Gente de aquí y de allá

Combes Ponzone Stradella: Fue un hombre bueno

  • Emigrado desde Italia, Punta Umbría le debe la comercialización de la chirla, uno de los productos más importantes de la pesca puntaumbrieña 

Combes Ponzone Stradella Combes Ponzone Stradella

Combes Ponzone Stradella / M. G. (Huelva)

No tuve la suerte de tenerlo como amigo, solo hablé con él alguna vez. Murió pronto y de forma inesperada, pero fue un hombre tan importante en Punta Umbría que todavía hoy la gente lo recuerda con mucho cariño y admiración.

Él llegó a España en el año 1932, huido de Italia por tener ideas contrarias al que entonces era el presidente del Consejo de Ministros de su país, el dictador Benito Mussolini. Y llegó a El Portil, donde se dedicó a ayudar a las familias de pescadores, muchos de ellos cartayeros y leperos que vivían allí en chozas. Lo mismo les ayudaba en sus faenas de pesca que en llevarles las cuentas de sus barcos, ya que Combes era un hombre culto y, sin embargo, los portileños de esos momentos eran prácticamente todos analfabetos.

Combes se casó con Alejandrina Riera Toscano y se trasladó a Punta Umbría a vivir y formar una familia. Y desde el primer momento, dado que era un hombre afable y bondadoso, hizo que la gente del pueblo se encariñara con él y lo respetara en todas las decisiones que tomaba. Una de estas decisiones hizo que la gente de Punta Umbría ganase mucho dinero, porque fue él quien empezó con el negocio de la chirla. Ese molusco bivalvo solo se capturaba para consumo propio y él fue el que lo puso en valor. Es por eso que hoy, con todo merecimiento, se le llame la chirla de Punta Umbría, cuyo nombre científico es chamelea gallina y que hoy, sin duda, constituye un manjar importantísimo en la gastronomía de este pueblo. Y todo gracias a Combes Ponzone Stradella.

Todavía cuando paso casi a diario por la calle Virgen de Montemayor creo ver la casa donde vivía, que él bautizó con el nombre de Villa Italia, donde nacieron sus hijos Antonietta, magnifica pintora y esposa de mi añorado amigo Antonio Olaya, empresario emprendedor; Marietta, encantadora y buena amiga que también se casó con otra persona muy querida en el pueblo como era Tony Vázquez. A estas dos personas ya les dediqué también unos escritos resaltando todo lo que hicieron en vida por Punta Umbría. Y sus otros dos hijos, Tiberio, gran amigo y al que veo frecuentemente, y la menor, Julietta, que hasta hace muy poco tiempo ha ejercido de médico en el hospital de Riotinto y que estuvo casada con mi amigo de la infancia Resti.

Pero continúo con el patriarca. Combes era tan bueno que, en el ayuntamiento, y a instancias del farmacéutico y concejal José Figueroa Agea, le nominaron para ponerle a una calle su nombre. Pero algo que no aparece en la placa era el ruego que propuso el concejal: “Calle Combes Ponzone Stradella, Fue un hombre bueno”. Así que aprovecho este pequeño homenaje para pedir al ayuntamiento actual que rectifique la placa y se escriba lo que fue aprobado en pleno de noviembre de 1976.

La chirla de Punta Umbría ha dado y sigue dando de comer a mucha gente. Por eso la moderna lonja de pescados de este agradecido pueblo la bautizaron con el nombre de este empresario que había sido el gran impulsor de la comercialización de este rico producto por toda España. Así, en la fachada principal se puede ver una placa que fue descubierta en presencia de las autoridades locales en al año 2009.

Hoy por hoy la chirla es, junto a las caballas y los boquerones, la pesca más importante de todo lo que se captura en Punta Umbría. No hay nada más que asomarse a la ría y ver la cantidad de barcos pesqueros que llevan delante en su proa un artefacto que se les incorporó llamado ricchio. Y es que la chirla genera un volumen económico de muchos millones de euros. Y todo eso fue generado por la inteligencia de quien supo ver el futuro de una población. Ese fue sin duda el italiano-puntaumbrieño Combes Ponzone, al que le gustaba alternar en sus ratos de ocio en el conocido bar de la calle Ancha, ya desaparecido, La Flotilla, que en alguna ocasión yo mismo frecuenté y allí estaba él con sus amigos de siempre, con su sencillez y sin darle importancia a la riqueza que había creado para este pueblo.

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