Isla Cristina

La solidaridad de dos empresarios hosteleros da de comer a quien lo necesita

  • 125 comensales,entre ellos 40 menores y 12 personas enfermas, almorzaron ayer en la Peña gracias a la solidaridad de Paco Torres y Pepa Cordero

Paco y Pepa junto con el personal que les ayuda en las cocinas. Paco y Pepa junto con el personal que les ayuda en las cocinas.

Paco y Pepa junto con el personal que les ayuda en las cocinas. / Jordi Landero (Isla Cristina)

De entrantes pulpo al ali oli, salpicón de marisco, calamares del campo y ensalada; de platos calientes principales callos con garbanzos, pellejitos de atún con patatas, macarrones a la boloñesa, arroz de marisco, caldereta y un tazón de caldo de puchero navideño; y de postre fruta del tiempo y dulces típicos navideños. Esta ha sido la extensa y variada carta de la que pudieron disfrutar ayer viernes, de forma totalmente gratuita, los 125 comensales -entre ellos unos 40 menores y una docena de personas enfermas-, que se dieron cita en la brasería-freiduría La Peña de Isla Cristina gracias a la solidaridad de sus propietarios, Paco Torres y Pepa Cordero.

Una iniciativa con la que han pretendido "tener un detalle con aquellas personas más necesitadas de la localidad", según relató a Huelva Información Paco Torres, y para la que abrieron las puertas de su bar "de par en par" con el objeto de que los asistentes "tuviesen la oportunidad de disfrutar en estas fechas al menos de un almuerzo navideño, pese a su actual situación de vulnerabilidad económica".

Según relató el empresario hostelero isleño, la idea surgió tras el incendio del que fue objeto su establecimiento el pasado mes de julio, y el "apoyo y cariño" que después del mismo recibieron de los isleños tanto él como su socia, Pepa Cordero, para reconstruir y volver a levantar su negocio. "El pueblo de Isla Cristina se volcó con nosotros de todas las formas imaginables –precisó- lo cual nos sorprendió muy gratamente". Por todo ello, añade, "hemos querido corresponder a esa ola de solidaridad con otro gesto solidario, sobre todo teniendo en cuenta que ahora somos nosotros los que estamos en disposición de poder aportar un granito de arena para ayudar a aquellos vecinos que más lo necesitan".

La terraza completamente llena a mediodía de ayer. La terraza completamente llena a mediodía de ayer.

La terraza completamente llena a mediodía de ayer. / Jordi Landero (Isla Cristina)

Paco y Pepa iniciaron pues esta aventura "sin tener ni idea de cómo lo íbamos a hacer, ni de cómo lo íbamos a organizar, estábamos un poquito perdidos. Lo único que teníamos claro era el firme propósito de hacerlo". No obstante, añade, "rápidamente se fueron ofreciendo personas para colaborar, gracias a lo cual le pudimos ir dando forma a la iniciativa. En este sentido ha agradecido el apoyo de la concejala isleña de Servicios Sociales, Laura López Pichardo, "que desde el primer día se volcó con nosotros", y de Juan Manuel Castillo, que dirige el Comedor Social de Isla Cristina, "gracias a cuya orientación y aportación todo ha sido al final mucho más fácil". Además, concreta, "ambos nos acompañaron ayer para echarnos una mano sobre el terreno".

Además, prosigue, han sido las personas que han facilitado el listado de personas realmente necesitadas de Isla Cristina, y por tanto merecedoras de ser beneficiarias de la iniciativa. Cansado después de varios intensos días de preparativos, Paco Torres no ocultaba ayer, mientras terminaba de recoger las mesas tras el almuerzo, su enorme satisfacción. "La verdad es que estamos muy contentos con el resultado de la iniciativa", indicó a este diario, asegurando con rotundidad que el año que viene repetirá: "sin duda, intentaremos convertir esto en una tradición cada 28 de diciembre".

Hasta 125 personas pudieron comer de manera gratuita y a la carta. Hasta 125 personas pudieron comer de manera gratuita y a la carta.

Hasta 125 personas pudieron comer de manera gratuita y a la carta. / Jordi Landero (Isla Cristina)

Ambos empresarios hosteleros habían previsto comida para entre 100 y 140 comensales en el mismo establecimiento, y a la carta, aunque también habían contado con que hubiese algunos que "bien por vergüenza dada la embarazosa situación en la que se encuentran, bien por no poder desplazarse hasta el bar" pudiesen quedarse sin comida. En este sentido, y ya que "lo que realmente queríamos era que nadie se quede sin su almuerzo navideño" de los 125 beneficiarios, unos 38 pudieron disfrutar de ella gracias a que se les facilitó que pudiesen llevarse el menú a sus casas.

Paco y Pepa afirman finalmente que "esto es solo un pequeño gesto, pero que hacen falta más iniciativas de este tipo por parte de todos, especialmente de los políticos, porque es muy triste que haya familias que no tengan un plato caliente, o que un niño se quede sin juguetes el día de Reyes". "Nosotros con este gesto –concluye- lo único que hemos querido es que estas personas hayan vivido la misma experiencia que cualquier familia que en Navidad sale a comer fuera de casa. Les hemos pasado la carta, han elegido su menú y se lo hemos servido como a cualquier otro cliente, con la única diferencia que a la hora de pagar les hemos dado la mano y los hemos despedido con una sonrisa".

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