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La Virgen del Rocío recibe "constantes e ininterrumpidas visitas" de los almonteños

  • Almonte ha tenido en exclusiva a la Blanca Paloma durante un mes por el cierre perimetral de los municipios

La Virgen del Rocío en la Parroquia de la Asunción. La Virgen del Rocío en la Parroquia de la Asunción.

La Virgen del Rocío en la Parroquia de la Asunción. / Alberto Domínguez (Almonte)

Las visitas a la Virgen del Rocío, que se encuentra en la Iglesia Parroquial Nuestra Señora de la Asunción de Almonte desde agosto de 2019, son "constantes e ininterrumpidas" a lo largo de todo el día. Además, debido a las restricciones de movilidad impuestas por la pandemia, los almonteños han tenido en exclusiva a la Virgen del Rocío durante un mes debido al cierre perimetral de los municipios, lo que ha dejado escenas de "fraternidad y unión" muy especiales en este momento actual tan inédito y extraordinario. 

El párroco de Almonte, rector del santuario de la Virgen del Rocío y director espiritual de la Hermandad Matriz, Francisco Jesús Martín, ha destacado que, aunque las visitas son menores en número al no poder visitarla personas de otros lugares, estas son "constantes e ininterrumpidas" por parte de los almonteños ya que la Virgen está "en el eje" de sus vidas

De este modo, ha explicado que, desde las 8:30 que la parroquia abre sus puertas hasta las 20:45 que cierra, el goteo de personas no cesa. "Desde el niño que se para a saludar a la Virgen de camino al colegio, a la persona que se detiene un momento tras realizar alguna gestión, o el anciano que entra en el transcurso de su paseo diario", ha explicado el párroco, que ha ensalzado el cariño que demuestran los almonteños a su Virgen del Rocío. 

"Almonte se transforma con la estancia de la Virgen", ha proseguido Martín, que ha remarcado que los momentos de "fraternidad y cercanía" son "muy emocionantes" en este año 2020 que tanta incertidumbre ha generado debido a la pandemia y la crisis sanitaria, social y económica derivada de la misma. 

"La gente agradece la intimidad, los momentos de reflexión, pero también está cansada de pandemia", por lo que, "una vez que sea posible, las visitas de fieles de fuera de Almonte se producirán y estamos preparados" dadas las medidas de seguridad e higiene implantadas, ha subrayado. 

En esta misma línea se ha pronunciado el presidente de la Hermandad Matriz de Almonte, Santiago Padilla, que ha coincidido en que "el parón de visitas" ha sido evidente por las restricciones pero ha remarcado que "nunca antes la Virgen había entrado tanto en las casas" de sus fieles y es que, mediante las redes sociales de la Hermandad y el canal de televisión local, se retransmiten las salves y las misas para intentar que la Virgen del Rocío llegue a quien lo precise. 

Tras recordar el fervor que genera tanto dentro como fuera de la provincia e incluso fuera de nuestras fronteras, Padilla ha señalado que las redes sociales se han convertido en un buen termómetro para saber que son muchos los mensajes, oraciones, agradecimientos que se dan a la Virgen. 

Asimismo, ha recordado que desde el mes de mayo, a través de un servicio de mensajería, se pueden encender velas a la Virgen, y desde la Hermandad están buscando fórmulas para perfeccionar este sistema al objeto de que sea más efectivo. 

"Está siendo un año extraordinario en todos los sentidos", ha continuado Padilla, que ha expresado su deseo de que la Virgen interceda y 2021 traiga mejoras a nivel sanitario para todos y que mejore la situación. De hecho, no se ha atrevido a dar una fecha para el regreso de la Virgen a la aldea debido a la cantidad de variables que tendrían que tenerse en cuenta. "Nos encantaría y, sin duda, será un traslado especial" dadas las circunstancias vividas por todos, ha apuntado. 

El traslado de la patrona de Almonte, que tuvo lugar en agosto de 2019, es un evento que ocurre cada siete años y que tuvo un carácter especial al coincidir con la conmemoración del centenario de la coronación canónica de la Virgen del Rocío y la concesión de Año Jubilar Mariano. No obstante, su estancia se encuentra prolongada al suspenderse por la pandemia su regreso a su santuario y la posterior romería de Pentecostés. 

De hecho, aunque es probable que los traslados de la Virgen del Rocío a Almonte se vinieran haciendo desde mucho tiempo antes, la primera prueba documental data del año 1607

Desde entonces, la imagen ha sido llevada al pueblo en más de medio centenar de ocasiones y por diferentes razones, entre las que cabe señalar la de alguna desgracia pública, -epidemia, sequía, hambre, guerra-, así como la de acción de gracias por algún acontecimiento feliz o la necesidad de efectuar importantes reformas en su ermita. 

Las idas y venidas de Nuestra Señora del Rocío, producidas anteriormente en períodos de tiempos irregulares, se regulariza en el siglo XX siendo a partir de 1949 cuando la imagen se traslada al pueblo de la que es patrona con una periodicidad de siete años. Así las cosas, cobra especial relevancia que la presencia de la Virgen en Almonte haya coincidido en esta ocasión con un periodo de pandemia, por lo que los almonteños la sienten "más cerca que nunca"

La concejal delegada de El Rocío, Macarena Robles, ha contado cómo añoran los vecinos de la aldea a la Virgen y viven "con tristeza" el hecho de no poder ver a la Virgen del Rocío y "se hace larga la espera" para su regreso. 

"No veo el momento de que esto ocurra", ha agregado la concejal, que coincide con Padilla en que el regreso será "emotivo y lleno de recuerdos, agradecimientos y momentos especiales". No obstante, la edil ha incidido en la necesidad de tener siempre presente el complicado escenario actual y ha manifestado su deseo de que llegue la vacuna y mejore la situación.  

De otro lado, el presidente de la Hermandad Matriz de Almonte ha señalado que, desde el primer momento, en la Hermandad fueron conscientes de que este momento requería un mayor esfuerzo de la obra social para intentar mitigar el impacto de esta crisis en las personas más vulnerables y así lo han puesto en marcha desde la Hermandad con diversas acciones e iniciativas. 

El párroco, por su parte, el cual lleva seis años en Almonte pero más de 28 como sacerdote, ha ensalzado que la pandemia, con sus periodos de dureza como el confinamiento, han conllevado a un mayor acercamiento a la fe y ha puesto en valor todas las muestras de solidaridad de las que es testigo cada día. 

"En todos mis años que llevo como sacerdote nunca antes he visto, por ejemplo, a tantos hombres en la iglesia que vienen a sentarse y rezar", ha apuntado Martín, que ha hecho hincapié en la necesidad de, ante esta complicada coyuntura, dar valor a lo verdaderamente importante. 

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