el rocío

El camino a la aldea más íntimo

  • Este año se cumplen 25 años de la ofrenda floral que los vecinos de Almonte realizan a la Blanca Paloma

  • La misa en el santuario rociero pone fin a casi seis horas de peregrinación mariana

Los almonteños vivieron en la jornada de ayer un camino peculiar e íntimo desde el parque del Chaparral de la localidad hasta la aldea marismeña para llevar a cabo una ofrenda floral ante su patrona, la Virgen del Rocío. En esta ocasión se cumplen 25 años de una iniciativa que nace entre los vecinos de Almonte y que tiene un carácter eminentemente popular. Hasta el Chaparral y acompañando a los peregrinos acudió el vicario parroquial, José Antonio Calvo Millán, que dio inicio al caminar con el rezo previo de la Salve ante la imagen de la Virgen del Rocío que preside el pórtico de entrada al parque. Asimismo, Rocío Espinosa, alcaldesa de Almonte, hizo el recorrido junto a vecinos y otros miembros del Ayuntamiento, que acudieron a título personal. Espinosa señaló el carácter íntimo y de acción de gracias que supone esta ofrenda floral que los almonteños llevan hasta la Blanca Paloma. Además, hizo alusión al 25 aniversario del evento, que coincide con el centenario de la coronación.

Numerosos lugareños se dieron cita a las siete de la mañana en las puertas del Chaparral para iniciar un recorrido que contó con una parada para comer y reponer fuerzas a la altura del cruce del Merco, como popularmente se le conoce, a las puertas del polígono empresarial Matalagrana. Antes de llegar allí, hicieron una breve parada en la zona del merendero del camino de Los Llanos, por donde discurrió la comitiva, que hizo el camino tradicional de la Hermandad Matriz. En este paraje se encuentra un abrevadero con un azulejo de la Blanca Paloma, donde el cortejo volvió a rezar la Salve ante la imagen de la Virgen.

Los rocieros viven este momento con emoción, a escasos días de la procesión de la Patrona

Uno de los coordinadores es José Antonio Ramírez, el cual destacó el papel del grupo de promotores que dio inicio a esta actividad de devoción rociera hace 25 años. Además, señaló la importancia de la ofrenda floral, que en los años más duros de la crisis económica eran cestas de alimentos, y que en la actualidad algunas de estas cestas siguen llegando hasta la ermita para depositarse ante la Virgen y destinarse a los más necesitados. Hermandades e instituciones del pueblo también llevaron su cesta floral ante la Reina de las Marismas, que recibió ayer a peregrinos de varios puntos de Andalucía, como San Juan del Puerto y Benacazón, además de los almonteños.

Durante el camino, los coordinadores de este peregrinaje fueron recibiendo más ramos de flores y algunos rocieros de otros lugares se unieron a la comitiva. Con paso rápido y apoyados en una vara de madera que acababa en un ramo de romero, todos los participantes fueron llegando por la calle Moguer y antes de las 12:00 a las puertas de la ermita. Dos tamborileros pusieron la nota musical al desfile en el que las cestas de flores llenaron de colores vivos y de aromas suaves el entorno y el interior de la ermita.

Al mediodía dio comienzo la misa en la que se llevo a cabo la ofrenda floral de los almonteños, después de otras celebraciones litúrgicas que recibieron a peregrinos de hermandades filiales. Hasta el altar acudieron los rocieros que portaban ramos y cestas, acompañados de todos los devotos que llegaron a la misma reja para escuchar la santa misa. Estos momentos fueron vividos con gran intensidad por toda la gente que llenaba la ermita, donde la flauta y el tamboril todavía se dejaban oír mientras las flores inundaban el altar ante la atenta y benevolente mirada de la Blanca Paloma.

Este peregrinar se ha vivido de forma más intensa si cabe por el pueblo de Almonte, que espera con impaciencia las celebraciones del fin de semana próximo, donde se llevará a cabo la procesión extraordinaria de la Virgen del Rocío. Mientras, ayer la aldea bullía en una mezcla de peregrinos y turistas que aprovechan las últimas jornadas de vacaciones para visitar el lugar. Un enclave que en estos días presiente la emoción contenida de los rocieros ante este mes mariano que acaba de comenzar y los actos extraordinarios del centenario de la coronación canónica de la Virgen.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios