero económico de más 9 millones de euros, según los informes.

A la llegada de Gildoy al accionariado de la entidad, y según recogía el informe de los administradores concursales presentado el 23 de mayo de 2012 en el juzgado y que reflejan los auditores, el pasivo de la entidad era de 20,54 millones de euros, mientras que el activo era de 27,72. Tras la quita correspondiente del acuerdo del concurso, la deuda final de la entidad quedó fijada en alrededor de 14 millones de euros. A la llegada del consejo actual, el agujero albiazul era de unos 22 millones de euros y el club se encontraba en causa de disolución, amparado por la protección del concurso y eludiendo bolas de partido casi diarias. Todo ello sin la posibilidad de recibir ingresos de ningún tipo, lo que condenó a la entidad a sobrevivir de forma precaria con créditos externos, pagos por terceros, sin generar recursos y obligado a incrementar la deuda para poder seguir adelante. Al cierre del ejercicio 17/18, que será el último que se apruebe en esta Junta, la deuda reconocida asciende a algo más de 24,5 millones de euros, una cantidad similar a la que reflejaba el pliego de condiciones del frustrado último proceso de venta y que es de conocimiento público ya que los diferentes informes que sustentaron la intervención municipal en diciembre de 2018 también lo reflejaban.

Con todos estos datos, la deuda del Decano (pendiente de actualizar con la 18/19) respondía al cierre del ejercicio 17/18 como principales partidas al Ayuntamiento (14 millones), Hacienda (4 millones), concurso (1 millones), Eurosamop (algo más de 1,3 millón con los intereses), los extrabajadores (600.000 euros), Líberos del Decano (900.000 euros), G-35 (1,3 millones), Krypteia (425.000) y el resto en diferentes partidas a proveedores y deudas ordinarias. Alrededor de 16 millones corresponden a deuda a largo plazo o no exigible en Segunda B como el G35, el propio Ayuntamiento o incluso Líberos del Decano (cuyo encaje está pendiente) mientras que otras partidas como el concurso (al que le quedan dos años) o Hacienda están fraccionadas. El acuerdo de rescisión de Eurosamop y Striker recogía un calendario de pagos anuales que finaliza en 2022. Estas cantidades son públicas pues venían recogidas en el plan de viabilidad que acompañó al de rescate de hace un año.

La gestión ha permitido reducir las pérdidas y duplicar los ingresos en los dos últimos años

La temporadas 16/17 fue de agravamiento de la situación financiera del Recre hasta el levantamiento del embargo. Sin ingresos y con unos gastos estructurales más los propios de operatividad de la entidad, la situación fue crítica. El saldo fueron retrasos, impagos, bloqueos y asfixia permanente mientras la situación se deterioró. La primera de las campañas de gestión del actual consejo tuvo pérdidas de 2,3 millones de euros con los ingresos cayendo hasta mínimos históricos con 1 millón de euros. En este ejercicio quedan computados como créditos los pagos de Líberos del Decano (901.582,47 euros) y de Striker Alnesa (Eurosamop) por 818.647,27. La situación se comenzó a controlar en la siguiente, cuando el Recre retornó a la normalidad en su gestión. Las pérdidas se redujeron la mitad hasta los 1,2 millones y los ingresos, una vez que se levantó el embargo en febrero, comenzaron a fluir.

A partir de ese momento, la evolución económica, respaldada por el plan de rescate municipal, experimentó un descenso progresivo del endeudamiento del club fruto de la gestión y del trabajo de explotación de los recursos albiazules, aunque la deuda estructural de la entidad es una losa que lastra su camino. El resultado de la 17/18 fue de 1,2 millones de pérdidas.

Las cuentas de la 18/19, las primeras con plena autonomía del actual consejo y sin el yugo del embargo total, serán presentadas en una nueva Junta de Accionistas a convocar durante el mes de abril. La intención del consejo, según ha podido saber este diario, es que esas cuentas, que reflejarán la evolución positiva de la contabilidad albiazul desde el levantamiento del bloqueo, estén aprobadas en la primera quincena una vez se cumpla el plazo mínimo exigido por ley para entre juntas. Marcarán la tendencia a la contención del gasto y la reducción de las pérdidas. El club las presentará en una posterior junta en abril una vez aprueba los ejercicios pendientes. Las pérdidas en la misma se reducirán hasta los 700.000 euros mientras que los ingresos duplicarán los ejercicios anteriores.

Tras ella, recuperará el calendario tradicional de una asamblea de accionistas por temporada. Será entonces, una vez estén todas las cuentas auditadas y registradas, cuando tendrá que tomar la decisión el Ayuntamiento sobre el futuro del club y en base a la situación de la entidad aplicar las soluciones necesarias. Con los números sobre la mesa, el club se encontrará en causa de disolución, lo que obligará al accionista mayoritario a intervenir. Los auditores reflejan que “existen factores y circunstancias que mitigan en gran medida las dudas y nos permiten asegurar que la sociedad va a cumplir con sus compromisos de pago, tanto actuales como futuros, por el apoyo del principal accionista y la declaración del RCRH como Bien de Interés Cultural”.

Son los números que presentará la entidad a sus accionistas el próximo 9 de marzo, fecha clave en la historia reciente del Decano. Un hito que devuelve la normalidad a un club instalado desde hace demasiado en la supervivencia.

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