Provincia

La primera víctima mortal de ‘Elsa’ es un windsurfista ahogado en Punta

  • La agricultura de la costa occidental sufre los efectos del temporal, aunque no con la gravedad que temía el sector

  • Las playas registran fuertes pérdidas de arena por el oleaje

Retirada del cuerpo del windsurfista holandés ahogado en Punta Umbría. Retirada del cuerpo del windsurfista holandés ahogado en Punta Umbría.

Retirada del cuerpo del windsurfista holandés ahogado en Punta Umbría. / H.I.

El cuerpo sin vida de un hombre de 68 años y de nacionalidad holandesa, fue hallado ayer viernes flotando en la playa de la Bota de Punta Umbría, concretamente a la altura del chiringuito Los Negritos. Según precisó la alcaldesa puntaumbrieña, Aurora Águedo, el fallecimiento se produjo por ahogamiento, “según indicaciones del forense”, por lo que todo apunta a que podría tratarse de la primera víctima mortal como consecuencia de los sucesivos temporales que esta semana han azotado la provincia onubense y que, en el caso concreto de ayer, obligaron a la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) a activar el aviso naranja en toda la costa de Huelva.

Además, la primera edil costera detalló que el fallecido se encontraba alojado en un camping de Isla Cristina, y que en el momento del fallecimiento se encontraba practicando windsurf en dicha playa puntaumbrieña con otro compañero.

Por otra parte, fuentes de la Policía Local de Punta Umbría precisaron que el cuerpo sin vida del fallecido se encontraba flotando en el agua, y que fue otro surfista el que dio la alerta por el suceso sobre las 14:40. Una vez sacado del agua por los equipos de emergencia que acudieron al lugar de los hechos, sobre las 15:00, se certificó el fallecimiento y se procedió al levantamiento del cadáver en la misma orilla de la playa. El Servicio de Emergencias 112 Andalucía indicó que el fallecido fue hallado flotando en el mar vestido con traje de neopreno y equipado con arnés.

Al margen de este suceso, y a pesar de la activación ayer viernes del aviso naranja por fenómenos costeros, las playas del litoral onubense no han registrado en las últimas horas daños de relevancia, si bien han seguido perdiendo arena, un fenómeno que se ha cronificado en los últimos años en toda la costa de Huelva.Los puntos más afectados en este sentido han sido las playas puntaumbrieña y lepera de El Portil y La Antilla, respectivamente, donde los taludes por la retirada de arena alcanzan casi los dos metros de altura en algunos tramos. También han sido afectados por este mismo fenómeno, aunque en bastante menor medida, algunos puntos de Islantilla e Isla Cristina.

Por lo demás, el fuerte temporal de lluvia, fenómenos costeros y sobre todo viento que ha traído Elsa ha provocado en las últimas horas en la comarca de la Costa occidental el derribo de algunas farolas, carteles, señales de tráfico, ramas de árboles y árboles enteros, como fue ayer el caso de la caída por viento de uno de los grandes árboles de la Gran Vía de Isla Cristina.

En el caso de Lepe, el Grupo de Seguimiento del Plan Municipal ante Fenómenos Meteorológicos Adversos realizó un balance de daños registrados en el término municipal de dicha localidad como consecuencia del fuerte viento y la lluvia registrados. Dicho balance destaca que no ha tenido que atenderse ninguna incidencia ciudadana relacionada con dichos fenómenos atmosféricos.

En relación a las labores de limpieza viaria, según precisó el consistorio, los servicios encargados de las mismas fueron reforzados con cuatro grupos que trabajaron a lo largo de la jornada en la recogida de hojas, la liberación de imbornales, o la limpieza de los lugares más bajos o en los que se había acumulado barro. Sobre daños en el litoral, prosigue el comunicado, “afortunadamente tampoco son significativos”.

Desde el comienzo de la temporada de otoño-invierno, el Ayuntamiento de Lepe ha desarrollado reuniones con las diferentes áreas municipales implicadas para ultimar los protocolos de actuación ante emergencias derivadas de fenómenos meteorológicos adversos. Dichos encuentros han tenido por objeto “establecer las principales zonas inundables de la localidad, así como los protocolos de actuación previos, durante y después de la emergencia”.

El temido viento hizo por fin acto de presencia en la Costa Occidental desde primeras horas de la noche del jueves, para prolongarse hasta ayer viernes, aunque afortunadamente no llegó a tener el poder destructivo de otras ocasiones y los daños fueron escasos. Solo se registraron algunos levantamientos y roturas muy puntuales de los plásticos que cubren los macrotúneles bajo los que se cultivan los frutos rojos. En el caso de Lepe, uno de los principales municipios agrícolas de la provincia, y según destacó el consistorio, “en los campos no se han apreciado daños generales en infraestructuras, si bien en algunas zonas y en explotaciones agrícolas puntuales se han roto o levantado plásticos de macrotúneles, que afectan a una superficie de alrededor de 3 hectáreas”. “También se ha apreciado mayor cantidad de ramas y arena en los caminos rurales a causa del temporal, si bien no se ha producido desbordamiento alguno en ningún arroyo de la localidad”.

José Benítez Barroso recoge alguno de los plásticos arrancados por el viento en su finca. José Benítez Barroso recoge alguno de los plásticos arrancados por el viento en su finca.

José Benítez Barroso recoge alguno de los plásticos arrancados por el viento en su finca. / Jordi Landero

Similar situación se vivió en el otro gran municipio agrícola de la Costa Occidental, Cartaya, donde se produjo igualmente levantamiento y rotura de plásticos de forma puntual y en lugares concretos. Fuentes de dicho sector consultadas señalaron que “en esta ocasión ha habido más suerte que en otras porque finalmente las rachas de viento más fuertes no pasaron de los 50 kilómetros por hora, cuando previamente se había anunciado que podrían alcanzar los 90”.

Entre los agricultores afectados, José Benítez Barroso Calabacita, en cuya finca de fresas y arándanos, situada al sur del término municipal, concretamente en las inmediaciones del paraje de Valle Camba, el viento destrozó tres macrotúneles cuya reparación le va a suponer unos 3.000 euros.Así lo lamentó a este periódico el propio Francisco José Benítez, quien precisó que a este gasto en plástico habría que sumar el valor de la fruta en los macrotúneles afectados por el temporal, la cual da por perdida, con el agravante de que “es la primera de la campaña, y por tanto la más cara”.

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