Infraestructuras

Cincuenta obras pendientes para una adecuada depuración de sus aguas

  • Los trabajos se refieren a la mejora y ampliación de las actuales Estaciones Depuradoras de Aguas Residuales y la construcción completa de nuevas infraestructuras de este tipo

Complejo de sistema de tratamiento de agua en la provincia de Huelva. Complejo de sistema de tratamiento de agua en la provincia de Huelva.

Complejo de sistema de tratamiento de agua en la provincia de Huelva. / J. Landero (Huelva)

“La consagración del agua como un bien común que todas las personas y los poderes públicos están obligados a preservar y legar a las siguientes generaciones, en las mismas condiciones de calidad y cantidad con que se ha recibido, cobra especial relevancia en Andalucía en estos últimos años en los que se configura el agua no como un bien comercial, sino un patrimonio que hay que proteger defender y tratar como tal. Esto exige que se adopten medidas para evitar su deterioro a largo plazo”.

Así reza el primer párrafo de la disposición de la entonces Consejería de Medio Ambiente que, traducida en acuerdo del Consejo de Gobierno del 26 de octubre de 2010, fue publicada en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA) hace ya diez años, por el que se declaraban de interés de la Comunidad Autónoma de Andalucía un buen número de obras hidráulicas en todo el territorio andaluz destinadas al cumplimiento del objetivo de la calidad de las aguas regionales, 32 de ellas en la provincia de Huelva.

Las intenciones no fueron malas y, de hecho, el compromiso sigue estando ahí. El problema radica en que, lejos de no haber sido ejecutadas aún muchas de las actuaciones previstas en dicho acuerdo, en el caso de algunas ni se ha iniciado aún los trámites necesarios para ello, a pesar de haber transcurrido ya casi una década, y pese a que los andaluces venimos pagando mensual y religiosamente en la factura del agua desde mayo de 2011 el canon de mejora de infraestructuras hidráulicas de depuración de interés de la Comunidad Autónoma, comúnmente conocido como el Canon de Depuración. Un tributo cuya recaudación debe ser destinada expresamente a la financiación de este tipo de actuaciones.

Al margen de la posible dejadez, o de la presumible falta de capacidad para el acometimiento de dichas obras, también es importante destacar que la competencia en materia de depuración de aguas es local, y que como tal los ayuntamientos cuentan en muy escasas ocasiones con los recursos suficientes para hacer frente a las costosas infraestructuras necesarias para ello, por lo que tienen que acudir en su auxilio administraciones de rango superior como es el caso del gobierno regional, o el de la nación.

Hace diez años la Junta de Andalucía autorizó 32 actuaciones en la provincia de Huelva

En el caso de la provincia de Huelva este auxilio lo presta la Junta de Andalucía en la cuenca del Guadiana, que es donde el Gobierno autonómico tiene competencia en materia de agua, salvo en aquellas infraestructuras previamente declaradas de interés general de la Nación, en cuyo caso corresponden al Estado, como es el caso de aquellas actuaciones que afectan al entorno del enclave protegido de Doñana. En la cuenca del Guadalquivir las asume la Confederación Hidrográfica de dicha cuenca.

Esta compleja red de auxilios y competencias también provoca retrasos en la ejecución de las obras necesarias para una correcta depuración de las aguas residuales urbanas, ya que las distintas administraciones, dependiendo de quién las gobierne en cada momento, aprovechan la confusión para utilizar el tema como arma política arrojadiza.

A ello se une que, cuando las distintas administraciones supraprovinciales concluyen los trabajos, los ponen en manos de los ayuntamientos, que suelen gestionar las infraestructuras mediante empresas especializadas como es el caso de Giahsa y Aqualia en la mayoría de municipios onubenses, y Aguas de Huelva en la capital provincial. Un hecho que no viene más que a acrecentar la confusión dado el mayor número de actores que intervienen en la depuración.

Teniendo en cuenta todos los elementos que hasta el momento se han puesto sobre la mesa, es incuestionable afirmar que la depuración en la provincia de Huelva no se presta actualmente en las condiciones más idóneas para garantizar el buen estado del agua. Al envejecimiento, obsolescencia y falta de capacidad de muchas de las infraestructuras existentes, bien por el paso del tiempo, bien por el aumento de población; se une además que hay numerosas poblaciones donde ésta aún ni se produce.

Una de las estaciones de depuración de agua de la provincia. Una de las estaciones de depuración de agua de la provincia.

Una de las estaciones de depuración de agua de la provincia. / J. Landero (Huelva)

Todo ello a pesar de que el acuerdo del Consejo de Gobierno de 2010 tiene por objeto “el cumplimiento de lo establecido en el artículo 1.c) de la Ley 9/2010, de 30 de julio, de Aguas de Andalucía, que regula las competencias de la Comunidad Autónoma de Andalucía en materia de agua, en concreto, las obras hidráulicas de interés de la Comunidad Autónoma y su régimen de ejecución, con el fin de lograr la protección y el uso sostenible del agua y la consecución de los objetivos de calidad establecidos en la Directiva 2000/60/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 23 de octubre de 2000, por la que se establece un marco comunitario de actuación en el ámbito de la política de aguas”.

Por otra parte, según reza el artículo 56.7 del Estatuto de Autonomía de Andalucía, corresponde a la Comunidad Autónoma la competencia exclusiva en materia de planificación, construcción y financiación de las obras públicas en el ámbito de la Comunidad, siempre que no estén declaradas de Interés General por el Estado, que entonces corresponden a éste.

En este sentido, el Consejo Andaluz del Agua aprobó en enero de 2007 la Estrategia de Saneamiento y Depuración de Aguas Residuales Urbanas, en cuyo marco la Administración andaluza inició programas de adecuación de infraestructuras con el objetivo de elevar la calidad de las aguas de nuestros ríos y aumentar la eficiencia media de las mismas alcanzando el buen estado de todas las masas de agua en el horizonte del año 2015.

Una fecha que coincide con el horizonte temporal que previamente también marcó la Unión Europea con el objeto de lograr “el buen estado ecológico” de todas las aguas europeas a través de la Directiva 2000/60/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 23 de octubre de 2000.

Las administraciones aprovechan la confusión y utilizan el tema como arma arrojadiza

Este horizonte temporal ha sido a todas luces inalcanzado en la provincia de Huelva, dado el retraso que acumulan muchas de las actuaciones necesarias, y previstas, para una correcta depuración de las aguas residuales urbanas de todos sus municipios y núcleos de población.

Según la información facilitada a Huelva Información por las principales empresas con encomienda de los Ayuntamientos para gestionar la depuración de sus aguas (Giahsa, Aqualia y Aguas de Huelva), en la provincia onubense hay actualmente un total de 52 puntos o núcleos de población con actuaciones pendientes para garantizar la correcta depuración de sus aguas residuales urbanas.

La mayoría de las actuaciones pendientes corresponden a la Junta de Andalucía por ser de interés de la Comunidad Autónoma de Andalucía, y dos al Gobierno de España por ser de interés general.

Dichas actuaciones son de muy distinto tipo: desde obras de mejora y ampliación de sus actuales Estaciones Depuradoras de Aguas Residuales (EDAR), hasta la edificación completa de nuevas infraestructuras de este tipo. Además, se encuentran en muy diferentes fases de actuación: sin programación, sin planificación, en fase de redacción de los proyectos o en fase de ejecución de las obras, según los casos.

La capital de Huelva depura el 100% del agua residual de sus 180.000 habitantes y el sistema está diseñado para permitir una ampliación para atender hasta a 270.000 personas.

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